Las ausencias obligadas por suspensión de Fernando Zampedri y Cristián Cuevas obligan al técnico Eduardo Garnero a hacer cambios importantes para el decisivo partido de este martes en el Claro Arena
Universidad Católica enfrenta una de esas noches en las que el margen de error prácticamente desaparece. Los ‘Cruzados’ se preparan para recibir a Estudiantes de La Plata por el partido de vuelta de los octavos de final de la Copa Libertadores, con la clasificación a los cuartos de final como el gran objetivo y con la ventaja de disputar este decisivo compromiso ante su público.
El escenario, sin embargo, está lejos de ser sencillo. El conjunto dirigido por Daniel Garnero llega al encuentro después de conseguir un valioso empate 1-1 en Argentina, resultado que dejó completamente abierta la serie y que permite a la UC afrontar la revancha con la convicción de que una victoria en casa le permitirá avanzar de ronda. El desafío será transformar esa igualdad obtenida como visitante en el impulso necesario para cerrar la eliminatoria.
La clasificación, además, tendría un significado especial para un equipo que deberá afrontar el partido con una formación condicionada por importantes ausencias. Garnero no podrá contar con Fernando Zampedri ni Cristián Cuevas, ambos suspendidos por acumulación de tarjetas amarillas. A estas bajas se suman Juan Ignacio Díaz y Juan Francisco Rossel, quienes permanecen fuera de la convocatoria debido a sus respectivas lesiones.
Las ausencias obligarán al técnico argentino a modificar piezas y buscar alternativas que permitan mantener el equilibrio de un equipo que tendrá enfrente a un rival con experiencia internacional y acostumbrado a este tipo de instancias. La pérdida de Zampedri, en particular, representa un desafío relevante para la UC, considerando el peso ofensivo y la capacidad de definición que el delantero ha aportado durante las últimas temporadas.
En este contexto, el entrenador de la ‘Franja’ todavía mantiene una cuota de incertidumbre respecto de Clemente Montes y Sebastián Arancibia. Ambos jugadores continúan en proceso de recuperación de sus lesiones y conservan una pequeña posibilidad de ser considerados para el encuentro. Su eventual presencia podría entregar nuevas variantes a Garnero, especialmente en una zona ofensiva donde el equipo necesita encontrar soluciones ante la ausencia de algunos de sus principales nombres.
De acuerdo con la probable formación que maneja Universidad Católica, Vicente Bernedo sería el encargado de custodiar el arco. En defensa aparecerían Daniel González, Branco Ampuero y Eugenio Mena, mientras que Agustín Farías y Gary Medel se disputan un lugar en esa línea. En el mediocampo, Fernando Zuqui, Jhojan Valencia y Jimmy Martínez asumirían la responsabilidad de darle equilibrio y salida al equipo.
En ofensiva, en tanto, Diego Corral, Justo Giani y Martín Gómez serían los elegidos para intentar generar peligro frente al arco argentino. Se trata de una propuesta que deberá compensar las ausencias con movilidad, intensidad y capacidad para aprovechar las oportunidades que aparezcan, especialmente considerando que en una serie tan equilibrada un detalle puede terminar definiendo la clasificación.
La igualdad conseguida en La Plata le entregó a Universidad Católica una oportunidad que ahora deberá aprovechar. El 1-1 dejó la eliminatoria abierta y trasladó buena parte de la responsabilidad al conjunto chileno, que tendrá la posibilidad de definir la serie como local. Sin embargo, esa condición también implica una presión adicional: el apoyo del público puede transformarse en un factor determinante, pero también en una exigencia mayor para un equipo que sabe que está ante una de sus grandes pruebas internacionales de la temporada.
El duelo entre Universidad Católica y Estudiantes de La Plata se disputará este martes 18 de agosto, a partir de las 20:30 horas, en el Claro Arena. El árbitro del compromiso será el colombiano Wilmar Roldán, uno de los jueces de mayor experiencia del continente.
La UC llega, entonces, ante una encrucijada futbolística: tiene la ventaja emocional de haber resistido en Argentina, pero enfrenta la revancha con bajas importantes y una oncena que deberá responder en un escenario de máxima exigencia. Garnero tendrá que encontrar el funcionamiento adecuado con las piezas disponibles y, sobre todo, conseguir que el equipo no dependa exclusivamente de sus individualidades.
La Copa Libertadores entra en su etapa decisiva y Universidad Católica sabe que estas oportunidades no aparecen con frecuencia. Este martes tendrá 90 minutos para demostrar que está preparada para dar el salto a los cuartos de final. El empate en Argentina dejó la puerta abierta; ahora será el rendimiento en casa el que determine si la ‘Franja’ logra cruzarla.
/Nissin Alvo Rodríguez

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