La nómina de la selección chilena para los próximos amistosos trae consigo una de las apuestas más llamativas de los últimos tiempos. Se trata de Jetzen López, volante de apenas 19 años que pertenece a las divisiones formativas del Sporting Braga de Portugal, que todavía no registra minutos en el fútbol profesional y que, pese a ello, ya recibió su primera convocatoria a la selección adulta.
La presencia del mediocampista constituye una de las grandes sorpresas de la lista elaborada por Nicolás Córdova, quien viene siguiendo de cerca su evolución y que incluso viajó hasta Portugal para observarlo personalmente durante una práctica del conjunto luso. El propio Braga confirmó a través de sus redes sociales que López fue citado por la Roja para los compromisos amistosos de septiembre y octubre.
La decisión no parece responder solamente a una apuesta de futuro. También representa un movimiento estratégico de la Federación para acercar a un futbolista que, por sus antecedentes familiares y deportivos, puede convertirse en una alternativa para Chile en los próximos años.
López nació en Australia y posee raíces chilenas por parte de padre. Esa conexión fue precisamente la que despertó hace meses el interés de los encargados de scouting de la ANFP, que comenzaron a monitorear su desarrollo en Europa. El seguimiento derivó posteriormente en un contacto más directo con el jugador y en su primera convocatoria a una selección chilena juvenil.
Ahora, el proceso dio un salto considerable: de las categorías menores pasó directamente al entorno de la selección adulta.
Un talento todavía en formación, pero con señales concretas
El caso de Jetzen López resulta particularmente llamativo porque su nombre aparece en la órbita de la Roja antes incluso de haber conseguido consolidarse en el profesionalismo. Su presente, por lo tanto, debe entenderse más como una inversión futbolística que como la incorporación inmediata de un jugador llamado a ser protagonista.
Durante la actual temporada, en la denominada Liga Nex Gen, el mediocampista suma dos goles en cinco partidos, números que comienzan a entregar señales interesantes respecto de su capacidad ofensiva y su participación dentro del funcionamiento de su equipo.
El propio futbolista ya había explicado a comienzos de este año cuáles son las características que considera más importantes dentro de su juego. En conversación con AS, describió un perfil asociado al buen trato de balón, la técnica y la intención de participar activamente en la construcción del juego.
“Mis virtudes son la técnica y la pasión por el balón. Me gusta controlar el juego con la pelota. Soy principalmente zurdo, pero también me desenvuelvo bien con la derecha”, señaló.
Su descripción permite entender qué es lo que ha llamado la atención de los observadores. López se desempeña principalmente como volante por izquierda y tiene en la capacidad técnica uno de sus principales argumentos, aunque también destaca por su intención de involucrarse en la elaboración y no limitarse a ocupar una posición estática.
Y existe, además, una referencia futbolística que dice bastante sobre la clase de jugador que aspira a convertirse.
“Un jugador que juega en mi posición y al que disfruto viendo jugar es Arturo Vidal. Me encanta su hambre de victoria y su agresividad”, comentó en aquella entrevista.
La admiración por Vidal no es un detalle menor. En el imaginario de López, el exmediocampista de la Roja representa precisamente una combinación de carácter, competitividad y personalidad que el joven futbolista parece valorar para su propio desarrollo.
El seguimiento de Nicolás Córdova fue clave
La llegada de López al radar de la selección chilena no ocurrió de manera improvisada. El proceso comenzó con el seguimiento de los equipos de scouting de la ANFP y posteriormente adquirió una dimensión mucho más concreta con la intervención de Nicolás Córdova.
El entrenador viajó hasta Portugal para observar al jugador en uno de los entrenamientos del Sporting Braga, instancia que también aprovechó para conversar con él y conocer directamente su disposición respecto de una eventual convocatoria a Chile.
El acercamiento fue progresivo. Primero apareció la posibilidad de integrarlo a la selección Sub 20, donde participó en amistosos. Esa experiencia sirvió para fortalecer el vínculo con la estructura de la Roja y, al mismo tiempo, para que el futbolista comenzara a familiarizarse con la posibilidad de representar al país de su padre.
Ahora, la invitación a la selección adulta representa un paso mucho mayor.
“Sueño con representar a Chile y ser profesional. Lo que me motiva es el amor por el fútbol y mi familia. Son mis mayores apoyos y les estaré eternamente agradecido”, confesó en conversación con AS Chile.
Sus palabras muestran que el vínculo con Chile no es solamente una posibilidad deportiva. Existe también una conexión familiar que ha ido creciendo con el tiempo y que, de acuerdo con sus propias declaraciones, ha influido en su decisión de acercarse progresivamente a la Roja.
“Cuando empecé a jugar en el Braga, varias personas de la Selección se pusieron en contacto conmigo para ver si estaba interesado, ya que sabían que mi padre era chileno. Él nació allá y se mudó a Australia de joven. Siempre ha dicho que es un país hermoso y que le hubiera gustado llevarnos a mi familia y a mí a visitarlo”, relató.
Ese contacto temprano resulta especialmente relevante para Chile. En un fútbol cada vez más globalizado, donde las selecciones buscan identificar talentos con ascendencia nacional antes de que alcancen su máximo nivel, contar con un jugador formado en Europa constituye una oportunidad que la Roja no parece dispuesta a dejar pasar.
Australia ya lo tuvo, pero Chile comienza a ganar terreno
Otro elemento que hace particularmente interesante el caso de López es que el jugador ya tuvo participación con las selecciones juveniles de Australia, país donde nació y donde desarrolló parte de su formación.
Por eso, el proceso llevado adelante por Chile adquiere una importancia adicional. La Roja no solamente está siguiendo a un joven talento que todavía debe dar el salto al profesionalismo, sino que también está construyendo una relación con un futbolista que posee una alternativa internacional distinta debido a sus raíces australianas.
López, sin embargo, ha ido dejando señales claras respecto de su cercanía con Chile. La convocatoria a la selección adulta constituye hasta ahora el gesto más contundente de ese proceso.
Su incorporación no significa que Chile haya encontrado de inmediato a una nueva figura para su mediocampo. Sería prematuro plantearlo de esa manera. Lo que sí representa es una apuesta por un futbolista que desarrolla su carrera en una estructura europea, que todavía tiene un amplio margen de crecimiento y que puede convertirse en una pieza interesante si consigue trasladar su potencial de las categorías formativas al fútbol profesional.
Y ahí estará precisamente el principal desafío.
La U y Arturo Vidal, dos referentes de su identidad chilena
Pese a haber nacido y crecido futbolísticamente en Australia y Portugal, López reconoce que progresivamente ha ido incorporando elementos de la cultura futbolística chilena.
Uno de ellos es su cercanía con Universidad de Chile. El mediocampista reconoce que todavía no conoce en profundidad la realidad del fútbol nacional, pero su padre es hincha de la U y esa influencia familiar hizo que comenzara a acercarse a la historia del club.
Su relación con el fútbol chileno, por ahora, se construye más desde los vínculos familiares y sus referentes que desde la experiencia directa. Pero existe una curiosidad por conocer mucho más de cerca una realidad que, hasta hace poco, le resultaba distante.
En ese contexto aparece nuevamente Arturo Vidal.
López no solamente lo identifica como uno de los futbolistas que más admira por su estilo de juego. También destaca su personalidad competitiva y esa permanente búsqueda de imponerse en cada partido.
“Me encanta su hambre de victoria y su agresividad”, ha repetido el joven volante.
La referencia permite visualizar una aspiración: López quiere desarrollar un fútbol técnico, pero acompañado de personalidad y carácter. Y esas son precisamente algunas de las características que tendrá que demostrar si pretende transformar esta primera oportunidad con la Roja en una presencia habitual en el futuro.
Por ahora, su historia recién comienza. Juega en Europa, pertenece a un club de prestigio como Braga, suma experiencia internacional en categorías juveniles y tiene 19 años, pero todavía no ha debutado profesionalmente. La convocatoria de Nicolás Córdova, por lo tanto, constituye tanto un reconocimiento a lo que ha mostrado como una apuesta por lo que puede llegar a ser.
¿Cuándo vuelve a jugar la Roja?
El primer amistoso que disputará la selección chilena será frente a Canadá, el sábado 26 de septiembre, desde las 20:00 horas, en el BMO Field de Toronto.
Tres días más tarde, el martes 29 de septiembre, el equipo dirigido por Nicolás Córdova enfrentará a Estados Unidos en el Energizer Park de St. Louis, Misuri, a partir de las 21:00 horas.
El último compromiso de esta serie de preparación será el martes 6 de octubre, nuevamente en territorio estadounidense. La Roja se medirá con México en el Memorial Coliseum de Los Ángeles, desde las 22:30 horas de Chile.
Será en esta seguidilla de encuentros donde Jetzen López tendrá la posibilidad de comenzar a mostrar, ante los ojos del cuerpo técnico de la selección adulta, por qué un futbolista que todavía no debuta oficialmente en el profesionalismo ya consiguió convertirse en una de las grandes apuestas de futuro del fútbol chileno.
/Francisca Suazo, redactora de todofutbol

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