Los dos chilenos fueron confirmados en la alineación titular dada por el Vasco Arruabarrena, que guardará algunos jugadores para el encuentro del martes con Vasco da Gama por Copa Libertadores de América
Con la mirada puesta en el compromiso internacional del próximo martes frente a Vasco da Gama, por el partido de ida de la Copa Sudamericana, Boca Juniors visitará este viernes a Instituto de Córdoba con una formación que tendrá varias modificaciones respecto de su equipo habitual. El encuentro, programado para las 19:30 horas en el estadio Mario Alberto Kempes, corresponde al Torneo Clausura y enfrentará al conjunto xeneize con el líder de la Zona A, en un desafío que exigirá administrar esfuerzos sin descuidar la competencia local.
El entrenador Rodolfo Arruabarrena tiene previsto apostar por una alineación alternativa, con el propósito de dosificar las cargas físicas y preservar a algunos de sus principales futbolistas para el trascendental enfrentamiento continental. La proximidad del cruce ante el equipo brasileño obliga a tomar decisiones pensando en el calendario inmediato, aunque el partido frente a Instituto también representa una prueba exigente por la posición que ocupa su rival en la clasificación.
La planificación del cuerpo técnico apunta a encontrar un equilibrio entre la necesidad de competir y la conveniencia de evitar un desgaste excesivo antes de la Copa Sudamericana. En ese escenario, varios jugadores tendrán la oportunidad de sumar minutos y demostrar que pueden convertirse en alternativas confiables para los compromisos que vienen.
La probable formación de Boca ante Instituto
De acuerdo con la alineación que se perfila para el encuentro, Boca podría formar con Álvaro Montero; Dylan Gorosito o Malcom Braida, Lautaro Di Lollo, Marco Pellegrino, Lautaro Blanco; Williams Alarcón, Milton Delgado, Carlos Palacios; Sebastián Villa, Enner Valencia y Leonel Flores.
La principal característica de esta formación es la combinación de futbolistas que buscan consolidarse con nombres que podrían aprovechar la oportunidad para ganar protagonismo. El equipo tendrá modificaciones en distintas líneas y presentará una estructura ofensiva con tres atacantes, mientras el mediocampo quedará integrado por jugadores que deberán asumir responsabilidades tanto en la recuperación como en la elaboración del juego.
Uno de los nombres que no aparecerá entre los titulares será Leandro Paredes, cuya ausencia responde a la planificación del entrenador en función del compromiso internacional. La decisión busca preservar a una pieza importante para los próximos desafíos, en una semana en la que Boca deberá gestionar cuidadosamente sus recursos para llegar en las mejores condiciones posibles al enfrentamiento con Vasco da Gama.
En el frente ofensivo, en cambio, habrá espacio para futbolistas que intentarán aprovechar sus oportunidades. Leonel Flores, quien viene de participar con la Selección Argentina, aparece como una de las novedades de la alineación, mientras que Sebastián Villa también integrará el ataque. El centrodelantero será el ecuatoriano Enner Valencia, por lo que Miguel Merentiel comenzaría el compromiso en el banco de suplentes.
La presencia de Valencia como referencia ofensiva supone una alternativa para un equipo que necesitará encontrar profundidad y aprovechar las ocasiones que genere. A su alrededor, Villa y Flores buscarán aportar movilidad, desequilibrio y variantes para superar a una defensa de Instituto que tendrá el desafío de contener a un Boca con nombres diferentes, pero igualmente obligado a competir por un resultado positivo.
Montero vuelve al arco y la defensa tendrá una incógnita
En la portería se producirá el regreso de Álvaro Montero, quien volverá a estar disponible después de participar con la selección colombiana durante la fecha FIFA. Su retorno permitirá reorganizar la última línea y recuperar a un guardameta que viene de cumplir compromisos internacionales.
En defensa, una de las decisiones que deberá resolver Arruabarrena estará en el lateral derecho. Dylan Gorosito y Malcom Braida disputan ese puesto, en una de las principales dudas que presenta la probable formación. La elección dependerá de la planificación del cuerpo técnico y de la alternativa que considere más adecuada para afrontar un encuentro que puede exigir intensidad en las transiciones y atención ante los avances del conjunto cordobés.
La zaga central estaría integrada por Lautaro Di Lollo y Marco Pellegrino. El primero continuaría como primer marcador central, mientras que Pellegrino ocuparía el lugar de Facundo Herrera, en una modificación que le permitiría al entrenador distribuir las cargas y evaluar otras opciones dentro de su plantel.
Por el costado izquierdo se mantendría Lautaro Blanco, quien completaría una defensa que deberá responder con orden y coordinación pese a los cambios previstos. Ante un rival que lidera la Zona A, el rendimiento defensivo será un factor determinante para que Boca pueda sostener su estructura y evitar que la rotación termine afectando su capacidad competitiva.
Carlos Palacios busca aprovechar su oportunidad
El mediocampo también presentará novedades. Sin Alan Velasco, quien se encuentra lesionado, Carlos Palacios tendrá una oportunidad importante para ganarse un lugar y demostrar que puede convertirse en una alternativa de peso dentro de la estructura del equipo.
El chileno compartiría la zona media con Williams Alarcón y Milton Delgado, en una combinación que deberá responder a distintas exigencias: recuperar el balón, ofrecer líneas de pase y conectar el juego con los futbolistas de ataque. Para Palacios, el encuentro representa una ocasión para asumir mayor protagonismo y mostrar su capacidad para intervenir en la construcción ofensiva.
La ausencia de Velasco abre un espacio que otros jugadores pueden aprovechar, aunque la oportunidad también implica responsabilidades. Boca necesitará que su mediocampo mantenga el equilibrio entre la elaboración y la contención, especialmente frente a un Instituto que llega como líder de su zona y buscará imponer condiciones en el Mario Alberto Kempes.
El desempeño de Palacios y sus compañeros puede resultar decisivo para determinar cuánto logra generar Boca en ataque y qué capacidad tiene para controlar el desarrollo del partido. Con una formación que no será la habitual, el funcionamiento colectivo adquirirá especial importancia para compensar la falta de continuidad de algunas asociaciones.
Un partido exigente antes de la Copa Sudamericana
La visita a Instituto representa una prueba relevante dentro de una semana marcada por la cercanía del compromiso ante Vasco da Gama. Arruabarrena deberá administrar los minutos de sus futbolistas sin perder de vista que el Torneo Clausura también exige regularidad y puntos para sostener las aspiraciones del equipo.
La rotación puede ofrecer oportunidades a quienes buscan consolidarse, pero también obliga a mantener un nivel de funcionamiento que permita competir ante un adversario ubicado en lo más alto de la Zona A. Boca tendrá que demostrar que dispone de alternativas capaces de responder cuando los titulares habituales descansan y que los cambios no afectan su capacidad para generar juego y defender con solidez.
El desafío será llegar al martes con sus principales piezas en buenas condiciones sin resignar competitividad este viernes. Con Montero de regreso, Palacios ante una oportunidad importante y una ofensiva encabezada por Valencia, Villa y Flores, Boca intentará resolver un compromiso exigente antes de concentrarse en la Copa Sudamericana, donde comenzará una serie internacional que puede marcar el rumbo de su temporada.
/Julián Lautaro luque, corresponsal de todofutbol en Argentina

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