Todos los partidos nos jugamos algo importante por la posición en la TablaConozco mi profesión, los riesgos que implica y lo acepto. Pero, soy optimista con lo que venimos haciendo somo equipo.
Martín Cicotello asumió públicamente una realidad que en Unión La Calera ya resulta difícil de ocultar: el partido frente a Colo Colo no solo representa un desafío deportivo de máxima exigencia, sino que también podría convertirse en un punto de inflexión para su permanencia en la banca de los “cementeros”. El técnico argentino reconoció que, en medio de la delicada posición que ocupa su equipo en la Liga de Primera, su continuidad está inevitablemente bajo evaluación.
Aunque Unión La Calera consiguió avanzar a los octavos de final de la Copa Chile, ese resultado no ha logrado compensar una campaña profundamente irregular en el torneo de Primera División. El conjunto calerano marcha como colista exclusivo, una posición que aumenta considerablemente la presión sobre el cuerpo técnico y que obliga al equipo a reaccionar con urgencia para evitar que la temporada termine transformándose en una lucha permanente por la permanencia.
El escenario, además, no parece el más favorable para encontrar una salida inmediata a la crisis. En la decimoctava fecha, los “cementeros” deberán recibir este domingo a Colo Colo, actual líder de la Liga de Primera, en un compromiso que aparece como una de las pruebas más complejas que podía enfrentar el cuadro de Cicotello en este momento de la temporada. Más allá de los tres puntos en disputa, el encuentro adquiere una dimensión especial por el contexto que rodea al entrenador y por la necesidad de que el equipo consiga una respuesta futbolística y anímica.
En ese contexto, el propio Cicotello reconoció que su cargo está en juego. Sin embargo, lejos de mostrarse derrotado por la situación, el entrenador intentó transmitir una postura de liderazgo y tranquilidad hacia el interior del plantel, consciente de que cualquier señal de incertidumbre puede terminar profundizando una crisis que ya se refleja en la tabla de posiciones.
“Respeto mucho a este club y sobre todo a la gente. Por supuesto que se siente, uno en estas situaciones apremiantes necesita resultados y sabe que se juega muchísimas cosas. Pero soy el líder del grupo”, señaló el técnico argentino, dejando en evidencia que es consciente de la presión que existe, pero también de la responsabilidad que tiene frente a sus jugadores.
Para Cicotello, precisamente, asumir el liderazgo en un escenario adverso implica no trasladar al camarín las dudas que existen respecto de su futuro. El entrenador entiende que su función no consiste solamente en diseñar una estrategia para enfrentar a Colo Colo, sino también en mantener la confianza de un grupo que necesita recuperar estabilidad y competitividad en una etapa particularmente compleja del campeonato.
“Si no muestro calma, optimismo y liderazgo estaría equivocado. Entiendo la expresión del hincha y sé que cuando uno está desilusionado, la cabeza del entrenador siempre está en juego y siempre rueda. Conozco mi profesión y la acepto”, agregó Cicotello.
Sus palabras reflejan, en definitiva, una de las realidades más habituales del fútbol profesional: cuando los resultados no aparecen, la figura del entrenador se transforma inevitablemente en el principal foco de evaluación. La clasificación en la Copa Chile entrega un argumento positivo, pero la situación en la Liga de Primera mantiene abierta una interrogante mucho más relevante, especialmente cuando el equipo ocupa el último lugar de la tabla y enfrenta a uno de los principales candidatos al título.
Pese a ello, el técnico mantiene una mirada optimista respecto del trabajo realizado y evita instalar la sensación de que el equipo se encuentra sin respuestas. “Soy optimista con lo que venimos haciendo. Todos los partidos nos jugamos algo juntos”, sostuvo.
El duelo ante Colo Colo, por lo tanto, tendrá una importancia que trasciende ampliamente el resultado inmediato. Para Unión La Calera, será una oportunidad de comenzar a revertir una campaña que lo tiene en una posición extremadamente incómoda; para Cicotello, puede representar la posibilidad de demostrar que todavía tiene las herramientas para conducir al equipo fuera de la zona más peligrosa de la clasificación.
La presión está instalada y el propio entrenador la reconoce. En un campeonato donde cada jornada puede modificar el escenario, el compromiso frente al líder aparece como una prueba decisiva para un Unión La Calera que necesita respuestas y, sobre todo, resultados. Y mientras el equipo busca una reacción dentro de la cancha, Cicotello enfrenta su propia batalla por mantenerse al frente del proyecto “cementero”.
Ricardo Carrasco, corresponsal de todo fútbo en la Región de Valparaíso interior

Facebook
Twitter
Instagram
YouTube
RSS