Este miércoles, desde las 18:00 horas en el mítico Estadio Centenario de Montevideo, O’Higgins afrontará uno de esos partidos que, sin definir completamente una clasificación, pueden terminar marcando el rumbo de toda una campaña internacional. El rival será Boston River, en un duelo válido por la penúltima fecha del Grupo C de la Copa Sudamericana.
Especialmente en el plano internacional, el equipo de Lucas Bovaglio ha mostrado personalidad, competitividad y una propuesta valiente incluso frente a rivales de mayor jerarquía. Lo hizo en Brasil ante Sao Paulo y también en Rancagua, donde por largos pasajes logró incomodar al elenco paulista y generarse ocasiones claras de gol. Sin embargo, la gran deuda sigue siendo la misma: la falta de eficacia.
Porque más allá de las buenas presentaciones, la sensación instalada es que el cuadro celeste ha dejado escapar puntos importantes producto de la poca concreción frente al arco rival. Y justamente eso fue lo que ocurrió en ambos partidos frente a Sao Paulo.
El Capo generó ocasiones suficientes para haber sumado más. De hecho, perfectamente podría llegar a esta fecha como líder exclusivo del grupo con 10 puntos si hubiese tenido mayor contundencia en momentos claves de esos encuentros. Pero la Copa Sudamericana no suele perdonar ese tipo de situaciones.
Hoy, el escenario encuentra a los paulistas liderando el Grupo C con 8 unidades, mientras O’Higgins y Millonarios comparten el segundo lugar con 7 puntos. Más atrás aparece Boston River, que intentará cerrar de buena forma su participación internacional jugando en condición de local.
Y aunque en el papel el conjunto uruguayo aparece como un rival abordable, en la celeste saben que el margen de error comienza a reducirse peligrosamente. “Es un partido para nosotros trascendental. Tenemos mucho en juego”, reconoció Lucas Bovaglio en la antesala del compromiso en Uruguay.
El DT además descartó cualquier tipo de relajación frente a Boston River, pese a que el cuadro uruguayo ya no tenga mayores opciones en el grupo. Incluso, el estratega insistió en el respeto futbolístico hacia el rival uruguayo.
Por ello, más allá de las dificultades que ha tenido O’Higgins para transformar sus ocasiones en goles, en el plantel mantienen intacta la convicción de seguir peleando por la clasificación.
La jornada también tendrá un ojo puesto en el otro duelo del grupo, donde Sao Paulo enfrentará a Millonarios. En el papel, el conjunto brasileño aparece como favorito y podría asegurar la clasificación y el liderato del grupo si consigue quedarse con la victoria.
Pero independiente de lo que ocurra en Brasil o en Uruguay, todo apunta a que la clasificación terminará resolviéndose en la última fecha, cuando O’Higgins visite Bogotá el próximo 26 de mayo.
Porque incluso si alguno logra sacar ventaja este miércoles, la diferencia sigue siendo mínima y el cruce directo terminará teniendo carácter decisivo.
El equipo ha demostrado que tiene argumentos futbolísticos para competir internacionalmente. Lo ha hecho jugando de frente, proponiendo y generando situaciones ante rivales de peso continental. Pero en esta etapa de la Copa Sudamericana, competir ya no basta.
Y convertir las ocasiones creadas puede terminar siendo la diferencia entre seguir soñando o comenzar a despedirse del torneo.
/ElRancaguino

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