La presencia de dos extremos puros en el once del Manchester City obligó a Maresca a modificar el rol de sus laterales: Nunes no tenía espacio para coger tanto vuelo por derecha… mientras que Gvadiol disfrutó de mayor libertad para sumarse a Elliot Anderson en la construcción para que Enzo se ubicase unos metros por delante.
Debía ajustarse el Manchester City y trató de sacar rédito durante los primeros minutos un Sunderland con las ideas tremendamente claras a la hora de hacerse fuerte sin balón para salir rápido al contragolpe. Enzo, sin embargo, tiró de picardía clavando una falta a los 10′. La botó desde el sector derecho y engañó a un Robin Roefs que se esperaba un centro al área.
El primer gol con el City por parte del ex del Chelsea hizo saltar por los aires el plan de unos ‘black cats’ que, sin embargo, reaccionaron de inmediato: recibió Le Fee entre líneas, ‘rajó’ por carril central y filtró un pase al área para que Brobbey definiese ante Donnarumma. El punta neerlandés, sensación en el Mundial y que venía de realizar un gran partido ante el Arsenal, estrenó su cuenta particular este curso.
Le estaba faltando inspiración al City. Pero, en un error de Danso tratando de salir jugando desde atrás que no se suele estilar en el Sunderland, Cherki definió ante Roefs para volver a poner por delante a los de Maresca antes de llegar a la primera media hora de partido. De nuevo, aunque con suspense, la respuesta del Sunderland fue inmediata. Le Fee volvió a sacar la varita y Brobbey festejó su doblete a placer.
No tambaleó el City y, viendo que el Sunderland también estaba concediendo, se lanzaron a por el gol que les volviese a poner por delante antes del descanso. Le encontraron en los pies de Semenyo tras un centro al área de Cherki que Danso y Ballard no acertaron a despejar. Perdonó Haaland el cuarto a placer… aunque el Etihad enmudeció con el ‘palmeo’ de Donnarumma a Brobbey en el descuento que se acabó topando con el larguero.

Facebook
Twitter
Instagram
YouTube
RSS