El arquero de Colo Colo no la pasa bien. Ni futbolística ni personalmente.
El referente de la selección Cabo Verde, que durante el Mundial se transformó en uno de los grandes fenómenos de su selección, alcanzó una notoriedad internacional que multiplicó sus seguidores en redes sociales y lo instaló bajo una exposición inédita para su carrera. Sin embargo, lejos de consolidar ese salto con actuaciones a la altura de aquellas circunstancias, el guardameta ha quedado atrapado en una etapa marcada por la irregularidad, los cuestionamientos y, ahora, nuevos errores que vuelven a poner el foco sobre su rendimiento.
La lógica se repite tanto en los encuentros que ha disputado con Colo Colo como en sus recientes apariciones con Cabo Verde después del certamen planetario disputado en Norteamérica. El golero ha sido capaz de alternar intervenciones que recuerdan perfectamente las razones por las que consiguió cautivar al mundo con equivocaciones difíciles de explicar para un arquero que llegó a Chile precedido por el enorme cartel que construyó en el Mundial. Esa contradicción ha terminado instalándolo en el centro de las críticas, como ocurrió con el cuestionamiento formulado por Claudio Bravo, quien incluso lo ubicó por detrás de otros guardametas de Colo Colo.
En ese escenario, el amistoso frente a Ruanda representaba para Vozinha una posibilidad concreta de recuperar sensaciones y dejar atrás la discreta presentación que había protagonizado ante Malí. Ambos compromisos corresponden al proceso clasificatorio para la Copa de África y, por lo mismo, tenían además un componente competitivo importante para el seleccionado caboverdiano. Pero el partido volvió a convertirse en una nueva estación negativa para el arquero albo.
Frente a Malí, Vozinha ya había quedado marcado por un grosero error al intentar controlar con el pecho un balón que terminó quedando a disposición de Nene Dorgeles, quien aprovechó el desacierto para convertir. La acción rápidamente recorrió las redes sociales y profundizó los cuestionamientos sobre un arquero que, apenas meses antes, había sido protagonista de actuaciones completamente diferentes en el escenario mundialista.
Ante Ruanda, la historia volvió a repetirse, aunque esta vez de otra manera. Un centro enviado desde el sector derecho encontró al guardameta en una posición incómoda, atrapado entre la decisión de abandonar su pórtico para intervenir y la posibilidad de permanecer bajo los tres palos. Vozinha dudó. Y en el fútbol de alto nivel, particularmente para un arquero, una fracción de segundo puede resultar determinante.
No se puede creer el error de Vozinha. Pierde Cabo Verde 2-1 ante Ruanda pic.twitter.com/p1vrsxHIjg
— Pipopavez (@Pipopavez) September 29, 2026
La vacilación terminó siendo aprovechada por Elie Tatou, quien apareció en el área para convertir el 2-1 definitivo. La jugada volvió a dejar en evidencia uno de los problemas que más han acompañado al arquero en esta etapa posterior al Mundial: la distancia entre el nivel que mostró cuando consiguió transformarse en una de las figuras de Cabo Verde y la irregularidad que ha exhibido desde entonces.
El partido había comenzado de manera favorable para los mundialistas, gracias al tanto de Benchimol. Sin embargo, Ruanda encontró rápidamente la igualdad a través de Claude Niyomugabo, quien sacó un potente disparo ante el que el arquero de Colo Colo poco pudo hacer. La diferencia, finalmente, llegó mediante una acción en la que sí tuvo responsabilidad directa.
Más allá de un error puntual, el episodio vuelve a alimentar una situación que comienza a adquirir mayor dimensión para Vozinha. El problema no parece estar relacionado con su capacidad para realizar grandes atajadas, una condición que nadie desconoce y que precisamente fue la que lo llevó a convertirse en una de las figuras más llamativas del Mundial. El desafío está en recuperar la regularidad y, especialmente, la seguridad que necesita cualquier arquero para sostener su rendimiento cuando la exposición y las expectativas aumentan.
El propio Vozinha reconoció recientemente que el impacto de la fama posterior al Mundial le ha significado un costo personal importante. Sus declaraciones, en las que admitió haber perdido parte de su paz y tranquilidad y aseguró que, si pudiera elegir, optaría por recuperar su vida anterior, agregaron una dimensión diferente a un momento deportivo que ya venía siendo complejo. Sus palabras fueron recogidas ampliamente por la prensa internacional y también generaron reacciones en Chile.
Ahora deberá regresar a nuestro país y cambiar rápidamente el foco. Colo-Colo espera contar con él para la revancha frente a Puerto Montt, por los cuartos de final de la Copa Chile. Será una nueva oportunidad para que el arquero deje atrás los errores recientes y vuelva a mostrar las condiciones que lo convirtieron en una de las grandes historias del fútbol internacional durante el Mundial.
Con Cabo Verde, en tanto, Vozinha no volverá a tener actividad hasta noviembre, cuando su selección se mida con Liberia. Hasta entonces, tendrá tiempo para procesar este nuevo episodio y, sobre todo, para recuperar una confianza que parece ser tan importante como sus condiciones técnicas. Porque después de haber alcanzado una dimensión mundial, el desafío para el arquero ya no es solamente demostrar que puede realizar atajadas extraordinarias: es volver a encontrar la estabilidad que le permita sostenerlas en el tiempo.

/Sigfrido Rademacher, corresponsal de todo futbol

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