En un complejo escenario deportivo, O’Higgins de Rancagua sufrió una dolorosa derrota por 2-0 en su visita a Huachipato, en un duelo válido por la vigesimocuarta fecha de la Liga de Primera.
El compromiso, disputado en el Estadio Huachipato de Talcahuano, se definió mediante jugadas puntuales que castigaron las licencias defensivas del «Capo de Provincia», un resultado que estanca a los celestes en la parte baja de la clasificación y complica seriamente sus aspiraciones en la recta final de la temporada.
Protagonismo del local
El trámite del encuentro comenzó con un marcado protagonismo del conjunto acerero, que se adueñó rápidamente de la tenencia del esférico. A los 6 minutos, los locales avisaron con un remate a quemarropa que fue notablemente contenido por el portero Omar Carabalí.
La intensidad inicial derivó en un juego bastante friccionado, obligando al juez a mostrar tres tarjetas amarillas en menos de diez minutos por distintas infracciones. Poco después, a los 22′, la preocupación se instaló tras una torcedura de tobillo de Felipe Faúndez sin mediar marca; afortunadamente para el seleccionado nacional, pudo recibir atención médica y continuar en el terreno de juego.
Pasada la efervescencia de los primeros compases, el cotejo decantó en un desarrollo equilibrado, caracterizado por un constante ida y vuelta, pero carente de profundidad y bastante pasivo en los metros finales de cada escuadra.
Sin embargo, cuando parecía que ambos equipos se irían al descanso con el marcador en blanco, el elenco sureño asestó el primer golpe psicológico. En los descuentos de la primera mitad (45’+2′), Maximiliano Gutiérrez logró vulnerar la resistencia visitante y convirtió la apertura de la cuenta, enviando a los dueños de casa con una valiosa ventaja a los vestuarios.
Juego parejo, resultado desigual
En el complemento, el cuadro rancagüino intentó adelantar sus líneas para buscar la paridad, pero evidenció una profunda falta de peso en la ofensiva, resintiendo notoriamente la ausencia del atacante Arnaldo Castillo. Por su parte, los acereros, fieles a la propuesta táctica de su entrenador Jaime García, administraron la ventaja bajando las revoluciones del partido y apostando por generar daño mediante veloces contraataques.
Esta fórmula rindió frutos a los 65 minutos, cuando Claudio Sepúlveda aprovechó un balón suelto en el área para definir sin marca sobre Carabalí, desnudando las graves carencias y la falta de comunicación en los retrocesos de la zaga celeste, la cual tuvo responsabilidad directa en ambas conquistas.
Con el 2-0 en contra, O’Higgins intentó generar nuevas ocasiones de ataque, pero careció de los argumentos futbolísticos necesarios para conseguir el descuento.
Una dura derrota
El pitazo final confirmó una caída que enciende las alarmas en Rancagua. Con este traspié, O’Higgins se mantiene estancado en la zona baja de la tabla de posiciones, superando por un estrecho margen de tan solo cuatro puntos la temida zona de descenso.
En la vereda opuesta, Huachipato celebra una victoria clave que lo catapulta momentáneamente hasta la sexta ubicación del torneo, ingresando de lleno a los puestos de clasificación para la Copa Sudamericana a la espera de que concluya el resto de la fecha 24.
/ElRancaguino

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