“Es un partido difícil y de visitante, pero si queremos seguir sumando debemos ir a plantarnos con personalidad y hacer lo mismo que hicimos acá de local en la victoria ante Universidad de Concepción”, dijo el volante pirata en la previa del viaje a Santiago
Coquimbo Unido cerrará una semana particularmente exigente con una de las visitas más complejas que contempla el calendario. Desde las 20:00 horas de este sábado, el conjunto aurinegro se trasladará hasta el Estadio Nacional para enfrentar a Universidad de Chile, en un duelo correspondiente a la fecha 22 de la Liga de Primera que puede adquirir una relevancia especial en la carrera por los cupos internacionales.
El cuadro dirigido por Hernán Caputto llegará a Ñuñoa con una dosis de confianza recuperada después de cortar, a mitad de semana, una preocupante racha sin triunfos. El miércoles, el Pirata derrotó por 1-0 a Universidad de Concepción en el estadio Francisco Sánchez Rumoroso, en un compromiso pendiente de la fecha 16 que debió disputarse sin público.
El resultado tuvo un valor que excede los tres puntos. La anotación del paraguayo Luis Riveros permitió poner fin a una secuencia de siete jornadas consecutivas sin conocer la victoria y, al mismo tiempo, entregó algo que Coquimbo Unido necesitaba con urgencia: tranquilidad para afrontar el tramo decisivo de la temporada.
El rendimiento ante el Campanil, sin embargo, estuvo lejos de ser concluyente. El equipo todavía exhibió dificultades para sostener el control del partido y generar un volumen ofensivo consistente, pero en esta etapa del campeonato el resultado también adquiere una dimensión estratégica. Después de varias fechas de dudas, el triunfo permitió recuperar confianza y llegar al Nacional con mejores sensaciones para enfrentar a uno de los equipos que, precisamente, aparece por delante en la carrera por los boletos continentales.
Porque aunque tanto Hernán Caputto como Fernando Gago han insistido en que sus respectivos equipos, y especialmente el vigente campeón, no abandonarán completamente la posibilidad de luchar por el título, la realidad de la tabla obliga a ampliar el foco. La distancia respecto del líder hace que los cupos Chile 2 y Chile 3 para la Copa Libertadores 2027 comiencen a transformarse en un objetivo cada vez más concreto para quienes aspiran a instalarse en la zona alta.
En ese escenario, Universidad de Chile representa una referencia inmediata para Coquimbo Unido. Los azules aventajan actualmente por siete puntos al conjunto aurinegro, diferencia que podría reducirse considerablemente si el campeón logra imponerse en Ñuñoa. Por eso, más que un partido aislado, el enfrentamiento aparece como una oportunidad para modificar directamente el escenario de la clasificación.
Una victoria en el Nacional no solamente permitiría sumar tres puntos: también significaría descontar unidades frente a un rival directo, aumentar la presión sobre el conjunto universitario y devolver a Coquimbo Unido a una posición mucho más competitiva en la lucha por los puestos de avanzada.
El Pirata, además, mantiene una segunda posibilidad para acceder nuevamente a la competencia continental. El equipo debe disputar la final de la Copa de la Liga frente a O’Higgins, encuentro que entregará el cupo Chile 3. Sin embargo, desde el comienzo de la temporada el cuerpo técnico ha dejado claro que la prioridad es conseguir la clasificación internacional a través de la tabla anual, una vía que le permitiría evitar que todo el esfuerzo de la temporada quede condicionado a un único partido.
“Debemos plantarnos con personalidad”
En la antesala del compromiso, Alejandro Camargo reconoció la magnitud del desafío que enfrentará Coquimbo Unido, pero también apuntó a una característica que considera indispensable para competir en el Nacional: la personalidad.
“Es un partido difícil y de visitante, pero si queremos seguir sumando debemos ir a plantarnos con personalidad y hacer lo mismo que hicimos acá de local en la victoria ante Universidad de Concepción”, afirmó.
La declaración del volante refleja una de las claves que deberá resolver el equipo de Caputto. No se trata solamente de resistir el eventual dominio territorial de Universidad de Chile, sino de encontrar la manera de transformar esa resistencia en una estructura competitiva capaz de generar peligro cuando recupere el balón.
Camargo también puso el acento en la irregularidad que ha mostrado el conjunto azul, una condición que, paradójicamente, puede convertirlo en un rival todavía más difícil de anticipar. Universidad de Chile ha tenido actuaciones convincentes durante la temporada, pero también ha exhibido períodos en los que pierde intensidad, profundidad y capacidad para controlar los partidos.
“De improviso salen con cualquier cosa. Universidad de Concepción los hizo ver mal durante gran parte del partido y te deja un sabor raro, porque hubo otros encuentros donde sí anduvieron bien. Será complicado, nos meterán en nuestro arco, pero debemos mantener el mismo compromiso que tuvimos ante el Campanil, defender bien y esperar contar con situaciones para poder concretarlas”, señaló.
La lectura del mediocampista anticipa, además, un posible escenario de partido: Universidad de Chile intentando asumir la iniciativa y Coquimbo Unido obligado a administrar los momentos de presión, cerrar espacios y aprovechar las oportunidades que consiga construir. En un duelo entre dos equipos que necesitan sumar por objetivos distintos, la eficacia puede terminar siendo tan determinante como el dominio territorial.
Caputto prepara modificaciones
Aunque Hernán Caputto todavía no confirmó la formación titular, el campeón presentará modificaciones respecto del equipo que comenzó el encuentro frente a Universidad de Concepción. Las variantes estarán principalmente concentradas en la última línea y en la configuración de la zona ofensiva.
La lesión muscular de Elvis Hernández obligará al entrenador a recomponer la estructura defensiva. Benjamín Gazzolo y Lukas Soza, quienes terminaron compartiendo la zaga ante el Campanil, aparecen como los llamados a conformar la dupla de centrales frente a Universidad de Chile.
Por los costados, Francisco Salinas mantendrá su lugar, mientras que Juan Cornejo recuperará la titularidad como lateral izquierdo. Su regreso no solamente permitirá reforzar la defensa por ese sector, sino que también generará un movimiento táctico relevante unos metros más adelante.
La presencia de Cornejo posibilitará que Sebastián Cabrera avance en el terreno y asuma una función más ofensiva. El ajuste también está condicionado por la ausencia de Cristian Zavala, quien deberá cumplir una fecha de suspensión por acumulación de tarjetas amarillas.
En la banda derecha del ataque, en tanto, se perfila Luis Riveros. El delantero paraguayo llega con el respaldo de haber convertido el gol del triunfo ante Universidad de Concepción y tendrá nuevamente la posibilidad de comenzar desde el primer minuto.
Más allá de estas modificaciones, la idea de Caputto sería conservar buena parte de la estructura que consiguió reencontrarse con la victoria a mitad de semana. El desafío será trasladar ese resultado positivo a un escenario completamente distinto, con un rival que, pese a su irregularidad reciente, dispone de mayor capacidad individual y que jugará ante su público con la obligación de reaccionar.
Una “U” golpeada y bajo presión
Universidad de Chile, por su parte, llegará a este encuentro atravesando el momento más complejo desde la llegada de Fernando Gago. Los azules acumulan dos derrotas consecutivas, una de ellas en el Superclásico 200, resultados que terminaron alejándolos considerablemente de la pelea por el campeonato.
La derrota frente a Colo Colo dejó al conjunto universitario a 16 puntos del líder, una diferencia que obliga a mirar el torneo desde una perspectiva diferente. Aunque el discurso del cuerpo técnico todavía apunta a competir por lo más alto, el margen de error se ha reducido considerablemente.
A esa situación se suma un elemento todavía más relevante para la planificación de la temporada: Universidad de Chile perdió el margen que tenía sobre Universidad Católica. El cuadro cruzado alcanzó a los azules en puntaje y convirtió la lucha por el segundo lugar en una disputa directa, especialmente trascendente porque esa posición entrega acceso directo a la fase de grupos de la próxima Copa Libertadores.
De esta manera, el partido frente a Coquimbo Unido adquiere una importancia que va más allá de la necesidad de cortar la mala racha. Universidad de Chile necesita recuperar sensaciones, pero también proteger una posición de privilegio en la tabla. Una nueva derrota podría profundizar la crisis y, al mismo tiempo, permitir que sus perseguidores se acerquen peligrosamente.
En medio de este escenario, Fernando Gago podría recibir una noticia positiva con el eventual regreso de Octavio Rivero. El delantero uruguayo completó una semana de entrenamientos con normalidad luego de superar una extensa recuperación producto de una lesión de rodilla y nuevamente está a disposición del cuerpo técnico.
Rivero no disputa un partido desde la tercera fecha del campeonato, por lo que su eventual regreso a una convocatoria representa una alternativa especialmente relevante para un equipo que necesita recuperar peso ofensivo. Su presencia podría aportar una referencia distinta en ataque y entregar mayores posibilidades para enfrentar una defensa de Coquimbo Unido que, previsiblemente, deberá soportar largos períodos de presión.
La decisión final sobre su participación será tomada después de la última práctica antes del compromiso. Para Gago, en cualquier caso, recuperar futbolistas en este momento puede resultar tan importante como recuperar funcionamiento: Universidad de Chile necesita ampliar sus alternativas precisamente cuando el calendario comienza a exigir respuestas inmediatas.
La revancha que busca el campeón
El duelo también tendrá un componente adicional para Coquimbo Unido. En la primera rueda, Universidad de Chile consiguió imponerse por 1-0 en el estadio Francisco Sánchez Rumoroso, en un partido que se resolvió mediante una anotación de Maximiliano Guerrero.
Ese resultado todavía forma parte de la memoria competitiva del campeón y agrega un incentivo a una visita que ya tiene suficiente peso por la situación de ambos equipos en la tabla.
Ahora, el escenario será completamente diferente. Universidad de Chile jugará en el Nacional y llegará presionada por dos derrotas consecutivas, mientras Coquimbo Unido lo hará después de recuperar el triunfo y con la posibilidad concreta de descontar puntos frente a un rival directo.
El Pirata sabe que no puede desperdiciar una oportunidad de este calibre. Ganar en Ñuñoa significaría mucho más que cobrarse revancha de la primera rueda: permitiría confirmar que la victoria ante Universidad de Concepción no fue solamente un paréntesis en medio de una racha negativa y, sobre todo, volvería a instalar al vigente campeón en una posición de protagonismo cuando la temporada comienza a entrar en su etapa decisiva.
En el Nacional estarán, por lo tanto, dos equipos con necesidades diferentes pero con una misma urgencia: Universidad de Chile buscando detener su caída y proteger su lugar entre los puestos de clasificación a la Copa Libertadores, y Coquimbo Unido intentando convertir su recuperación en un verdadero punto de inflexión.
Para el campeón, los tres puntos pueden representar el comienzo de una nueva carrera. Para la “U”, una oportunidad para demostrar que sus últimas derrotas fueron solamente un tropiezo y no el inicio de una crisis mayor.
/Alejandro Aguilera, corresponsal en la zona norte.

Facebook
Twitter
Instagram
YouTube
RSS