La recta final de la Liga de Primera comienza a entrar en su momento más decisivo y Colo Colo tiene este domingo una oportunidad concreta de alcanzar una nueva consagración en el fútbol chileno.
El equipo dirigido por Fernando Ortiz depende de sus propios resultados para quedarse con el título y sabe que una victoria frente a Ñublense, en el estadio Nelson Oyarzún de Chillán, le permitirá dar una nueva vuelta olímpica y cerrar anticipadamente la disputa por el campeonato.
El escenario es particularmente favorable para el conjunto albo, que llega a esta jornada con la posibilidad de resolver la definición sin depender de lo que suceda en otras canchas. Si consigue los tres puntos, Colo Colo asegurará matemáticamente el primer lugar y podrá celebrar una nueva estrella. Sin embargo, las posibilidades de alcanzar el título no se limitan exclusivamente a una victoria, ya que existe una combinación de resultados que incluso podría permitirle coronarse campeón aunque termine perdiendo su compromiso frente al cuadro chillanejo.
Pero mientras en el entorno colocolino la expectativa está puesta en la posibilidad de concretar una celebración que podría marcar un nuevo capítulo en su historia deportiva, en Ñublense existe una postura absolutamente distinta. El conjunto local entiende la trascendencia que tiene este encuentro para su rival, pero no está dispuesto a transformarse en un simple espectador de una eventual consagración alba en su propio estadio. Por el contrario, pretende hacer valer su condición de local y defender sus propios objetivos deportivos.
Así lo dejó en claro el presidente de Ñublense, Sergio Gioino (ex jugador de Universidad de Chile, entre los años 2004 al 2006), quien conversó con RedGol y manifestó abiertamente su rechazo a la posibilidad de que Colo Colo pueda festejar el campeonato en el estadio Nelson Oyarzún. El dirigente, exdelantero identificado con Universidad de Chile, reconoció que se espera un ambiente especial en Chillán, considerando la importancia del compromiso y la presencia de una gran cantidad de espectadores, pero advirtió que su equipo también tiene razones deportivas de peso para afrontar el encuentro con la máxima exigencia.
“Me imagino que el estadio va a estar bonito y se verá lleno, así que será muy motivacional para los dos, porque uno pelea por un título, pero nosotros también necesitamos resultados para seguir peleando e intentar clasificar a copas internacionales”, señaló Gioino a RedGol.
Sus palabras reflejan que, más allá de la dimensión mediática que tendrá la visita del Cacique, Ñublense no pretende asumir un papel secundario en una jornada que podría quedar marcada por la celebración de su adversario. El cuadro de Chillán también se encuentra inmerso en una lucha competitiva propia y necesita sumar para mantener vigentes sus aspiraciones de acceder a los torneos internacionales. Por lo mismo, el compromiso representa mucho más que la posibilidad de impedir una fiesta visitante: es una oportunidad para defender sus intereses y responder a las expectativas de su hinchada.
En esa misma línea, el presidente del conjunto chillanejo fue todavía más categórico al referirse a la posibilidad de que Colo Colo consiga el campeonato en su estadio. Gioino reconoció que comprende perfectamente la motivación del equipo de Fernando Ortiz, pero insistió en que la obligación de Ñublense es impedir que la celebración se produzca en Chillán.
“Por ningún motivo quiero que salgan campeón en nuestra cara. Entiendo el objetivo que tiene Colo Colo en este caso, pero tenemos que hacer lo imposible para que eso no suceda en nuestra cancha. Además, mi equipo se está jugando otra cosa y tiene obligaciones. Nuestro plantel lo sabe y tenemos la obligación de pelear hasta el último partido para intentar clasificar a una copa”, concluyó el dirigente en declaraciones al citado medio.
El mensaje de Gioino instala un ingrediente adicional a un encuentro que ya tiene suficientes elementos de tensión. Para Colo Colo, la posibilidad de conseguir el título convierte el partido en una verdadera final, donde cualquier error puede postergar una celebración que está al alcance de la mano. Para Ñublense, en cambio, representa la oportunidad de defender su localía, mantener vivas sus aspiraciones internacionales y evitar que uno de sus rivales más importantes del fútbol chileno transforme su estadio en escenario de una celebración histórica.
Además, el enfrentamiento tendrá un componente de revancha deportiva para el conjunto de Chillán. En el partido correspondiente a la primera rueda, Colo Colo consiguió una contundente victoria por 6-2 en el estadio Monumental, resultado que dejó una diferencia importante entre ambos equipos y que ahora puede convertirse en un estímulo adicional para los dirigidos por Ñublense. La posibilidad de devolverle la mano al Cacique, precisamente en una jornada en la que los albos podrían alcanzar el campeonato, agrega otro elemento de interés a un compromiso que promete emociones.
De esta manera, el Nelson Oyarzún se prepara para recibir un partido de enorme trascendencia. Colo Colo llegará con la ilusión de conquistar una nueva estrella, mientras que Ñublense buscará arruinarle la celebración y aprovechar la oportunidad para seguir avanzando hacia su propio objetivo. La advertencia de Sergio Gioino fue contundente: en Chillán entienden lo que está en juego para el Cacique, pero no están dispuestos a facilitarle la fiesta.
/Monchi Vigueras, corresponsal de todo futbol

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