No hacía falta ser muy perspicaz para adivinar que Joan Garcia iba a ser el protagonista del derbi por su primer regreso a la que fue su casa. Lo que nadie podía imaginar es que se iba a rebelar contra la hostilidad con la que fue recibido en el RCDE Stadium con una actuación portentosa que debe ser recordada por mucho tiempo. Sencillamente lo paró todo con media docene de intervenciones prodigiosas y evitó que un gran Espanyol se adelantara en el marcador. Y en los últimos minutos, Dani Olmo y Lewandowski dieron la victoria al líder tras asistencias de Fermín. El Barça no fue mejor, pero se llevó tres puntos de oro.
Hansi Flick alineó un once sin Pedri, pese a su alta médica, y con Raphinha en la mediapunta en lugar de Fermín o el recuperado Dani Olmo, dejando el brasileño la izquierda a Rashford. El inglés por el onubense fue la única novedad respecto al 0-2 ante el Villarreal en el cierre de 2025. El buen rendimiento de Eric como mediocentro permitió al técnico alemán mantener la precaución con los músculos del canario. Y Ferran siguió de ‘9’. Manolo González repitió el once de la prestigiosa victoria prenavideña en Bilbao por lo que Puado, ya disponible, esperó en el banquillo.
Aprovechando la pasión del RCDE Stadium tras el pitido inicial y la hostilidad hacia Joan Garcia, el Espanyol arrancó decidido y agresivo. El Barça supo contener las primeras embestidas blanquiazules, realizadas con más corazón que cabeza, y comenzó a dominar a través de la posesión, aunque sin crear ocasiones. La hubiera tenido Ferran en el 4′ tras un pase de Lamine que no cortó Cabrera, pero no se esperaba el error del central y no controló el balón. Y en el 13′ Koundé se internó con calidad por la derecha, pero telegrafió su pase y lo atrapó Dmitrovic.
El Espanyol, que poco a poco fue retrasando posiciones, sólo había inquietado con tres córners seguidos en un minuto (8′), bien defendidos por el Barça, pero en el 20′ supo crear la mejor ocasión. Roberto se plantó solo ante Joan Garcia por velocidad tras un gran pase de Edu Expósito, resistió el cuerpo a cuerpo con Cubarsí y disparó, encontrándose con una enome parada de Joan Garcia a contrapié. Llegaba Pere Milla al rechace y el propio portero reaccionó a tiempo de empujar a Gerard Martín para que tapara el segundo tiro.
El Barça seguía merodeando el área del Espanyol, pero sin atinar en el pase final. Sólo Lamine creó peligro en el 28′ con una genialidad: ruleta mágica y zurdazo envenenado que se fue desviado por poco. Curiosamente, el quiero y no puedo del Barça pese a su posesión dio alas al Espanyol, que comenzó a creer en su potencial en las contras. Y una de Carlos Romero en el 39′ la culminó con un gran centro de rosca con la izquierda que Pere Milla cabeceó con calidad. La mano felina de Joan Garcia evitó lo que parecía un gol cantado. Segunda intervención providencial y 0-0 al descanso.
Fermín entró por un desacertado Rashford tras el descanso y Raphinha pasó a la izquierda. Influencia o no del cambio, el Barça comenzó a llegar de forma más convincente. Pero De Jong desaprovechó en el 52′ un gran pase de Lamine y decidió rematar de forma frívola con el tacón por no hacerlo al primer toque al no mirar nunca a la portería rival. Y una cabezazo de Koundé en el córner posterior a esa acción obligó a Dmitrovic a hacer su primera parada de mérito a bocajarro.
El Espanyol se rebeló pronto ante ese nuevo escenario y Roberto, tras posible falta a Cubarsí, puso a prueba la colocación de Joan Garcia antes de dos líos en el área del Barça que Pere Milla y Dolan no supieron aprovechar. Y en el 64′, Roberto, portentoso, se fue de Cubarsí y Koundé en carrera y esta vez, en lugar de disparar como en la primera parte decidió regatear a Joan Garcia, que estiró su enorme brazo para quitarle el balón de la bota sin hacerle penalti. Brutal.
Tras esa ocasión, Flick entendió que el partido se decantaba para el Espanyol e hizo un triple cambio: Lewandowski, Pedri y Olmo por Ferran, Raphinha y Gerard Martín. Comenzaba otro partido, con intercambio de golpes. Koundé sacó de la línea una vaselina de Roberto a Joan Garcia, que volvió a mostrarse felino al instante en un remate del ‘9’ a la base del pose. Y Dmitrovic imitó a Joan con una parada de bestial de reflejos ante Eric antes de que Pedri rematara fuera algo forzado.
Entró Kike Garcia por un agotado Roberto, pero el que volvió a avisar fue Carlos Romero con un disparo con efecto al que también llegó Joan Garcia.
Ya podía pasar cualquier cosa, el partido estaba abierto, y el que estuvo más acertado en el 86′ fue el Barça. Fermín se giró en velocidad en una contra y asistió a Olmo, que batió a Dmitrovic con una disparo genial, colocado a la escuadra por encima de su posición.
Y el propio Fermín, en el 90′, se fue de todos en carrera, con potencia, hasta regalar el 0-2 a Lewandowski, que sentenció con un toque de calidad para dar más valor al partidazo de Joan Garcia.
/Escrito por Javier Gascón para Mundo Deportivo

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