La noche que debía sellar el anhelado retorno de Cobreloa a la élite terminó abriendo una grieta mucho más profunda que una simple derrota deportiva. La caída en la liguilla no solo dejó en Calama la ya conocida amargura de otra oportunidad desperdiciada, sino que reveló un escenario crítico que el club parecía no haber anticipado: la inminente desarticulación de gran parte del plantel por la falta de contratos vigentes.
En el estadio Zorros del Desierto, la preocupación se instaló de inmediato. El golpe por la derrota frente a Deportes Concepción fue duro, pero lo que viene amenaza con ser aún más severo. Con el cierre del año a la vuelta de la esquina, la dirigencia enfrenta una carrera contrarreloj para evitar un desmantelamiento total.
El panorama es particularmente delicado. Según informó el portal SoyCalama, 25 jugadores quedarán libres si no se alcanza un acuerdo en los próximos días. Entre los casos prioritarios aparece Hugo Araya, uno de los futbolistas más regulares y decisivos durante la campaña. Su permanencia es considerada estratégica, aunque el portero evalúa alternativas para su futuro, abriendo un flanco que preocupa a la dirigencia.
La situación de David Tapia profundiza aún más la incertidumbre. El lateral, uno de los pilares defensivos del equipo, adelantó que necesitará tiempo antes de decidir si continúa en el club. Su postura pone presión sobre una zona clave del campo donde Cobreloa no puede permitirse improvisaciones.
La lista de jugadores cuya continuidad está en suspenso incluye nombres relevantes como Gerardo Navarrete, Iván Ledezma, Sebastián Zúñiga, Byron Bustamante, Nicolás Palma, Rodolfo González y Luis García. Todos representan piezas con valor futbolístico para cualquier proyecto deportivo, pero ninguno tiene la renovación asegurada.
Cobreloa enfrenta así un momento definitorio. La derrota en la liguilla, aunque dolorosa, es solo el preludio de un desafío mayor: reconstruir un plantel competitivo en medio de una crisis contractual sin precedentes recientes. La dirigencia sabe que el futuro inmediato del club dependerá de la capacidad para sostener el proyecto que, por momentos, pareció encaminado a devolver al equipo a la División de Honor.
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El día de ayer se vivió una verdadera fiesta en el Estadio Ester Roa Rebolledo de Concepción, donde casi 30 mil espectadores presenciaron la final de la Liguilla de Ascenso entre el ‘Conce’ y Cobreloa que terminó en un entretenido empate 1-1.
La llave quedó abierta para la revancha y ambos equipos buscarán el cupo para volver a la división de honor del fútbol chileno: Cobreloa tras una temporada en la B y Deportes Concepción tras mucho tiempo en las sombras.
Uno que analizó lo que dejó el compromiso entre lilas y loínos fue Hugo Araya, arquero de Cobreloa quien en diálogo con D Sports aseguró que “Quedan 90 minutos, queda bastante y lo vamos a dar todo para poder lograr el objetivo”.
El cuadro albiverde este domingo anunció una nueva incorporación al club.
Se trata del delantero Sebastián Molina proveniente de la Universidad de Concepción donde en el presente año (2025) registro 29 partidos en la primera b con 4 goles. De esos tantos le anotó 2 a Temuco, 1 al Santiago Morning y 1 a Deportes Concepción.
Asimismo de sumar 3 juegos más por la Copa Chile donde anotó 2 goles a Ñublense.
Es decir 32 partidos disputados con 5 goles para el extremo de 24 años que también tuvo pasos por Deportes La Serena y General Velásquez. El futbolista viene a reforzar un puesto importante en el equipo araucano que ya sufrió la baja de Damián González quien no continuará en el club albiverde.
De esta manera Arturo Sanhueza quien tendrá la oportunidad de comandar el equipo para el año 2026 ya comienza a tener nuevos nombres en su pizarra.
Kevin Campillay (24) cerró un año lleno de contrastes. Aunque vivió la amargura del descenso con Santiago Morning, también firmó su mejor campaña en el profesionalismo: disputó 27 partidos, convirtió tres goles y se transformó en uno de los futbolistas más destacados del elenco ‘Microbusero’. Esa evolución futbolística lo tiene hoy en una encrucijada y, al mismo tiempo, con una ilusión muy clara para su futuro.
Formado en las inferiores de Colo Colo y Audax Italiano, Campillay conoce el rigor de los distintos niveles del fútbol chileno. Tras su paso por Municipal Santiago, Real San Joaquín y Linares, llegó a Santiago Morning decidido a consolidarse. Y aunque el desenlace deportivo no fue el esperado, su rendimiento individual lo colocó en el radar de varios equipos, incluido —según él mismo reconoce— el sueño de volver al club donde creció.
“Me siento preparado para dar un salto. Estar dos años en la B me ayudó a ver el fútbol de otra manera. Vengo de Segunda y de Tercera, y eso me hizo tomar experiencia”, expresó en conversación con AS Chile. Pero más allá de las opciones que se han abierto, hay un anhelo que lo mueve con más fuerza que cualquiera: una revancha en Macul donde alguna vez comenzó su camino.
El atacante no esconde su deseo: “Colo Colo es un equipo grande de Chile y sería algo bonito y grande para mí y para mi familia”, afirmó con emoción. Es en Pedrero donde dejó parte de su formación, amistades, sueños y metas que en su momento quedaron inconclusas. Hoy, con mayor madurez y un recorrido más amplio, siente que podría responder a la exigencia del cuadro albo.
Campillay reconoce que ya existieron acercamientos de otros equipos, aunque prefiere mantener calma: “Han habido llamados y lo tomo con felicidad. Antes, en Tercera, veía muy lejano estar en esta situación. Ahora que estén tratando de contar conmigo me da mucha alegría”, relató. Sin embargo, ninguna de esas posibilidades resuena tanto como la de regresar al Monumental.
El delantero también admite que no quiere seguir en Segunda División Profesional, pues ya conoce de cerca la categoría: “Quiero seguir creciendo, no retroceder. Ojalá que el club me deje salir de la mejor manera”, indicó respecto a la situación contractual con Santiago Morning. Su convicción está clara: avanzar, competir y demostrar que está para desafíos mayores.
El atacante de 24 años de seguro no seguirá siendo jugador ‘Bohemio’. Aunque su sueño de volver a vestir la camiseta alba no es sencillo, muchos hinchas de clubes de Primera B lo quieren a como dé lugar entre sus filas.
/Bolavip