La Selección Chilena femenina Sub 17 tuvo un debut discreto en el Mundial de la categoría que se disputa en Marruecos.
La Roja igualó 1-1 frente a Australia este lunes, en el inicio de su participación en el Grupo F, en un encuentro en el que consiguió ponerse en ventaja durante la primera mitad, pero no logró sostenerla después del descanso. El resultado dejó sensaciones encontradas para el equipo nacional, que mostró capacidad para golpear primero, aunque también evidenció dificultades para mantener su rendimiento a lo largo de los 90 minutos.
El conjunto chileno logró abrir la cuenta a los 33 minutos, cuando Josefa Munita protagonizó una buena acción por el sector derecho y envió un centro que encontró a Kiara Concha en el segundo palo. La atacante nacional aprovechó la oportunidad y conectó un certero cabezazo para superar a la defensa australiana y establecer el 1-0. El tanto representó un premio para la escuadra criolla, que consiguió traducir una de sus aproximaciones en una ventaja concreta y alimentó las expectativas de comenzar el campeonato con una victoria.
Sin embargo, la ventaja no fue suficiente para que Chile pudiera controlar el desarrollo del compromiso. Durante el segundo tiempo, el equipo nacional disminuyó su intensidad y perdió parte de la iniciativa que había mostrado en la etapa inicial. Esa caída en el ritmo de juego terminó favoreciendo a Australia, que encontró espacios y aumentó su presencia ofensiva en busca de la igualdad.
La reacción de las oceánicas tuvo recompensa a los 62 minutos, cuando Charlotte Bradshaw consiguió marcar el 1-1 y dejó sin efecto la ventaja chilena. El empate modificó el escenario del encuentro y obligó a la Roja a replantear sus aspiraciones en un partido que parecía encaminarse favorablemente después de la apertura de la cuenta. Pese a los esfuerzos por recuperar la ventaja, el marcador no volvió a moverse y ambas selecciones debieron conformarse con repartir puntos en su estreno mundialista.
El resultado deja a Chile con una unidad y la necesidad de mejorar su rendimiento en los próximos compromisos. Si bien el equipo nacional consiguió adelantarse en el marcador, el desafío estará en encontrar una mayor regularidad, sostener la intensidad durante todo el partido y aprovechar las oportunidades que se presenten. En un torneo de estas características, donde cada punto puede resultar determinante, dejar escapar una ventaja puede tener consecuencias importantes en la lucha por avanzar de ronda.
En el otro encuentro correspondiente al Grupo F, España comenzó su participación con una victoria por 2-0 frente a México, resultado que le permitió instalarse como líder de la clasificación con tres puntos. Chile y Australia, en tanto, comparten el segundo lugar con una unidad cada una, mientras que el conjunto mexicano quedó sin puntos tras su derrota.
Con este panorama, el próximo compromiso adquiere especial relevancia para las aspiraciones de la Selección Chilena. La Roja enfrentará a México el jueves 22 de octubre, en un duelo que puede marcar buena parte de su futuro en el campeonato. El conjunto nacional tendrá la oportunidad de recuperarse del empate inicial y sumar una victoria que le permita mejorar su posición en la tabla, aunque para ello necesitará mostrar una versión más consistente y aprovechar las dificultades que pueda presentar su próximo rival.
El enfrentamiento ante las aztecas aparece, por lo tanto, como una prueba decisiva para el equipo chileno, que no puede permitirse perder terreno si pretende mantenerse en carrera por la clasificación. Un triunfo no solo representaría un impulso desde el punto de vista de los puntos, sino que también ayudaría a fortalecer la confianza del plantel de cara al cierre de la fase grupal, en la que deberá medirse con selecciones que también aspiran a continuar en la competencia.
Cabe consignar que el formato del Mundial Sub 17 femenino contempla la clasificación de las dos mejores selecciones de cada uno de los seis grupos, además de los cuatro mejores terceros. Este sistema mantiene abiertas distintas posibilidades de avanzar a la siguiente ronda, incluso para equipos que no consigan ubicarse entre los dos primeros de su zona. Sin embargo, para Chile, el margen de error dependerá de los resultados que obtenga en sus próximos encuentros y de su capacidad para transformar las buenas acciones en resultados concretos.
Así, el empate frente a Australia deja a la Roja con una primera lección en Marruecos: para competir por un lugar en la siguiente fase no bastará con mostrar pasajes de buen fútbol ni con tomar ventaja en el marcador. El desafío será sostener el nivel, administrar mejor los momentos del partido y responder con eficacia cuando el rival aumente la presión. El duelo ante México asoma como la primera gran oportunidad para demostrar que el estreno fue apenas un punto de partida y no una señal de las dificultades que podrían marcar su camino mundialista.
/Cristina Sanhueza, redactora de todo fútbol. Fotos: selección chilena, video Directv

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