La Primera B del fútbol chileno enfrenta uno de los desenlaces más impactantes de su temporada 2026. San Marcos de Arica fue sancionado con la desafiliación por la Primera Sala del Tribunal de Disciplina de la Asociación Nacional de Fútbol Profesional (ANFP), una decisión que implica la pérdida de su categoría y que puede modificar radicalmente tanto la lucha por el ascenso como la disputa por la permanencia. El fallo, adoptado este martes por una mayoría de seis votos contra uno, introduce un escenario de enorme trascendencia deportiva e institucional, aunque su aplicación definitiva todavía está sujeta a la posibilidad de una apelación.
La resolución se originó en una denuncia presentada por el directorio de la ANFP contra la institución ariqueña, a raíz de presuntas irregularidades financieras y discrepancias en los antecedentes proporcionados respecto de su capital de funcionamiento. La gravedad de los cuestionamientos llevó el caso ante el órgano disciplinario, donde también intervinieron como terceros coadyuvantes los clubes Rangers de Talca, Unión San Felipe y Deportes Santa Cruz, entidades que igualmente tienen intereses deportivos vinculados con la resolución del campeonato.
Este martes, los integrantes de la Primera Sala se reunieron para analizar los antecedentes y comunicar su determinación. La decisión no solo representa un golpe de enormes dimensiones para San Marcos de Arica, sino que también abre una serie de interrogantes sobre la manera en que se reorganizará la tabla de posiciones, las consecuencias para los equipos involucrados en la lucha por el ascenso y la permanencia, y los efectos que tendrá el procedimiento disciplinario sobre la recta final del torneo.
En el texto oficial del fallo se señala: «En relación a la denuncia interpuesta por el Directorio de la Asociación Nacional de Fútbol Profesional, a la cual se sumaron en calidad de terceros coadyuvantes los clubes Rangers de Talca, Unión San Felipe y Santa Cruz, en contra del club San Marcos de Arica, la Primera Sala del Tribunal de Disciplina en sesión efectuada el día de hoy, resolvió, en votación dividida, de seis votos contra uno, acoger la petición principal de la denuncia e imponer al club San Marcos de Arica la sanción de Desafiliación».
La resolución establece, por tanto, la sanción más severa contemplada en la petición principal formulada contra la institución nortina. Sin embargo, el documento también incorpora una prevención relevante respecto de las consecuencias deportivas que deberían derivarse de la desafiliación, particularmente en relación con los encuentros disputados y aquellos que todavía estaban pendientes en el calendario de la Primera B 2026.
En ese sentido, el fallo agrega: «Se deja constancia de la prevención de uno de los integrantes de la Sala, quien concurriendo al voto de mayoría estima que la sentencia, en lo sancionatorio, debe contemplar los efectos dispuestos en el artículo 87 de las Bases del Campeonato de Primera B correspondientes al torneo 2026, contabilizándose todos los partidos que hubiere disputado o que le restaren por disputar, como perdidos por un marcador de 3×0, salvo que el equipo rival hubiere obtenido un triunfo por una diferencia mayor».
Este punto resulta determinante para comprender la dimensión de lo ocurrido. La eventual aplicación de ese criterio no se limitaría a retirar a San Marcos de la competencia, sino que tendría consecuencias directas sobre los resultados del campeonato. Si los encuentros del conjunto ariqueño se contabilizan como derrotas por 3-0, con la salvedad establecida para aquellos partidos en que el rival hubiera ganado por una diferencia superior, la tabla experimentaría modificaciones capaces de alterar la distribución de puntos en la zona alta y en la parte baja de la clasificación.
No obstante, es importante distinguir entre la sanción principal aprobada por la mayoría y la prevención formulada por uno de sus integrantes respecto de sus efectos deportivos. La aplicación concreta de estas consecuencias deberá interpretarse conforme al fallo y a las disposiciones reglamentarias correspondientes, especialmente mientras permanezca abierta la posibilidad de recurrir a una instancia superior.
Un voto de minoría y una disputa sobre la sanción
La decisión no fue unánime. Mientras seis integrantes de la Primera Sala se inclinaron por acoger la petición principal y aplicar la desafiliación, uno de ellos manifestó una posición distinta, partidaria de una medida que dejara la decisión final en manos de los representantes de los clubes.
Al respecto, el documento oficial establece: «El voto de minoría estuvo por acoger una de las peticiones subsidiarias, aplicando la sanción contemplada en el artículo 85, inciso tercero, del Reglamento de la ANFP vigente al momento de los hechos denunciados, consistente en remitir los antecedentes al Consejo de Presidentes de Clubes para que resuelva la propuesta de desafiliación».
La diferencia entre ambas posiciones no es menor. La mayoría resolvió acoger directamente la petición de desafiliación, mientras que la postura minoritaria proponía remitir los antecedentes al Consejo de Presidentes para que esa instancia resolviera sobre la propuesta. Se trata de dos caminos institucionales distintos frente a un caso que compromete no solo la situación de un club, sino también la aplicación de las normas que regulan la participación de las instituciones en las competencias profesionales.
En cualquier caso, el pronunciamiento de la Primera Sala no cierra necesariamente el procedimiento. San Marcos de Arica dispone de cinco días para apelar, y la Segunda Sala del Tribunal de Disciplina deberá dictar una resolución en un plazo máximo de 15 días. Ese trámite será fundamental para establecer si la sanción se mantiene, si experimenta alguna modificación o si se determina un desenlace diferente.
Cobreloa, el gran beneficiado en la lucha por el ascenso
Mientras la situación institucional de San Marcos entra en una etapa decisiva, la atención deportiva se concentra en las consecuencias que el fallo podría tener para la definición de la Primera B. Uno de los principales beneficiados sería Cobreloa, que pelea por el ascenso directo junto con San Luis de Quillota.
Ambos equipos se encuentran igualados en la parte más alta de la clasificación y, bajo el escenario planteado por la aplicación de los resultados por 3-0, sumarían tres puntos adicionales, alcanzando las 57 unidades. De concretarse ese reajuste, la recta final del campeonato adquiriría un nuevo significado, especialmente para el cuadro loíno, que podría quedar en una posición privilegiada para asegurar su retorno a la máxima categoría del fútbol chileno.
La situación de Cobreloa presenta un antecedente particular. En la primera rueda, el conjunto de Calama perdió frente a San Marcos de Arica, mientras que en el encuentro de la segunda rueda logró imponerse. Si ambos resultados se modifican conforme al criterio contemplado en el artículo 87 de las Bases del Campeonato, el balance de esos enfrentamientos tendría que ajustarse a la nueva situación reglamentaria.
En el caso de San Luis, el panorama también cambiaría. El cuadro quillotano venció a los ariqueños durante la primera rueda, pero todavía tenía pendiente el compromiso correspondiente a la segunda parte del torneo. Ese encuentro debía disputarse en la última fecha del calendario, programada para el sábado siguiente, por lo que la resolución del Tribunal introduce un elemento decisivo en la planificación de los partidos finales.
La consecuencia más relevante es que San Luis no podría sumar nuevos puntos a través de ese encuentro si se aplica la sanción deportiva prevista para los partidos pendientes de San Marcos. Los puntos correspondientes al compromiso de la fecha 30 ya se están considerando en el escenario descrito, lo que reduce el margen de maniobra del equipo quillotano en la disputa por el primer lugar.
Para Cobreloa, en cambio, la situación podría resultar favorable de manera inmediata. Bajo este escenario, al cuadro naranja le bastaría conseguir un empate como local frente a Deportes Puerto Montt para asegurar su regreso a Primera División, siempre que se mantengan las condiciones de clasificación derivadas de la resolución.
De confirmarse esa proyección, el equipo de Calama podría alcanzar el objetivo del ascenso sin necesidad de depender de otros resultados en la última jornada. Sin embargo, mientras exista la posibilidad de una apelación y no se encuentre completamente definido el efecto deportivo del fallo, cualquier cálculo debe entenderse condicionado por el desenlace del procedimiento disciplinario.
La expectativa es enorme para una institución que aspira a recuperar el protagonismo perdido y volver a competir en la máxima categoría. Pero el eventual ascenso no se explica únicamente por el rendimiento deportivo de Cobreloa: también queda condicionado por una resolución disciplinaria que puede modificar los resultados y el equilibrio competitivo de toda la categoría.
Rangers, Santa Cruz y San Felipe respiran en la lucha por la permanencia
El impacto del fallo no se limita a la parte alta de la tabla. La desafiliación de San Marcos también puede alterar profundamente la pelea por evitar el descenso, una disputa en la que Rangers de Talca, Deportes Santa Cruz y Unión San Felipe enfrentaban un escenario complejo.
Los tres clubes se encontraban comprometidos en la lucha por la permanencia y, en ese contexto, se sumaron como terceros coadyuvantes a la denuncia presentada por el directorio de la ANFP contra la institución ariqueña. La resolución favorable a la petición principal podría convertirse en un alivio deportivo de gran magnitud para esas entidades, que verían modificadas sus perspectivas de cara al cierre de la temporada.
Si se confirma la pérdida de categoría de San Marcos y se aplican las consecuencias correspondientes sobre la clasificación, la salida del equipo nortino de la competencia abriría un nuevo escenario en la parte baja. Rangers, Santa Cruz y San Felipe podrían beneficiarse directamente, al dejar de enfrentar el riesgo de descenso en las condiciones originales del campeonato.
No obstante, al igual que ocurre con la disputa por el ascenso, la situación todavía requiere cautela. La apelación anunciada por San Marcos podría prolongar la incertidumbre y obligar a los clubes a esperar una definición definitiva antes de conocer con certeza sus posiciones y consecuencias deportivas.
El caso demuestra hasta qué punto una resolución administrativa y disciplinaria puede transformar la competencia cuando llega en la etapa decisiva de la temporada. En un torneo donde cada punto resulta determinante, la aplicación de sanciones de esta naturaleza puede tener consecuencias equivalentes o incluso superiores a las de un resultado obtenido en la cancha.
La tabla todavía no cambia oficialmente
Pese a la magnitud del pronunciamiento, la clasificación publicada en la página oficial del campeonato todavía aparece tal como estaba antes de conocerse la desafiliación de San Marcos de Arica. Esta situación responde a que el procedimiento aún contempla una instancia de apelación y no se ha completado el proceso necesario para consolidar los eventuales cambios en los registros oficiales.
Por ello, aunque las proyecciones apuntan a un beneficio importante para Cobreloa y San Luis, además de un alivio para Rangers, Santa Cruz y San Felipe, no corresponde considerar que todas esas consecuencias deportivas estén definitivamente consolidadas. La resolución de la Segunda Sala será determinante para establecer el escenario final y la forma en que se aplicarán las disposiciones reglamentarias.
La espera, por tanto, se traslada desde el terreno de juego a los organismos disciplinarios. Los clubes involucrados deberán seguir atentos a los plazos y al contenido de la resolución definitiva, conscientes de que el resultado de esta controversia puede modificar el balance de toda una temporada.
Deportes Puerto Montt también fue denunciado
En medio de este complejo escenario, otro antecedente que forma parte de la actividad disciplinaria de la categoría involucra a Deportes Puerto Montt. El club también fue objeto de una denuncia, esta vez por presuntos incumplimientos e irregularidades tributarias relacionadas con el contrato del futbolista Kevin Flores.
Sin embargo, a diferencia de lo ocurrido con San Marcos de Arica, la Primera Sala rechazó la denuncia contra la institución sureña. De esta manera, el caso tuvo un desenlace distinto en esta instancia, sin la aplicación de la sanción que afectó al equipo ariqueño.
La diferencia entre ambos procedimientos vuelve a poner de relieve la importancia de los antecedentes específicos de cada caso y de la interpretación que realizan los órganos disciplinarios de la ANFP. Aunque ambas situaciones se relacionan con cuestionamientos de carácter administrativo o financiero, sus resultados no fueron equivalentes.
En definitiva, la desafiliación de San Marcos de Arica constituye uno de los episodios más trascendentes de la temporada 2026 de la Primera B. Sus efectos potenciales alcanzan a la lucha por el ascenso, la permanencia y la propia organización del campeonato. Cobreloa aparece como el equipo mejor posicionado para aprovechar el nuevo escenario, mientras San Luis, Rangers, Santa Cruz y San Felipe también observan con atención las consecuencias de la resolución.
Pero el capítulo todavía no está cerrado. La apelación de San Marcos y el próximo pronunciamiento de la Segunda Sala serán decisivos para determinar si el terremoto disciplinario que sacudió a la Primera B termina confirmando el escenario que hoy se proyecta o introduce nuevas modificaciones en la definición del torneo.

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