Ya es la undécima derrota consecutiva del Tottenham que parece no levantar cabeza, a tan solo un punto de lo puestos del descenso, llega con una racha demoledora para su partido contra el Atleti en su compromiso en Champions.
Los ‘Spurs’ tenían una misión: hacer los deberes contra el Crystal Palace. De esta manera podía romper su mala dinámica en la Premier League, con cinco derrotas y un empate en los últimos partidos. Además, buscaba recuperar la confianza de cara a su cita más importante de la temporada: la ida contra el Atletico de Madrid.
Comenzaba el partido cuesta abajo para los locales, dominio del Crystal Palace y un gol que le anularon a Sarr –quédense con este nombre- por un fuera de juego muy justo. Parecía que eso hizo espabilar al Tottenham, ya que reaccionó con un gol a la contra que iba a convertir Solanke solo contra el portero tras recibir un pase a placer de Gray.
Sin embargo, esto era solo un espejismo. Rápidamente el planteamiento se fue a pique. En un derbi no se puede especular ni cometer errores. Penalti claro, expulsión de Van de Ven, y diana para Sarr, nombrado mejor jugador del partido. Ya los ‘Spurs’ iban a tener que remar a contra corriente. Con uno menos para el resto del encuentro.
En los ocho minutos de descuento que añadió el colegiado, el Crystal Palace no iba a perdonar, y Larsen y Sarr, nuevamente, serían los encargados de sentenciar el encuentro antes de ir al vestuario.
El reflejo del mal juego
La imagen del partido fue en la primera parte. Marcada por el descontento de los aficionados locales, que abandonaron el estadio antes del descanso.
En la segunda parte, el Tottenham no fue capaz de generar mucho peligro. Tudor buscó, con los cambios, dar oxígeno al equipo y tener más ocasiones, pero el dominio del Crystal Palace consiguió adormecer el partido y terminó siendo otra pesadilla para los ‘Spurs’.

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