Alexis Sánchez dio una señal importante en su proceso de integración a la competencia de la MLS, pero no pudo cambiar la suerte de su equipo, que se hunde en el fondo de la tabla.
El delantero chileno disputó los 90 minutos en la derrota por 2-1 del CF Montreal frente a Charlotte FC, en el Saputo Stadium, y volvió a completar un partido después de casi seis meses. Sin embargo, su esfuerzo individual no alcanzó para cambiar la realidad de un equipo que continúa hundido en el último lugar de la Conferencia Este de la MLS.
El tocopillano sumó así su sexto partido desde su llegada a Norteamérica y encadenó su segunda titularidad consecutiva, una señal de que comienza a adquirir mayor protagonismo dentro de la estructura del conjunto canadiense. Para encontrar la última vez que había permanecido en cancha durante los 90 minutos había que retroceder hasta el 15 de marzo, cuando todavía defendía al Sevilla y enfrentó al Barcelona por LaLiga.
Esta vez, Alexis no solo volvió a completar un partido. También tuvo una participación mucho más central en el funcionamiento ofensivo de Montreal, desempeñándose como enlace y buscando constantemente asociarse con sus compañeros.
El problema es que, en un equipo que continúa mostrando serias dificultades para transformar sus aproximaciones en ocasiones realmente claras, la influencia del chileno todavía resulta insuficiente para modificar una dinámica que se ha instalado con demasiada fuerza.
Alexis, otra vez como eje ofensivo
El partido correspondía a la semana 25 de la Major League Soccer y enfrentaba a dos equipos que llegaban con objetivos muy diferentes.
Montreal comenzó la jornada como el 29.º de los 30 equipos de la liga, apenas por encima de Sporting Kansas City y como colista de la Conferencia Este. Charlotte, en cambio, llegaba en la quinta posición y con una perspectiva mucho más favorable de cara a la postemporada.
En ese contexto, Philippe Eullaffroy, entrenador interino del conjunto canadiense, decidió mantener a Alexis desde el inicio y ubicarlo como el principal enlace en un sistema 4-2-3-1.
El chileno se posicionó inicialmente detrás del centrodelantero Daniel Ríos, quien tomó el lugar del lesionado Prince Owusu. Pero, como suele ocurrir cuando Alexis intenta involucrarse en el juego, su posición inicial terminó siendo apenas una referencia.
El atacante se retrasó en distintas fases para entrar en contacto con la pelota y también se abrió hacia los costados con la intención de encontrar espacios. La búsqueda era evidente: participar en la construcción, acercarse al área y convertirse en el futbolista capaz de aportar una cuota de desequilibrio que a Montreal le ha costado encontrar durante buena parte de la temporada.
Además, el partido estuvo condicionado desde temprano por una intensa lluvia que cayó sobre el Saputo Stadium, especialmente durante la primera mitad.
En medio de un funcionamiento colectivo discreto, las apariciones del chileno fueron de las pocas acciones capaces de generar entusiasmo entre los aficionados que desafiaron las condiciones climáticas.
Montreal golpea primero, pero no consigue sostener la ventaja
El conjunto local intentó asumir el protagonismo, aunque durante buena parte del primer tiempo sus aproximaciones no consiguieron transformarse en verdadero peligro.
Montreal tenía mayor intención que profundidad.
La diferencia llegó pasada la media hora.
A los 34 minutos, el elenco canadiense consiguió abrir la cuenta mediante Daniel Ríos, quien aprovechó un centro enviado desde la izquierda por Luca Petrasso. El mexicano apareció por el segundo palo, le ganó la posición a su marcador y conectó un cabezazo que terminó en el fondo de la portería visitante.
El 1-0 parecía entregar a Montreal una recompensa a su esfuerzo y, sobre todo, una oportunidad para manejar el partido desde una posición más favorable.
Pero la ventaja duró muy poco.
Charlotte respondió mediante una transición ofensiva directa encabezada por Allan Saint-Maximin, delantero francés con pasos por Monaco y América, quien consiguió habilitar al israelí Liel Abada.
El atacante recibió con espacio y cerró la acción con un remate al primer palo para establecer el 1-1.
Montreal había conseguido ponerse en ventaja, pero nuevamente mostró una de sus principales dificultades de la temporada: la incapacidad para sostener una situación favorable cuando el partido comienza a exigir mayor consistencia colectiva.
Al descanso, el empate dejaba todo abierto.
Un Alexis más participativo después del entretiempo
Montreal regresó del descanso con una actitud diferente.
El equipo se adelantó varios metros, intentó instalarse con mayor frecuencia en territorio de Charlotte y buscó ejercer una presión más agresiva. Esa decisión, sin embargo, también tenía un costo: cada pérdida de balón podía convertirse en una oportunidad de contragolpe para un rival con jugadores capaces de atacar los espacios.
Dentro de esa dinámica, Alexis adquirió mayor protagonismo cerca del área rival.
El chileno continuó retrocediendo en determinados momentos para iniciar las jugadas, pero también comenzó a aparecer con mayor frecuencia en posiciones ofensivas. Esa movilidad le permitió entrar más en contacto con el balón y asumir mayores responsabilidades en la generación de fútbol.
Y precisamente después de la hora de juego tuvo sus mejores oportunidades.
A los 61 minutos, Sánchez recibió una posibilidad inmejorable para rematar de frente al arco. Sin embargo, el disparo salió mordido y desperdició una ocasión que podía haber significado el segundo gol de Montreal.
La siguiente acción fue todavía más clara.
Después de una recuperación de Daniel Ríos, Alexis quedó prácticamente solo frente al arco y tuvo la posibilidad de definir. Pero elevó su remate. Además, la acción terminó siendo invalidada por posición de adelanto.
Fueron dos oportunidades consecutivas que reflejaron las dos caras de su actuación: por un lado, el chileno estaba consiguiendo aparecer en zonas donde podía marcar diferencias; por otro, todavía le faltaba precisión para transformar esas intervenciones en una ventaja concreta.
Charlotte vuelve a golpear en el tramo decisivo
El partido entró en su etapa final con Montreal buscando el triunfo y Charlotte esperando su oportunidad para explotar los espacios.
Y esa oportunidad llegó a los 81 minutos.
Una nueva incursión profunda de la visita terminó con Idan Toklomati apareciendo completamente libre en el centro del área. El israelí recibió en una posición privilegiada y no perdonó, estableciendo el 2-1.
El golpe fue especialmente duro para Montreal porque llegó cuando el equipo había conseguido instalarse durante varios minutos en campo contrario y parecía estar más cerca de volver a ponerse en ventaja.
Con el reloj corriendo en contra, los locales se lanzaron desesperadamente por el empate.
Alexis volvió a asumir la responsabilidad.
A los 86 minutos, el chileno tuvo un tiro libre frontal al arco. La ejecución superó la barrera y parecía dirigirse hacia el objetivo, pero el arquero visitante consiguió rozar el balón lo suficiente para enviarlo al tiro de esquina.
Fue una de las últimas posibilidades reales de Montreal para evitar una nueva derrota.
No hubo tiempo para más.
90 minutos que son una buena noticia individual, pero no colectiva
La derrota deja a Montreal estacionado en 21 puntos y como colista de la Conferencia Este. El equipo apenas registra cinco victorias en 24 partidos, una estadística que explica buena parte de su complicada posición en la tabla.
Para Alexis, en cambio, el partido deja una lectura algo diferente.
Después de un largo período marcado por las lesiones, la falta de continuidad y los cambios de escenario, completar los 90 minutos representa una señal positiva desde el punto de vista físico y competitivo.
El dato adquiere todavía mayor relevancia considerando que su último partido completo había sido el 15 de marzo, cuando jugaba para Sevilla ante Barcelona.
Ahora, casi seis meses después, el atacante volvió a permanecer durante todo el encuentro en cancha.
Su evolución también se refleja en el rol que está adquiriendo en Montreal. El chileno ya suma seis apariciones con el club —cinco por la MLS y una por la Canadian Championship— y comienza a asumir una responsabilidad cada vez mayor en la construcción ofensiva.
Pero el problema es que Alexis llegó a un equipo que necesita mucho más que una individualidad.
Montreal requiere recuperar funcionamiento, confianza y eficacia. El chileno puede aportar experiencia, pausa, talento y capacidad para generar fútbol, pero difícilmente podrá resolver por sí solo los problemas estructurales de un conjunto que continúa acumulando derrotas.
Ante Charlotte tuvo ocasiones para cambiar la historia y participó activamente en el juego. No consiguió hacerlo.
La buena noticia fue que Alexis volvió a completar 90 minutos. La mala, que Montreal volvió a quedarse sin respuestas y continúa mirando la temporada desde el fondo de la MLS.
/Maximiliano Solís, corresponsal de todofutbol en Estados Unidos. Video: MLS

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