En una final muy dispar, La Furia Roja fue muy superior a Argentina de principio a fin y terminó ganando por 1 a 0 para conseguir su segundo título mundial. ¡España es un gran y justo campeón!
España es nuevamente campeona del mundo y muy merecidamente. El equipo dirigido por Luis de la Fuente derrotó por 1-0 a Argentina en la final del Mundial 2026 gracias a un agónico gol de Ferran Torres en la prórroga, coronando un torneo brillante y levantando la segunda estrella de su historia.
La selección española fue superior durante prácticamente todo el encuentro. Desde los primeros minutos monopolizó la posesión del balón y generó las ocasiones más claras frente al arco defendido por Emiliano «Dibu» Martínez, quien sostuvo a la Albiceleste con una actuación extraordinaria.
Desde el pitazo inicial, el equipo dirigido por Luis de la Fuente monopolizó la posesión y comenzó a inquietar muy temprano al arco del «Dibu» Martínez. Lamine Yamal tuvo la primera gran ocasión del partido apenas a los cinco minutos, tras una pared con Dani Olmo, pero el portero de la albiceleste respondió con seguridad. Poco después, Mikel Oyarzabal y Marc Cucurella también probaron suerte, aunque el arquero argentino volvió a imponerse.
La Albiceleste apostó por esperar y salir al contragolpe, pero el planteamiento de Lionel Scaloni apenas dio resultados. Lionel Messi tuvo escasa participación y con suerte tocó la pelota en todo el partido y eso llevó a que Argentina prácticamente no consiguió acercarse con peligro al arco español durante gran parte del encuentro.
Antes del descanso llegó el primer contratiempo para el cuadro sudamericano. Lisandro Martínez sufrió una lesión tras recibir tarjeta amarilla y debió abandonar el terreno de juego, siendo reemplazado por Nicolás Otamendi.
En la segunda mitad el guion no cambió. España siguió buscando el gol con insistencia. Dani Olmo obligó al Dibu Martínez a intervenir tras un potente disparo desde fuera del área, mientras que Ferran Torres, recién ingresado, estuvo muy cerca de abrir la cuenta con un cabezazo tras un preciso centro de Lamine Yamal.
Luis de la Fuente movió el banco con los ingresos de Pedri, Ferran Torres, Mikel Merino y Nico Williams, buscando mayor frescura ofensiva para romper el sólido bloque defensivo argentino. Del otro lado, Scaloni agotó prácticamente todas sus variantes con los ingresos de Otamendi, Leandro Paredes, Nahuel Molina, Medina y Giuliano Simeone, lo que no modificó en nada la realidad del partido que era todo rojo.
El encuentro también estuvo marcado por la intensidad física. Argentina corriendo tras la pelota no tuvo más que golpear fuerte y fue acumulando varias infracciones y tarjetas amarillas, destacando las amonestaciones para Lisandro Martínez y Leandro Paredes, este último estuvo muy cerca de ser expulsado tras una dura entrada sobre Rodri.
Ya en el tramo final del tiempo reglamentario, España dominó a placer mientras Argentina pedía por un milagro que a esa altura le permitiera llegar a la opción del alargue y luego a los penales. De hecho, España sumó en esos minutos finales ocho remates, cinco de ellos a portería, mientras que Argentina no registró disparos al arco, reflejando el claro dominio español en una final que, pese a las numerosas ocasiones de La Roja, el partido continuaba sin goles.

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