A la franja le pegó fuerte el golpe de quedar fuera de la Copa Sudamericana a costa de Audax Italiano desde ese momento no han sabido de victorias en noventa minutos por partidos oficiales.
En ese momento la UC cayó 3-2 ante los audinos con un doblete de Zampedri y sufriendo tres goles en el estadio El Teniente. Los hinchas cruzados no podían creer la eliminación de su equipo ya que semanas atrás los universitarios celebraban su victoria 2-1 por torneo nacional ante el Audax pero no solo fue desazón de la fanática porqué seguramente los dirigentes tampoco estaban felices ya que se había hecho un esfuerzo importante en tema de refuerzos que estaban pensado para competir en las copas internacionales Eugenio Mena, la continuidad de Mauricio Isla además mantener a Zampedri y Dituro. Todo eso quedaría finalmente para dos competiciones torneo local y Copa Chile. Pero vamos al tema que nos convoca en el día de hoy el clásico entre Colo Colo y Universidad Católica que en la actualidad algunos lo catalogan como partido importante y los demás como clásico.
La UC no viene bien anímicamente y peor aún en su juego, ha plasmado varías dudas sobretodo en este amistoso que tuvo ante Deportes Temuco donde los cruzados cayeron 2-0 con un primer tiempo horrible sin intención y con un equipo local imbatible tapándole las salidas a los laterales cruzados y a los interiores del medio. Algo poco visto considerando que el pije pertenece a un equipo de una división menos (primera b) pero no solo quedó en eso porque ante Deportes Colina por Copa Chile la Católica comenzó cayendo 1-0 con un grosero error de Matías Dituro y su nula efectividad ya que se creó varías oportunidades a gol que no supieron concretar solo hasta los últimos minutos cuando Fernando Zampedri cabecea tras un pelotazo a profundidad de Bryan González que el portero Julio Borquez quien era figura no pudo evitar dicha tragedia para su equipo. Forzando los penales donde la UC resultó la ganadora de la llave.
Pero los clásicos siempre son distintos por más mal que venga un equipo podría dar la sorpresa y esa es la gran ventaja de la UC de Ariel Holan despertar y salir de ese mar de dudas que tiene al equipo y que la tiene a solo 3 puntos del líder que es Huachipato, es decir si la UC conquista un triunfo igualaría al elenco acerero y no solo eso le quitaría 3 puntos trascendentales a un rival de peso y que es el vigente campeón de nuestro torneo, Colo Colo. La motivación debería estar a tope por parte de los futbolistas sobre todos aquellos que no han sumado muchos minutos como es el caso de Bryan González el volante que había estado bastante ausente tiempo atrás (selección chilena) y que Holan pedía con tanta efusión pero que ha sumado muy pocos minutos alrededor de 8 ante Colina y unos cuantos más en amistosos pero que ha mostrado ciertas ganas e importancia en el equipo.
Ariel Holan ha mostrado diversos esquemas de juego 1-4-4-2 ó 1-4-3-3 y el 1-3-4-3 que seguramente este último podría ser ya que tiene como característica fundamental la subida de los laterales Eugenio Mena y Mauricio Isla dos ex seleccionados nacionales que cuando atacan marcan diferencias por ende el juego por las bandas de la Cato será clave. Asimismo se juega un partido distinto Fernando Zampedri quien registra 141 partidos y 91 goles en su estadía por la precordillera a sólo una unidad de igualar al gran Beto Acosta que tiene 92. El “Toro” a decir verdad le ha costado jugar ante los albos y solo le ha anotado en dos oportunidades. Motivo de sobra para que Fernando siga en busca de sus metas tanto personales como grupales. En fin es el escenario perfecto para que Católica vuelva a recuperar la memoria y que nos deleite con ese juego que tanto nos tenia acostumbrado Ariel Holan en el pasado sobretodo con el gran plantel que tiene.
Colo Colo por su parte tiene un desgaste aún mayor que es estar compitiendo en un torneo internacional una oportunidad que a la Católica se le abre y debería aprovecharla. El agotamiento albo es un factor relevante que se pudo ver ante Deportivo Pereira un duelo que Gustavo Quinteros pudo ganar pero que fue durmiéndose y agotándose a medida que iban los minutos y termina empatando 1-1.
UN DUELO QUE PROMETE
Si vamos al último encuentro entre albos y cruzados nos encontramos ese 0-0 en el estadio Monumental, partido de intensidad maxima que más halla de la igualdad fue un duelo entretenido porque ambos conjuntos tuvieron para ganar, Colo Colo tuvo las más clara y la UC pudo ganar en el último minuto con un tiro que chocó en el poste sin embargo se repartían unidades pero el público disfrutó de dicho espectáculo.
Cabe destacar que el partido ante Colo Colo se jugará este sábado a las 15:00 horas y mencionar además que la UC femenina también medirá fuerzas ante las albas duelo pactado para Miami día a las 11:00 horas transmisión de cruzados a través de YouTube.
Como es habitual, en el programa «Todos somos técnicos» de TNT Sports, el momento más esperado fue la presencia del Tobi Vega, analizando el rendimiento individual de los jugadores de la selección chilena en el triunfo ante Paraguay
Marcelo Vega le puso nota a la victoria de La Roja ante Paraguay. «Toby» fue tajante en su análisis y elogió al debutante Alexander Aravena, así como también a Felipe Méndez y Alexis Sánchez.
Arturo Vidal, Marcelino Núñez, Paulo Díaz y el DT Eduardo Berizzo fueron cuestionados.
Quien da lo que tiene no está obligado a más y nadie podrá poner en duda que el Betis dio hasta su última gota de esfuerzo ante un Barça que se vislumbra intratable. Los cincuenta puntos que luce el Barça en una sola vuelta así lo hacen prever. Y hasta superó el fielato de la hora de juego hablándole de tú a su rival. Y su rival era el omnímodo Barça, que además gozó del cariñete del encargado de repartir imparcialidades sin lograrlo.
Fue un hermoso partido de fútbol que duró hasta el gol de Raphinha y que volvió a vibrar tras el autogol de Koundé. En los dos periodos de paridad, el Betis demostró que ha vuelto a la buena línea. Miró al Barça cara a cara y sólo una distracción con la connivencia arbitral permitiendo que una falta se botase a muchos metros de donde se había producido iba a desnivelar el pleito. Por ejemplo, todo el primer tiempo fue un recital de fútbol de verdad entre dos que saben a qué juegan.
Ayer pudo contar Pellegrini con su once de gala y a nadie pudo defraudar por fútbol y competitividad lo que el Betis cuajó en la fría noche heliopolitana. Y para que el sentido competitivo no se resquebrajara hay que destacar cómo Rui Silva acertó inspiradísimo en dos lances ante Pedri, uno en cada tiempo y fueron un mano a mano y un paradón de mano dura también ante el canario. Pero esa distracción y, queremos creer, también arbitral iba a arruinarle la noche al Betis.
Con el gol de Lewandowski parecía que todo se había consumado y que para qué jugar más. Pero el autogol de Koundé le devolvía al Betis las ganas de arreglar las cosas y hasta acarició el empate. Ganó el que lleva ganando más de quince años en este estadio, pero esta noche ha deparado dos buenas noticias. Una es que el Betis se ha reencontrado con su fútbol; la otra es que el Barça ya no vuelve a Heliópolis. Y lo dicho al principio, que el que da lo que tiene no está obligado a más.
No terminamos de asombrarnos, con los resultados en la fase de grupos, donde todos los países disputaron tres partidos, cuando en los octavos de final, España es eliminada por Marruecos en la tanda de penales tras empatar sin goles en el tiempo de alargue. Esta derrota hispana ha sido un «shock mundialista», que contrasto con la sinfonía portuguesa ante los suizos
Analizando brevemente a España, en este Mundial fue de más a menos, después del abultado triunfo ante Costa Rica al inicio del torneo. La desazón del final deja en suspenso el proyecto del técnico Luis Enrique, que ahora deberá impulsarse o morir. Es una decisión trascendente la que tiene el propio técnico y la Federación Española, quien declaro “no es el momento ni oportuno si continuo o no”. Desde el título en Sudáfrica el 2010, solo ha ganado tres partidos de los once disputados en los mundiales 2014, 2018 y 2022 muy poco para un campeón del mundo. De verdad España con la camiseta celeste no parecía España y por la actuación en la cancha tampoco.
Los Mundiales en el siglo XXI parecería castigar sin piedad a muchos de sus campeones. La maldición de que el campeón no supere la primera fase de grupos en la siguiente edición ha afectado a todos salvo a Brasil en 2006 cuando alcanzó los cuartos de final después de haber ganado el título en Corea y Japón.
Francia, campeón en 1998, se fue en la primera fase después de perder con Senegal en 2002. Un camino que repitieron Italia en 2010; España, en 2014 y Alemania, en 2018. En este Mundial Francia también ha logrado escapar de la maldición.
La actuación de Portugal 6 frente a Suiza 1 fue deslumbrante y contundente. Definitivamente los lusitanos se liberaron de Cristiano Ronaldo y desplego un futbol “exquisito” y “generoso” en su juego y siempre fue por más, no se guardó nada. Ya en el comentario anterior recalque las bondades de João Félix que junto a Bruno Fernandes y Bernardo Silva componen un tridente superlativo en la mitad del campo y como guinda de la torta el debutante Gonçalo Ramos el sustituto de CR7, se despachó tres joyas de goles, de la talla un consagrado.
Hay que destacar el coraje del técnico portugués Fernando Santos que dejo en la banca a Cristiano, tras faltarle al respeto al seleccionador luso, cuando decidió sustituirlo en el partido ante Corea del Sur: “Tienes una prisa del carajo para echarme, ¡jódete!”, le dijo. Al técnico no le quedo otra que aplicar disciplina y así poder restituir su autoridad y respeto del camarín. Un ejemplo que muchos entrenadores deberían seguir con algunas figuras rutilantes en sus cuadros. Creo que a veces los equipos funcionan mejor sin ellos, principalmente cuando están en el ocaso de sus carreras deportivas. Le paso ahora a Uruguay con Luis Suárez y Édison Cavani y también a Chile en las eliminatorias.


Para el final comparto con los lectores la experiencia vivida en Buenos Aires este fin de semana con un grupo entrañable de amigos periodistas que participamos los días miércoles de la mesa Alberto Gamboa desde hace 34 años. “Casualmente” nos tocó el partido Argentina 2 Australia 1, una real fiesta futbolística que contagio a los argentinos de optimismo y por supuesto con la esperanza de jugar la final y ganarla.
El juego lo vimos por tv en un restaurant repleto de bonaerenses y turistas, con un rico asado y una que otra cerveza. Todos alegres, tranquilos y ordenados. Después fuimos al obelisco, centro neurálgico de las celebraciones deportivas, que con el pasar de las horas fue repletada por hinchas y grupos familiares, que celebraban en paz.
Se palpaba que Messi une e ilusiona a la Argentina. Eso sí, primero tendrán que vencer a Países Bajos el próximo sábado, y después batallar con Brasil, Francia o Portugal, en mi opinión de estos cuatro equipos tiene que salir el dueño del Mundial N° 22 de Qatar.
Por Gonzalo Mingo Ortega.
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