La jornada dejó un sabor especialmente amargo para los futbolistas chilenos que militan en España. Ayer habí perdido el Elche de Lucas Cepeda y ahora fue el turno del Betis de Pellegrini y el Sevilla de Gabriel Suazo
El Sevilla FC pasó del desastre a una derrota honorífica ante el Atlético
Sevilla sufrió su primera derrota de la temporada ante un Atlético de Madrid que lo superó con claridad, mientras que el Betis de Manuel Pellegrini vivió una noche todavía más dolorosa al caer goleado por 5-2 frente al Levante. Dos resultados que, más allá de los números, vuelven a poner sobre la mesa dudas respecto del funcionamiento defensivo y de la capacidad de ambos equipos para responder ante rivales que consiguen imponer intensidad y eficacia.
Para el Sevilla, el partido ante Atlético de Madrid significó el primer tropiezo de la presente temporada y, además, una derrota que quedó prácticamente sentenciada durante el primer tiempo. El conjunto madrileño pasó por encima de los nervionenses en los primeros 45 minutos y aprovechó las dificultades de su rival para establecer una ventaja contundente de 0-3 antes del descanso.
La diferencia en el marcador reflejó también la distancia futbolística que existió durante buena parte de esa primera mitad. Sevilla fue incapaz de contener a un Atlético que encontró espacios, impuso su ritmo y castigó cada uno de los problemas defensivos que exhibió el equipo dirigido por Luis García Plaza. La sensación era que los locales tenían el control absoluto del encuentro y que cualquier intento de reacción sevillista podía quedar rápidamente neutralizado.
Sin embargo, el panorama cambió después del descanso. Sevilla salió con otra actitud, mostró mayor personalidad y comenzó a disputar un partido mucho más equilibrado. Los de García Plaza dejaron atrás parte de la pasividad exhibida en el primer tiempo y consiguieron trasladar al terreno de juego una dosis de orgullo que les permitió buscar una remontada que, aunque parecía improbable, al menos devolvió cierta incertidumbre al compromiso.
El premio llegó gracias a Miguel Sierra, quien anotó un muy buen gol y terminó siendo uno de los puntos más destacados del conjunto sevillista. Su actuación representó prácticamente una de las pocas noticias positivas para un equipo que durante demasiados minutos se vio superado por la propuesta del Atlético.
Con el 1-3 en el marcador, Sevilla incluso tuvo la posibilidad de volver a meterse definitivamente en el partido. Una acción protagonizada por Huljmand sobre Kike Salas generó reclamos de penal por parte del cuadro local, pero el árbitro decidió no sancionar la infracción. La jugada fue determinante en términos de expectativa, porque un eventual segundo gol habría podido transformar completamente el escenario del encuentro.
El penal no fue concedido y el marcador terminó sin nuevas modificaciones. Sevilla se quedó así con su primera derrota del campeonato, pero también con la evidencia de que todavía necesita corregir numerosos aspectos si pretende competir con mayor regularidad frente a rivales de la jerarquía del Atlético de Madrid.

EL Betis fue humillado por el Levante
Y si la derrota sevillista fue dura, lo ocurrido con el Betis de Manuel Pellegrini resultó todavía más contundente. El conjunto verdiblanco fue goleado por 5-2 ante Levante, en una presentación que volvió a dejar expuestas algunas de las deficiencias que el equipo arrastra y que, lejos de desaparecer con el inicio de una nueva temporada, volvieron a aparecer de manera preocupante.
El principal problema estuvo en la defensa. El Betis mostró una zaga vulnerable tanto por arriba como por abajo y permitió que el rival encontrara espacios y situaciones de remate con demasiada facilidad. Una señal particularmente preocupante fueron las acciones a balón parado: Levante logró generar dos ocasiones claras a partir de saques de esquina, encontrando rematadores prácticamente sin oposición.
Para un equipo dirigido por un entrenador de la experiencia de Pellegrini, este tipo de errores adquiere una relevancia especial. Una estructura defensiva que concede ventajas tan evidentes puede terminar condicionando cualquier planteamiento ofensivo, porque obliga al equipo a remontar permanentemente situaciones que podrían evitarse con una mayor concentración y coordinación.
Pero las dificultades del Betis no estuvieron únicamente en la última línea. También aparecieron problemas en la construcción del juego. El doble pivote utilizado por Pellegrini mostró escasa creatividad para sacar el balón desde atrás, lo que dificultó la progresión del equipo y permitió que Levante presionara con mayor comodidad.
El partido tuvo, además, un momento que terminó marcando un antes y un después para el cuadro bético. Cuando el encuentro todavía ofrecía posibilidades para los visitantes, Parrott desperdició una clara ocasión en un mano a mano al inicio del segundo tiempo. La jugada resultó especialmente dolorosa porque, poco después, Levante consiguió cambiar completamente el escenario.
El Betis pasó en cuestión de instantes de encontrarse en una situación que le permitía pensar en el partido a terminar perdiéndolo por una diferencia que terminó siendo inapelable. El marcador pasó del 2-3 al 3-2, un golpe psicológico del que el equipo de Pellegrini ya no logró recuperarse.
A partir de ese momento, Levante tomó definitivamente el control y comenzó a ampliar la diferencia ante un Betis que perdió estructura, confianza y capacidad de respuesta. La goleada terminó transformándose en una auténtica manita, reflejando la fragilidad que mostró el conjunto verdiblanco durante una jornada que rápidamente se convirtió en una de las más negativas de su inicio de temporada.
El resultado no solo representa una derrota amplia. También instala preguntas respecto de la composición y profundidad de la plantilla. Que un equipo como Levante consiga marcarle cinco goles al Betis obliga necesariamente a revisar lo que está ocurriendo, particularmente cuando varios de los problemas exhibidos parecen estar relacionados con aspectos estructurales y no únicamente con errores puntuales.
La situación adquiere especial relevancia porque el mercado de fichajes todavía ofrece margen para introducir modificaciones. El equipo de Pellegrini evidenció problemas defensivos, dificultades para generar juego desde el mediocampo y una preocupante fragilidad cuando el partido comenzó a complicarse. Son demasiados factores juntos como para atribuir la derrota exclusivamente a una mala jornada.
Para los chilenos involucrados en esta jornada española, el balance tampoco puede ser positivo. Sevilla cayó ante el Atlético de Madrid y Betis fue ampliamente superado por Levante, dejando a sus respectivos equipos con tareas pendientes que deberán comenzar a resolver rápidamente.
La temporada recién comienza, pero precisamente por eso estos resultados pueden ser una advertencia útil. Sevilla deberá corregir la distancia que mostró durante su desastroso primer tiempo ante el Atlético, mientras que el Betis tendrá que encontrar respuestas mucho más profundas si pretende evitar que los mismos errores que ya le costaron puntos vuelvan a repetirse.
En definitiva, fue una jornada para olvidar. Sevilla conoció su primera derrota y Betis recibió una goleada que expuso todas sus debilidades, dejando una conclusión evidente: el inicio de temporada no solo entrega resultados, también revela problemas que, si no son corregidos a tiempo, pueden terminar condicionando el rumbo de toda una campaña.
/Sol García Lineros, corresponsal de tofoutbol en España. Fotos: diario Marca. Videos: ESPN

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