Alexis Sánchez ¿Tocó alguna pelota? Si el cambio ofensivo es el chileno y ni siquiera toca una pelota, aunque sea sin querer, el problema del Sevilla se resume en eso. Análisis de El Diario de Sevilla para el 0-2 con el Levante
El Sevilla Fútbol Club 2025-26 es un equipo horrible, deplorable, incapaz de jugar a la pelota y de darle a los partidos lo que éstos le puedan demandar. El resultado, lógico, fue una nueva derrota contra el Levante, otro de los que tiene, todavía, peor puntuación en la tabla clasificatoria. Pero este manual de la incapacidad nadie se puede extrañar de que así sea. Los blancos, como en Oviedo, no fueron capaces de tirar ni una sola vez entre los tres palos de la portería defendida por Ryan. Sólo fueron capaces de crear algo de peligro en los cinco primeros minutos de la segunda mitad, pero fue un espejismo. Las decisiones de su banquillo fueron liquidando incluso ese intento de reacción tras el intermedio.
Está claro que no es cuestión ni de Luis García Plaza ni de Matías Almeyda, la plantilla es pésima y el club lo es aún más en todas las decisiones que toman José María del Nido Carrasco, José Castro y compañía. Se han encargado entre todos de destrozar la entidad y la situación no puede ser más catastrófica en cada jornada que pasa. Ni contra el Oviedo, en el debut de García Plaza, ni frente al Levante fue capaz de disparar ni una sola vez entre los tres palos y eso, salvo que seas el milagroso Getafe de Bordalás, equivale siempre a una derrota. Así fue en el Ciutat de Valencia, con dos tantos, además, de un futbolista que estuvo mucho tiempo en los escalafones inferiores sevillistas, Iván Romero.
Pero es que no podía ser de otra forma. El Sevilla carece de un plan mínimamente establecido tanto para atacar como para defender. Parece como si no entrenara durante las semanas, sus futbolistas se plantan allí y unas veces lanzan un pelotazo sin sentido y otras arriesgan desde atrás con escasas posibilidades de éxito, también. Al adversario, pues, le basta con estar ordenado para esperar a que caiga la fruta por madura para sumar tres puntos con facilidad.
Arranque desastroso
El Sevilla iba a ser, como casi siempre, un verdadero espanto durante toda la primera mitad. El fútbol del equipo de Luis García Plaza era desastroso, como si no se preparara siquiera para los partidos. El técnico madrileño iba a salir con el mismo once que derrotara al Atlético, pero la realidad del juego iba a demostrar que tampoco esos once hombres son los ideales para alcanzar más éxitos.
Los blancos jugaban con tres centrales y dos carrileros, en este caso Juanlu y Oso, pero la cruda realidad indicaba que ni atacaban ni defendían. Que no creaban ni el más mínimo peligro sería una evidencia durante los 52 minutos que duraría la primera mitad. Ni un solo acercamiento no ya peligroso, sino medianamente inquietante, para Ryan.
Pero es que la jugada del penalti de Gudelj sobre Iván Romero, que después fue invalidado con la ayuda de la sala VOR, ya iba a definir también la escasa pericia defensiva de este equipo. Un balón introducido a las espaldas de los defensas lo recibía con una facilidad impropia del fútbol moderno el delantero que jugara en el Sevilla Atlético. Cabe preguntarse para qué sale García Plaza con tres centrales si después sus futbolistas dejan pasar los balones que introducen en el área los rivales.
Afortunadamente para el Sevilla, Sánchez Martínez iba a retirar el penalti que había decretado, pero el fútbol del Sevilla siguió siendo igual de horrible en todo momento. Los sevillistas dejaban pasar los minutos, pero jamás aparentaban conocer la forma de poder hacerle daño a un Levante que, no se olvide, partía como penúltimo clasificado de la Liga española.
Carencia de plan
Ni una sola vez aparentaban los visitantes tener claro un plan para llegar hasta la portería rival. Todos eran balones largos lanzados desde atrás para quitarse la pelota de encima más que otra cosa. Y tampoco ni Juanlu ni Oso eran capaces de crear una sola superioridad por las bandas. Además, Akor Adams se cargaba con una tarjeta amarilla en el minuto 10 y después nunca era capaz de intervenir.
Y así sucesivamente con Isaac, Manu Bueno y el resto de los blancos que se atrevían a pisar el campo rival al menos. Sólo Vargas evidenciaba tener la mínima capacidad técnica para asustar a los futbolistas del Levante. Pero ni siquiera eso era suficiente para acercarse a un Ryan que vivía de la forma más placentera.
Sólo cabía esperar, por tanto, que en alguna de las numerosas facilidades defensivas que otorga también este deplorable Sevilla llegara el agujero para que se adelantara el cuadro valenciano. Una falta sacada en corto en el centro del campo, una proyección de la pelota hacia Iván Romero, que recibe el esférico dentro del área con una comodidad increíble. Otra acción impropia de una defensa de la Primera División y encima el empalme del delantero se lo come también literalmente Vlachodimos, que fue incapaz de repelerlo cuando la pelota entró por el palo que era suyo.
Cambios para empeorar aún más
El Sevilla, como no podía ser de otra manera con la pobreza de su fútbol, se iba al intermedio por debajo en el marcador. Incluso pudo ser peor en otro remate de Espí, que la tuvo dos veces en los minutos 22 y 51+. Era más o menos lo mismo que ya sucediera en el Oviedo-Sevilla con la única diferencia de que se llegaba a ese descanso con once contra once, sin ningún expulsado de momento.
El arranque de la segunda mitad sí invitó a pensar en una reacción. El Sevilla arriesgó el balón desde atrás, no lo rifó, y Vargas aprovechó un balón de Agoumé para plantarse en solitario ante Ryan. El suizo remató de forma espantosa. Después llegarían algunas aproximaciones más, incluido un tiro arriba de Akor Adams en una acción individual. Un cabezazo de Kike Salas y ahí, en el 54’, acabó todo.
Los cambios de García Plaza fueron empeorando al equipo y Castrín tuvo que evitar el 2-0 en el primer regalo de José Ángel (66’). Y nada más, absolutamente nada, hasta que Iván Romero sentenció a puerta vacía en la prolongación. Muchos lo tenían claro, pero quién duda ya que este Sevilla es el peor equipo de la Primera División. Con García Plaza, con Almeyda o con el que sea. Quien siempre está es José María del Nido Carrasco para construir un equipo nauseabundo.
Ficha técnica
2 Levante UD:Ryan; Toljan, Dela, Matías Moreno, Manu Sánchez; Olasagasti (Carlos Álvarez, 63’), Pablo Martínez, Raghouber (Arriaga, 63’); Tunde (Víctor García, 41’), Iván Romero y Carlos Espí (Eyong, 85’).
0 Sevilla FC:Vlachodimos; Juanlu (José Ángel, 65’), Castrín, Gudelj (Alexis Sánchez, 72’), Kike Salas, Oso; Manu Bueno (Sow, 65’), Agoumé, Vargas (Ejuke, 84’); Isaac (Peque, 72’) y Akor Adams.
Goles: 1-0 (38’) Iván Romero empalma en solitario una falta sacada en corto y Vlachodimos se la come por su palo. 2-0 (93’) Iván Romero empuja a puerta vacía una jugada de Arriaga.
Árbitro: Sánchez Martínez (murciano). Amonestó a Akor Adams (10’), Vargas (22’), Oriol Rey (23’), en el banquillo, Raghouber (59’), Agoumé (60’), Sow (77’) e Iván Romero (91’).
Incidencias: Partido de la jornada 33 de LaLiga EA Sports disputado en el Ciutat de Valencia ante 22.210 espectadores (299 sevillistas).
/Escrito por Francisco José Ortega para el Diario de Sevilla. Video ESPN

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