Pensando en que viene la parte más dura del campeonato, el Ingeniero decidió rotar en el partido por Copa del Rey frente al Sporting de Gijón.
Consiguió el Betis frente al colista de LaLiga, el Huesca -que anunció más allá de las doce de la noche la destitución de su entrenador, Míchel-, su séptima victoria de la temporada. Siguen siendo pocas para las aspiraciones verdiblancas de acabar la temporada lo más cerca posible de las posiciones que de acceso a las competiciones europeas, pero no es menos cierto que el año no ha empezado demasiado mal para los verdiblancos: empate en el derbi con merecimiento de un mejor resultado porque fue mejor que el Sevilla, victoria en la Copa del Rey ante la Mutilvera y ayer nuevo triunfo liguero.
Se da la circunstancia que de las siete victorias, cuatro las ha conseguido el equipo heliopolitano lejos del Benito Villamarín y que las cuatro se han producido cuando la escuadra de Pellegrini ha dejado su portería a cero: 0-1 contra el Alavés y 0-2 contra el Valencia, el Osasuna y el Huesca. Además, vencieron los verdiblancos en su feudo al Valladolid (2-0), al Elche (3-1) y al Cádiz (1-0).
Este martes, el grupo bético descansará y a partir de mañana miércoles comenzará a preparar el duelo del domingo en El Molinón-Enrique Castro ‘Quini’ frente al Sporting en la Copa del Rey y el importante choque frente al Celta de Vigo del miércoles 20 de enero en Heliópolis.
/SevillaABC
El Real Madrid se dejó puntos en El Sadar, campo complicado en condiciones adversas. Cierto. Pero volvió a mostrar sus problemas ante equipos ordenados y cerrados, como frente al Elche, el Alavés o el Cádiz. Contribuye al desánimo la sensación final, con un equipo partido buscando los centros al área como último recurso, con Ramos como ariete junto a Benzema y Mariano. Osasuna aguantó con solidez, se mantuvo en el partido y acabó amenazando con varias contras venenosas. Aún así, se dio por contento con un empate, tras dos goles bien anulados al Madrid por fuera de juego de Benzema.
No basta el temporal para explicar el empate, vaya por delate, pero hay enfados y enfados. Y el del Madrid está más que justificado. Al margen del resultado, mantener el horario del partido pese a la amenaza de Filomena, fue una muestra más del orden de prioridades. El negocio por encima de todo. El excelente trabajo de los empleados de Osasuna adecentó el campo para el inicio, pero según caía la nieve y bajaba la temperatura, el verde se hizo hielo, y así fue difícil no sólo jugar al fútbol, sino mantenerse en pie. Las condiciones son iguales para ambos, y ni Osasuna ni Real Madrid merecían semejante castigo.
Dadas las circunstancias, fue un primer tiempo de guante blanco. Sin apenas ocasiones, aunque con batalla, no crean. Dio el paso Zidane con Hazard y lo colocó en el once titular, bailando las piezas. El belga entró en la izquierda, desplazó a Asensio a banda contraria, donde menos luce, y retrasó a Lucas al lateral, ante la ausencia de Carvajal. Puede que sea el ataque preferido del técnico francés, pero de nuevo fue el centro del campo lo más notable. Casemiro en el corte, Kroos y Modric en la confección, se adaptaron a lo que exigía el partido. De hecho, el 10 apareció en la mejor opción blanca, una colada por la izquierda que desvió con apuros Herrera. Poco bagaje.
Osasuna tuvo menos balón, como es lógico, pero no perdió la compostura y aguardó sus momentos. Calleri es experto en buscarse la vida, y pudo encontrar un tesoro en un centro de Rubén García. El mismo futbolista, pie de seda, que puso un córner desde la izquierda con música y Oier cabeceó cruzado. Courtois sacó la primera, como es costumbre.
No hubo cambios en el descanso, pero sí cambió la dinámica. Asensio sacó a pasear su clase en un ataque frente a los dos centrales, pinchando un balón ante David García y quebrando a Aridane para buscar la escuadra. Herrera se adornó en el vuelo. También Osasuna dio por terminada la fase de tanteo y presionó la salida del Madrid, tratando de forzar el error. Marcó Benzema, remachando tras una parada prodigiosa de Herrera, pero estaba en fuera de juego. Muy claro.
Zidane movió el árbol mediado el segundo acto. Valverde a escena. Parecía lógico retirar a Hazard, escaso de ritmo y de participación, pero retiró a Asensio. Curiosamente, con el Madrid más poblado en el centro del campo, Osasuna generó una opción excelente desde sus medios. Arrancó Roberto Torres por derecha, cambió de banda, Rubén García aguantó y sirvió de nuevo a Torres que, en ventaja, remató arriba. Entraron Mariano e Isco, mientras Arrasate relevó piezas, y en el tramo final entró más fresco Osasuna, con espacio para la contra. El Madrid se embolicó en buscar los centros directos y eso facilitó la tarea local. Pudo marcar Budimir en una contra. Y marcaron los blancos, en un centro al área que Benzema colocó para Ramos en área chica. El francés volvió a incurrir en fuera de juego para enterrar la última opción blanca de llevarse un triunfo que necesitaba para colocarse como líder. Así es imposible.
/Marca
Después de la pifia frente al Elche, el Real Madrid regresó a su versión fiable para imponerse al Celta, enrachado hasta la visita al Di Stéfano. A pesar de la ausencia de Ramos, el equipo blanco fue de cemento, y aumentó su abanico de opciones ofensivas. Acostumbrado a definir por dentro, esta vez se impuso desde los extremos, con una pareja que lleva semanas empujando con fuerza: Lucas Vázquez y Marco Asensio. Trabajan, construyen y definen.
La calidad de los extremos doblegó a un rival que se sostuvo, y muy bien, durante 50 minutos. Está claro que hay un Celta AC y DC. Antes y Después de Coudet. El argentino ha dado la vuelta como un calcetín al equipo gallego, que defiende con firmeza y ataca con convicción. Por eso mandó en la primera parte Di Stéfano, pese a no crear muchas acciones claras de gol. Tuvo la primera, clamorosa, en un buen servicio picado de Nolito para Iago Aspas que el Pichichi aprovechó para levantar sobre Courtois. Nacho recuperó la posición, salvó bajo palos y lanzó una contra que desembocó en el 1-0. Lo que es el fútbol.
Asensio condujo la contra por su banda, aprovechó que Araújo salía a encimarle y ganó el metro para poner un centro puro de extremo. Al remate acudió Lucas Vázquez, amagando primero con ir al centro y engañando a Olaza para cabecear el tanto. El fútbol moderno pide a los atacantes jugar a banda cambiada para acumular más ataques por el centro. El gol blanco es un soplo de aire fresco para los puristas, los que siempre aprecieron a los extremos pegados a la cal que apuraban línea de fondo y doblaban centros con veneno.
El tanto tempranero permitió al Madrid gestionar con sosiego el partido. Intentó aprovechar el arreón para aumentar la cuenta, pero en cuanto el Celta se asentó los de Zidane se abrigaron en su parcela, que hacía frío. Nacho suplió al convaleciente Ramos y cumplió ante un morlaco serio como Iago. En la izquierda, tras la aventura ilicitana, Mendy regresó a la titularidad. Es inferior a Marcelo con la pelota, es indiscutible. Para demostrarlo no hace falta acudir al disparo del francés que salió por la otra banda. Pero el Madrid se blinda con él sin balón. Desde mediados del primer tiempo mandó el Celta, con Tapia en la recuperación y Denis en la distribución, pero no conectaron con los puntas. Iago participó algo más, pero Santi Mina no rascó bola.
El descanso no mejoró las expectativas célticas. Al contrario. Un golpetazo de Nacho truncó la escapada de Aspas, que terminó de romperse. Dos minutos después de perder a su mejor hombre, el Celta se deshizo del todo. Modric robó un mal pase de Murillo, Casemiro metió a Lucas y el extremo, en superioridad, entregó la sentencia a Asensio. Si el Madrid pagaba esos días grises de Benzema, la sociedad de los extremos es una bocanada de aire para Zidane y algo de lastre en las botas de Hazard.
El belga calentó a conciencia antes de aumentar el contador de minutos. Entró en el 74, por Asensio. Participativo. Más aprovechó su tiempo Baeza, un producto de La Fábrica que se sintió como en casa. Todo lo peligroso que produjo el Celta en el tramo final llevó el sello del zurdo, incluido un gol salvado por Nacho bajo palos en la prolongación. También pudo marcar el Madrid, especialmente Benzema en dos opciones claras que se le fueron por poco. Habría sido un castigo excesivo para los gallegos, a pesar de inquietar poco. El Madrid fue mejor, agotó los cambios y vivió una noche apacible. Ese es el camino.
/Marca
El Betis ha firmado en el primer partido de 2021 uno de sus mejores duelos de la presente temporada, pero no le valió para vencer a su eterno rival en el Benito Villamarín (1-1). El conjunto de Manuel Pellegrini se mostró superior en muchas facetas del juego, sobre todo en las que atañe al apartado ofensivo, con gran acierto entre las líneas de pase, atención en las segundas jugadas en el mediocampo y la constante lucidez en los metros finales que permitió acercarse a los verdiblancos a liderar el resultado. Pero todas sus intenciones quedaron en un punto que suma, pero que debe suponer una reflexión interna acerca de por qué se hace todo para ganar, y no se gana.
El primer tiempo en Heliópolis fue de total dominio para los verdiblancos, que gozaron de dos claras oportunidades marradas ante Bono contra un ineficiente Sevilla. Primero por medio de un disparo de Fekir demasiado mordido que no inquietó al guardameta marroquí, y después con otra buena jugada que casi aprovechaba Canales para poner el 1-0. Nada movió el marcador hasta el descanso, cuando el Sevilla aprovechó el tanteo inicial del segundo tiempo para sorprender al cuadro local gracias a una buena jugada de En-Nesyri que finalizaba Suso llegando desde atrás y colocando un disparo ajustado que no pudo salvar Claudio Bravo.
El Betis, lejos de amilanarse, volvió a someter a su rival por medio de la autoridad creativa de sus mejores futbolistas y fruto del trabajo y el tesón en el mediocampo llegaron las conexiones con su delantera: primero con un discutido penalti que provocaba Loren ante la llegada de Diego Carlos. Sergio Canales tomaba el balón y aprovechaba sobre los once metros para igualar la contienda y dar esperanzas al Betis de que el partido en el que el conjunto verdiblanco mostraba su versión más competitiva podía servir para llevarse los tres puntos en disputa.
Y eso que lo tuvo a tiro. Nabil Fekir fue objeto de otro penalti minutos después, este más claro, ante el derribo de Marcos Acuña, y el propio centrocampista francés quiso asumir la responsabilidad. Bono adivinó el blando disparo del bético y dejó la igualada que, a la postre, sería definitiva en el marcador.
/ABC de Sevilla
Ya se conoce la lista de convocados del Real Betis para el derbi ante el Sevilla FC de este sábado a las 16.15 en el estadio Benito Villamarín y correspondiente a la decimoséptima jornada de LaLiga Santander. Las numerosas ausencias son lo más destacado en la relación de citados bética, ya que Guardado, Joaquín y Montoya se unen a las seis bajas ya conocidas tras dar positivo por coronavirus.
Así pues, la lista de convocados del Betis para el derbi es la siguiente: Joel Robles, Claudio Bravo, Dani Rebollo, Emerson, Fran Delgado, Mandi, Víctor Ruiz, Sidnei, Geovanni, Miranda, Guido Rodríguez, Canales, Paul, Rodri, Aitor, Lainez, Juanmi, Fekir, Borja Iglesias, Sanabria y Loren.
Se quedan fuera además de Guardado, Joaquín y Montoya, Álex Moreno y los lesionados Dani Martín, Bartra, William Carvalho, Camarasa y Tello.
La gran novedad es la presencia de Claudio Bravo, que vuelve a la lista desde que se resintiera en la Copa ante el UCAM. También sigue en la misma Canales.
/ABC de Sevilla
Cierra el Real Betis el año con malas sensaciones. Derrota en el enfrentamiento ante el Levante UD tras encajar de nuevo un importante número de goles. Otra mala actuación defensiva, algo que se ha repetido en demasiadas ocasiones a lo largo de los últimos tiempos, ha marcado el recorrido verdiblanco en la visita al Ciutat de Valencia. La entrada de Canales al campo a la hora de juego se convirtió en la noticia positiva de la noche para los de Heliópolis. Fekir y Guido Rodríguez, apercibidos de sanción, fueron sustituidos sin ver tarjeta amarilla. Manuel Pellegrini y sus futbolistas tienen apenas cuatro días para darle la vuelta a la situación y afrontar, ni más ni menos, el primer derbi de la temporada.
Arrancó el encuentro el Betis con tres cambios en la alineación titular respecto al partido de hace seis días ante el Cádiz. El técnico decidió dar plaza en el once inicial a Emerson, que regresaba tras cumplir su sanción, Tello y Juanmi, dejando en el banquillo a Montoya, Joaquín y Sanabria. Y no pudo empezar peor para el equipo verdiblanco. Saque de esquina en el primer minuto de encuentro y Duarte, que le ganó en el salto a Guido Rodríguez, remató a gol ante la falta de contundencia del portero bético, Joel. Saltaba de nuevo por los aires la posibilidad de dejar la portería a cero por segunda jornada consecutiva. Le tocaba reaccionar a un Betis que consiguió volver al partido en una acción que tuvo bastante suspense. Mandi aprovechó un balón suelto en el área pequeña para marcar. En principio se levantó la bandera. Hubo revisión en el VAR por espacio de cuatro minutos para ver la posición del defensa bético, quién había tocado antes del remate de Mandi y cómo amortiguó Guido Rodríguez el balón que había llegado desde el lateral del área.
Era el momento de aprovechar la inercia positiva del empate. Alguna indecisión en la línea defensiva y en el centro del campo del Levante invitaba a pensar en la posibilidad de ganar metros para pisar el área de Aitor. Pero el que aprovechó su momento fue el equipo de Paco López. En un par de instantes casi consecutivos. En dos acciones que vienen a resumir lo ocurrido en bastantes partidos del Betis durante el año que se acaba. De nuevo la falta de contundencia defensiva se convirtió en el principio del fin de los verdiblancos. Hubo calidad por partida doble en las definiciones del capitán del Levante, Morales, pero en ambas jugadas se vieron errores béticos, por ejemplo, a la hora de buscar un pase o de fijar la marca dentro del área. Acusó lo ocurrido el equipo de Pellegrini que pese a todo tuvo una oportunidad para volver al partido. Sin embargo, el balón rematado por Fekir desde la frontal pegó en el poste derecho de la portería de Aitor. Para entonces ya se había registrado el primer cambio. Tello, con molestias, fue sustituido por Sanabria.
Tenía el Betis 45 minutos por delante para tratar de sumar algo sin perder de vista lo que llega el sábado. Morales se encargó de hacer todavía más complicada la noche para los verdiblancos. Un centro medido del capitán lo aprovechó Roger, que le ganó la posición a sus marcadores, para hacer el cuarto. Quedaba media hora y Pellegrini decidió sacar del campo a Fekir y Guido Rodríguez, que estaban a una tarjeta amarilla de perderse el derbi. Entró Canales, cuyo regreso se convirtió en la mejor noticia de la noche para los verdiblancos. También había salido al terreno de juego Lainez, que recibió un manotazo del defensa local Rober Pier en un balón dividido. La acción revisada en el VAR, le costó la roja directa al futbolista del Levante. Un viejo conocido de la afición bética como Sergio León estuvo cerca de marcar, pero el que lo hizo poco después fue Canales. De nuevo acudió Estrada Fernández al VAR. Señaló el colegiado penalti por mano de Duarte en un salto. El cántabro engañó a Aitor. Quedaba algo menos de un cuarto de hora para llegar al 90. Y de nuevo Canales apareció para acercar al Betis. Pase de Miranda al interior del área y el remate del cántabro, tras dar en un contrario, acabó en la red. Hubo balones en el área del Levante pero no un remate salvador para los verdiblancos. Vuelta a casa de vacío para un equipo que, en estos momentos, es el que más partidos lleva perdidos de LaLiga y el que más tantos ha recibido.
/Fuente:ABC de Sevilla