El chileno dio dos asistencias y fue junto a Ángel Di María una de las figuras en el 5-0 en el Gigante de Arroyito
Rosario Central firmó una actuación sobresaliente y goleó por 5-0 a Independiente Rivadavia, en un encuentro correspondiente a la duodécima fecha del Torneo Clausura argentino, disputado en el estadio Gigante de Arroyito.
El equipo local impuso condiciones desde los primeros minutos y tuvo en el chileno Vicente «Vicho» Pizarro a uno de sus jugadores más determinantes, gracias a dos asistencias que contribuyeron a construir una victoria de amplias dimensiones. Junto a Ángel Di María, el mediocampista nacional destacó en una jornada en la que el Canalla combinó superioridad futbolística, contundencia ofensiva y una notable capacidad para aprovechar los momentos decisivos del compromiso.
El conjunto dirigido por Jorge Almirón salió decidido a controlar el encuentro y rápidamente consiguió instalarse en campo rival. Rosario Central generó numerosas oportunidades para abrir la cuenta, aunque durante un tramo importante del primer tiempo careció de precisión en la definición. La insistencia, sin embargo, terminó encontrando recompensa cuando Ángel Di María convirtió un lanzamiento penal, permitiendo que el cuadro auriazul tradujera su dominio en el marcador.
Pese a la ventaja, el elenco rosarino continuó desperdiciando ocasiones que pudieron ampliar la diferencia antes del descanso. La falta de eficacia mantenía cierta incertidumbre en el resultado, pero el desarrollo del partido mostraba a un Central superior, con mayor iniciativa y capacidad para generar peligro frente a un Independiente Rivadavia que no lograba contrarrestar el ritmo impuesto por su rival.
El encuentro terminó de inclinarse con la expulsión de Alex Arce, quien protagonizó una dura acción contra Gastón Ávila al propinarle una patada en el rostro. La jugada fue revisada mediante el VAR y derivó en la tarjeta roja para el futbolista del conjunto mendocino. La inferioridad numérica complicó todavía más las posibilidades de reacción del equipo visitante, que ya sufría para contener las llegadas de Central.
En el complemento, el cuadro de Almirón encontró los espacios necesarios para transformar su superioridad en una goleada. Jaminton Campaz amplió la diferencia con un gran gol, una conquista que terminó de quebrar la resistencia de Independiente Rivadavia y abrió el camino para una segunda mitad de claro dominio local.
A partir de ese momento, el marcador siguió creciendo con las anotaciones de los futbolistas del Canalla, entre ellos Ángel Di María, Enzo Copetti y Marco Ruben, en una actuación colectiva que dejó en evidencia la distancia entre ambos equipos durante el desarrollo del compromiso. En ese contexto, las dos asistencias de Vicho Pizarro reforzaron el protagonismo del chileno, que volvió a demostrar su capacidad para participar en la construcción ofensiva y marcar diferencias en un escenario exigente del fútbol argentino.
El contundente resultado también tuvo consecuencias en la lucha por la tabla anual, aunque no modificó la posición de privilegio de Independiente Rivadavia. Pese a la goleada sufrida, el equipo dirigido por Alfredo Berti se mantiene como líder de esa clasificación, mientras que Rosario Central quedó a solo dos puntos de distancia, con cuatro fechas todavía por disputarse.
De esta manera, la victoria tuvo un doble significado para el conjunto rosarino: además de conseguir una de sus actuaciones más contundentes del torneo, redujo la brecha respecto del puntero y alimentó sus aspiraciones de cerrar la temporada en lo más alto. Para Vicho Pizarro, en tanto, la jornada dejó una señal especialmente positiva: sus dos asistencias y su condición de figura, compartida con Di María, consolidaron una presentación de alto nivel en una goleada que puede adquirir una importancia decisiva en la recta final del campeonato.
/Julián Lautaro Luque, corresponsal de todo futbol en Argentina

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