Universidad Católica consiguió un triunfo de enorme valor en la Liga de Primera, imponiéndose por un agónico 3-2 sobre O’Higgins de Rancagua y manteniéndose en la segunda posición del campeonato. El resultado no solo le permitió a los dirigidos por Daniel Garnero sumar tres puntos fundamentales, sino que también les permitió sostener su posición en una carrera cada vez más estrecha por el Chile 2.
La victoria ante los rancagüinos tuvo además un componente especial por la forma en que se produjo. La UC debió exigirse hasta los últimos minutos para quedarse con un resultado que puede adquirir una importancia decisiva cuando llegue la hora de realizar el balance de la temporada. En una competencia donde cada punto comienza a tener un peso mayor, los triunfos agónicos pueden terminar marcando diferencias en la clasificación.
Pero los Cruzados no tienen demasiado tiempo para disfrutar del resultado. El calendario inmediatamente los pone frente a otro desafío de alta exigencia, esta vez ante Everton de Viña del Mar, en un encuentro que adquiere particular relevancia precisamente por los objetivos que persiguen ambos equipos.
Los viñamarinos también necesitan sumar para acercarse a la lucha por el Chile 2, por lo que el compromiso en el Estadio Sausalito aparece como uno de esos partidos en los que los puntos tienen un valor superior al habitual. Para Universidad Católica, mantener la segunda posición requiere no solamente ganar, sino también contar con la mayor cantidad posible de alternativas disponibles para afrontar este tramo decisivo del campeonato.
En ese escenario, Daniel Garnero recibió una noticia especialmente positiva durante esta semana: podrá volver a disponer de dos jugadores importantes de su plantel.
Zuqui y Cuevas vuelven a estar disponibles
La principal novedad en la planificación de Universidad Católica pasa por el regreso de Fernando Zuqui y Cristián Cuevas, quienes ya cumplieron las respectivas suspensiones que les habían impedido participar en los últimos compromisos.
Ambos vuelven, por lo tanto, a estar a disposición del entrenador y recuperan su condición de alternativas para el duelo frente a Everton. Se trata de una situación que amplía el abanico de posibilidades de Garnero justo cuando el equipo necesita sostener su rendimiento y responder a una seguidilla de partidos que puede resultar determinante para sus aspiraciones.
El retorno de Zuqui y Cuevas también permite al técnico cruzado recuperar variantes en sectores donde contar con futbolistas experimentados puede resultar fundamental. En partidos de esta naturaleza, donde la presión por conseguir el resultado aumenta y los detalles suelen definir el desarrollo, disponer de un plantel más completo representa una ventaja que puede terminar siendo determinante.
Para Garnero, además, el escenario es particularmente interesante porque ambos jugadores vuelven a la competencia en un momento en que la UC necesita encontrar el equilibrio entre mantener la estructura que le ha permitido instalarse en la parte alta y realizar los ajustes necesarios para enfrentar a un rival con necesidades similares.
El partido ante Everton, por lo mismo, no aparece solamente como una nueva fecha del calendario. Es un enfrentamiento directo por objetivos de clasificación, con dos equipos que necesitan sumar para mantener viva la posibilidad de quedarse con el Chile 2.
Universidad Católica llega mejor posicionada y con el envión que significó derrotar a O’Higgins, pero Everton tendrá el factor de la localía y la obligación de conseguir un triunfo que le permita recortar distancias. La presión, por lo tanto, estará repartida entre ambos protagonistas.
Un duelo que puede marcar diferencias
En la UC saben que conservar el segundo lugar exige mantener la regularidad durante las próximas jornadas. A esta altura del campeonato, dejar puntos en el camino puede tener consecuencias importantes, especialmente cuando aparecen rivales que también están involucrados directamente en la pelea por los puestos de privilegio.
Por eso, la recuperación de Zuqui y Cuevas llega en un momento oportuno para Garnero. El técnico contará nuevamente con dos futbolistas que pueden entregarle alternativas y profundidad a su propuesta, justo antes de un encuentro en el que la capacidad de respuesta del plantel será puesta a prueba.
El desafío será trasladar el buen momento conseguido ante O’Higgins a un escenario distinto, con un Everton que buscará aprovechar su condición de local para imponer sus términos. Para los Cruzados, ganar significaría mucho más que sumar tres puntos: representaría otro paso importante para consolidarse en la segunda posición y mantener bajo control una clasificación que sigue siendo uno de los principales objetivos de la temporada.
El encuentro entre Everton de Viña del Mar y Universidad Católica está programado para este sábado 5 de septiembre, desde las 17:30 horas, en el Estadio Sausalito. Allí, Garnero podrá volver a contar con dos piezas que ya cumplieron su castigo y que ahora buscan recuperar protagonismo en el momento más exigente de la temporada.
/Nissin Alvo R. redactor de todo futbol

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