El zaguero central argentino, Pablo Calderón, que debutó en el Rojo, mostró ganas para ir al ataque a marcar diferencias en el juego aéreo y el juvenil Lucas Molina, se mostró activo por la banda izquierda del ataque ñublensino, para intentar empujar un barco que parecía hundirse.
Felina reacción
En el complemento, tras el café cargado de Francisco Arrué, quien sigue analizando porque su equipo ha sido un equipo de reacción en los dos últimos partidos, y luego de algunas variantes que potenciaron la zona creativa y la ofensiva, Ñublense salió virado.
El equipo de Chillán se instaló en campo rival bajo la manija de Reyes, los pases de Mateos y las pasadas al ataque de Campusano y Sanhueza.
El primer descuento llegó a los 66’ por intermedio de Carlos Labrín, quien conectó un centro en el segundo palo. A los 75’, Diego Sanhueza puso el empate con un zapatazo tras pase preciso de Mateos y casi a los 80’, Pedro Sánchez le dio la victoria al Rojo tras empalmar un centro de Campusano.
Con este sufrido triunfo sobre el campanil, Ñublense sumó 6 puntos tras dos victorias consecutivas en la Copa Chile. El próximo 8 de febrero recibirá a Santa Cruz en el estadio Nelson Oyarzún de Chillán con el objetivo de cerrar la primera rueda copera con canasta limpia para confirmar por qué es el subcampeón del certamen. Sin embargo, más allá del sufrido triunfo, Arrué tendrá que trabajar para acercarse a la mejor versión del equipo de cara al estreno en la Copa Libertadores 2025.
