Deportes Copiapó dio una contundente muestra de autoridad y se mantuvo firme en su objetivo de pelear por un lugar en la liguilla de ascenso de Primera B.
Bajo una intensa lluvia que afecta a buena parte del norte del país, el conjunto atacameño goleó 4-0 a Curicó Unido y consiguió tres puntos que pueden resultar determinantes en la recta decisiva del campeonato.
👀⚽🇨🇱 Lo que dejó el duelo en el Luis Valenzuela
Este es el compacto del 4-0 que le propinó Deportes Copiapó a Curicó Unido, en este #MatchdayLunes de la Fecha 21 en la #LigaDeAscensoCaixun 2026.
Por solo $8.990/mes en los primeros 6 meses*, tienes lo mejor de TNT Sports en… pic.twitter.com/EQHyrk2FvE
— TNT Sports Chile (@TNTSportsCL) August 18, 2026
El resultado no solo fortalece las aspiraciones de Copiapó, sino que profundiza la crisis del cuadro albirrojo. Curicó Unido quedó seriamente comprometido y con su entrenador cada vez más cuestionado, después de una presentación en la que el equipo fue castigado por su falta de eficacia, sufrió dos expulsiones y terminó completamente desbordado por el conjunto dirigido por Héctor Almandoz.
La historia comenzó de manera inesperada para el visitante. Curicó Unido tuvo oportunidades claras en los primeros minutos y pudo haber tomado ventaja antes de que Copiapó encontrara el camino al gol. Sin embargo, la diferencia entre ambos equipos estuvo precisamente en la capacidad para aprovechar las ocasiones.
Mientras los maulinos desperdiciaban sus posibilidades frente al arco defendido por Nicolás Temperini, Copiapó fue letal cada vez que consiguió pisar el área rival.
Apenas a los 6 minutos, Manuel López aprovechó una de las primeras aproximaciones claras del conjunto local y abrió el marcador para los dirigidos por Almandoz. El gol modificó completamente el escenario y obligó a Curicó a asumir mayores riesgos en busca de una rápida reacción.
Pero el conjunto albirrojo no alcanzó siquiera a recomponerse cuando volvió a recibir otro golpe.
A los 14 minutos, nuevamente apareció Manuel López. El delantero aprovechó las facilidades defensivas de Curicó y volvió a vencer a Temperini para establecer el 2-0. En apenas un cuarto de hora, Copiapó había convertido dos goles y transformado un partido que inicialmente parecía equilibrado en una cuesta arriba enorme para el visitante.
La paradoja era evidente: Curicó había tenido tres ocasiones muy claras antes de los goles de López, pero no consiguió transformar ninguna de ellas en ventaja. Copiapó, en cambio, fue extremadamente eficiente. Esa diferencia de contundencia terminó siendo uno de los principales factores que explicaron la goleada.
El panorama para el equipo maulino se complicó todavía más antes del descanso. Primero, Leandro Benegas debió abandonar el terreno de juego por lesión, siendo reemplazado por Ian Aliaga. La salida del delantero significó otro problema para un equipo que necesitaba urgentemente encontrar soluciones ofensivas.
Y cuando Curicó intentaba reorganizarse, recibió un nuevo golpe.
A los 39 minutos, Ronald de la Fuente fue expulsado tras recibir su segunda tarjeta amarilla y dejó a Curicó Unido con diez jugadores. Con un marcador adverso de 2-0 y un hombre menos, la tarea de los dirigidos por el cuestionado cuerpo técnico se volvió todavía más compleja.
Copiapó entendió perfectamente el escenario. No necesitaba exponerse ni acelerar innecesariamente el partido. La obligación estaba del otro lado y el local podía esperar los espacios que inevitablemente aparecerían a medida que Curicó adelantara sus líneas.
En el complemento, Curicó intentó reaccionar. El conjunto visitante buscó acercarse al arco de Copiapó y tuvo la intención de instalarse algunos metros más arriba, pero esa decisión también dejó espacios que el conjunto atacameño comenzó a explotar con peligro.
Copiapó tenía el control emocional del encuentro. Sabía que Curicó necesitaba atacar y que cada avance del visitante podía transformarse en una oportunidad para lanzar una transición rápida. El tercero estuvo cerca en una acción protagonizada por Enzo Fernández, cuyo remate terminó estrellándose contra el travesaño.
La advertencia anticipaba lo que vendría.
A los 66 minutos, Copiapó volvió a golpear. Ignacio Fuenzalida protagonizó una gran corrida, encontró el espacio y habilitó a Lautaro Palacios, quien no desaprovechó la oportunidad y definió para marcar el 3-0.
Con ese tanto, el partido quedó prácticamente sentenciado. La diferencia futbolística y numérica era demasiado amplia y Curicó Unido necesitaba una remontada que, por el desarrollo del encuentro, parecía prácticamente imposible.
Pero la noche todavía tenía otro golpe para los maulinos.
Curicó terminó jugando con nueve futbolistas luego de la expulsión de Cristian Bustamante, una situación que terminó por sepultar cualquier posibilidad de reacción. La frustración se hizo evidente y el conjunto visitante quedó completamente expuesto ante un Copiapó que ya jugaba con la tranquilidad que entrega una ventaja prácticamente irreversible.
La fiesta atacameña continuó a los 77 minutos. Esta vez fue Nozomi Kimura quien tomó protagonismo. El futbolista japonés sorprendió con un potente remate desde larga distancia que superó la resistencia de Damián Tello y estableció el definitivo 4-0.
El marcador incluso pudo ser todavía más abultado. Copiapó consiguió marcar una quinta conquista, pero el tanto fue posteriormente anulado, evitando que la derrota de Curicó adquiriera dimensiones todavía más dolorosas.
El resultado final deja varias lecturas. Para Copiapó, representa una victoria de enorme valor en su carrera por ingresar a la liguilla de ascenso. El equipo de Héctor Almandoz mostró contundencia, aprovechó los errores del rival y supo administrar el partido cuando tuvo una ventaja importante. En una competencia tan estrecha como la Primera B, una goleada de estas características no solo entrega tres puntos, sino también confianza y una diferencia de goles que puede terminar siendo relevante en la definición.
Para Curicó Unido, en cambio, la derrota constituye un duro llamado de atención. El equipo tuvo oportunidades para cambiar la historia, pero fue incapaz de aprovecharlas y terminó pagando un precio altísimo por sus errores. La expulsión de De la Fuente antes del descanso terminó de desequilibrar un encuentro que ya estaba cuesta arriba, mientras que la posterior roja a Bustamante dejó al equipo con nueve jugadores y sin capacidad de reacción.
Pero el problema trasciende el marcador. La continuidad del técnico queda seriamente cuestionada después de una derrota que expone las dificultades futbolísticas y anímicas de Curicó Unido. La falta de contundencia, los errores defensivos y la indisciplina terminaron configurando una actuación difícil de sostener para un equipo que necesita respuestas inmediatas.
Copiapó, mientras tanto, disfruta una noche redonda. Cuatro goles, arco en cero y una actuación que lo mantiene plenamente vigente en la lucha por el ascenso.
Bajo la lluvia del norte, el cuadro atacameño no tuvo piedad: golpeó temprano, aprovechó cada ventaja que le entregó el rival y terminó convirtiendo el partido en una verdadera exhibición de contundencia. Curicó Unido, en cambio, terminó goleado, con nueve jugadores en cancha y con su entrenador pendiendo de un hilo.
/Alejandro Aguilera, corresponsal en la zona norte del país. Fotos y video: TNT Sports

Facebook
Twitter
Instagram
YouTube
RSS