Así como el día anterior, Colo Colo se despidió tempranamente del torneo continental, ahora fue el turno de Las Leonas que perdión 3-2 con Deportivo Cali
Las azules perdieron por 3-2 frente al conjunto colombiano y terminaron terceras en el Grupo D, con apenas un punto, quedando fuera del torneo en la fase de grupos. Pese a comenzar tres goles abajo, el equipo estudiantil reaccionó y estuvo cerca de meterse nuevamente en la pelea, pero no consiguió completar la remontada. La expulsión de Claudia Herrera en los minutos finales terminó de complicar sus aspiraciones y selló una amarga eliminación para Universidad de Chile.
Universidad de Chile puso fin a su participación en la Copa Libertadores Femenina 2026 con una derrota que reflejó tanto sus dificultades defensivas como su capacidad para reaccionar ante la adversidad. El conjunto azul cayó por 3-2 frente a Deportivo Cali de Colombia en la última jornada de la fase de grupos y quedó eliminado de la competencia, al finalizar en el tercer lugar del Grupo D con apenas un punto.
El resultado confirmó una participación muy por debajo de las expectativas del equipo estudiantil, que llegó a la jornada decisiva con opciones matemáticas de avanzar a la siguiente ronda. Sin embargo, la necesidad de conseguir una victoria para mantener viva la ilusión terminó convirtiéndose en una exigencia todavía mayor cuando las colombianas golpearon en los primeros minutos y construyeron una ventaja que parecía sentenciar anticipadamente el encuentro.
La derrota también significó el cierre de la participación chilena en el certamen continental. Colo Colo ya había quedado eliminado días antes y, con la caída de Universidad de Chile, el fútbol nacional se quedó sin representantes en la competencia femenina, un desenlace que obliga a revisar el rendimiento de sus principales equipos frente a rivales que demostraron mayor eficacia en momentos determinantes.
El compromiso comenzó de la peor manera para las azules. Deportivo Cali aprovechó las dificultades defensivas de su adversario y abrió el marcador a los siete minutos mediante María Morales, quien puso en ventaja al conjunto colombiano y comenzó a inclinar el desarrollo del encuentro. Apenas diez minutos después, Ingrid Guerra amplió la diferencia y dejó a Universidad de Chile en una situación comprometida, obligada a reaccionar rápidamente para evitar que la clasificación se escapara demasiado pronto.
El panorama se volvió todavía más complejo a los 35 minutos, cuando Morales volvió a aparecer para marcar su segundo tanto personal y establecer el 3-0. En menos de media hora de juego, las colombianas habían conseguido una ventaja considerable, aprovechando sus oportunidades y castigando a un equipo chileno que no encontraba la solidez necesaria para contener los ataques rivales.
Con tres goles en contra y el reloj avanzando, Universidad de Chile necesitaba una respuesta inmediata. Y, cuando el partido parecía encaminado hacia una derrota sin mayores alternativas, las azules encontraron una oportunidad para cambiar el escenario. A los 38 minutos, Daniela Zamora convirtió un lanzamiento penal y marcó el descuento que devolvió cierta esperanza al conjunto nacional.
La reacción tuvo continuidad apenas un minuto después. Fátima Acosta anotó el segundo gol de la U y redujo la diferencia a 3-2, transformando un encuentro que parecía prácticamente resuelto en una definición abierta. En cuestión de instantes, el equipo estudiantil pasó de estar tres goles abajo a quedar a una sola conquista del empate, recuperando la confianza y generando incertidumbre en el conjunto colombiano.
La rápida sucesión de goles modificó el ánimo del partido y reactivó las posibilidades de una remontada que habría tenido un enorme valor deportivo. Universidad de Chile encontró respuestas ofensivas y comenzó a buscar con mayor decisión el arco contrario, consciente de que necesitaba revertir el marcador para mantener sus opciones de clasificación. Sin embargo, la reacción no fue suficiente para compensar las dificultades que había exhibido durante el primer tramo del encuentro.
A partir de ese momento, el conjunto azul insistió en la búsqueda de un tercer gol que le permitiera igualar el compromiso y seguir soñando con avanzar de ronda. La presión aumentó a medida que transcurrían los minutos, pero Deportivo Cali logró sostener su ventaja y resistir los intentos de un rival que, pese a su esfuerzo, no consiguió completar la remontada.
Las aspiraciones de Universidad de Chile recibieron un nuevo golpe cerca del final, cuando Claudia Herrera fue expulsada y dejó a su equipo con diez futbolistas. La tarjeta roja redujo las alternativas del cuadro estudiantil en un momento en que necesitaba mantener la presión ofensiva y buscar desesperadamente el empate. Con una jugadora menos y el tiempo agotándose, la tarea se volvió todavía más difícil.
El pitazo final confirmó la victoria por 3-2 de Deportivo Cali y la eliminación de las azules, que cerraron su participación con un balance insuficiente para competir por un lugar en la siguiente fase. Haber sumado solamente un punto en el Grupo D terminó siendo determinante, especialmente porque la derrota en la última jornada impidió aprovechar las opciones que todavía conservaban antes del encuentro.
La despedida deja una sensación amarga para Universidad de Chile. La capacidad de reacción exhibida después de quedar tres goles abajo constituye un aspecto rescatable, pero no alcanza para ocultar los problemas defensivos que condicionaron el partido ni la falta de resultados que marcó su recorrido en el torneo. En una competencia de este nivel, los errores iniciales pueden resultar demasiado costosos, incluso cuando existe capacidad para reaccionar.
Con la eliminación de la U y la salida previa de Colo Colo, la Copa Libertadores Femenina 2026 terminó prematuramente para los representantes chilenos. El desenlace vuelve a poner sobre la mesa el desafío de elevar la competitividad internacional de los clubes nacionales, mejorar la regularidad y reducir las diferencias que pueden aparecer frente a rivales capaces de aprovechar cada oportunidad.
Para Universidad de Chile, la derrota ante Deportivo Cali cierra una campaña continental que estuvo lejos del objetivo de avanzar de ronda. Las azules reaccionaron cuando más lo necesitaban, pero los tres goles recibidos en la primera parte y la expulsión en el tramo final terminaron pesando demasiado. La remontada quedó inconclusa y el fútbol chileno femenino se despidió del certamen con una nueva frustración internacional.
/Cristina Sanhueza,enviada especoial a Quito. Video: Chilevisión. Fotos: Universidad de Chile

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