Si marzo se venía a todo futbol, estábamos en lo cierto, pero lo que no sospeche, era que también venían las dificultades y los desaciertos.
Empezamos la primera semana, con el anuncio de algunas federaciones europeas, que no facilitarían los jugadores sudamericanos para los partidos eliminatorios para ir rumbo a Qatar 2022 a partir del 25 de Marzo, esto naturalmente debido a los contagios por el covid–19. A raíz de esto surgieron al interior de la FIFA, las voces de los creativos de siempre que deslizaron la idea de realizar esta fecha doble, en Europa y así aminorar el riesgo de los contagios. A más de alguno en el Continente le debe estar funcionando a full el signo pesos y la calculadora.
Después surgió un profundo malestar en los clubes de segunda división, que tuvo su origen en la decisión del Consejo de Presidentes de no otorgar ningún ascenso directo de la Tercera División a la Segunda, si no que tenía que realizarse un partido entre el penúltimo de la B, con el primero de la C, y de ahí surgiría el que asciende o mantiene la categoría.
Esto provoco un fuego cruzado de declaraciones, entre otros, del mismísimo Arturo Vidal, propietario del club Rodelindo Román (Tercera División), que desde Italia, tildo de “cobardes” a los dirigentes del Consejo, y que “solo les interesaba cuidar sus bolsillos”. Esto trajo como consecuencia una amenaza de huelga y pone en peligro la realización de los partidos por la Copa Libertadores de U. de Chile y de Unión Española. Al realizar este comentario, no se sabe si el tema esta zanjado o no.
Y como si fuera poco, el miércoles Martin Lasarte, técnico de la Selección Chilena entrego un listado de 26 jugadores que participan en el Torneo Nacional. El microciclo, de cara a las eliminatorias parte el 11 de marzo y en la nómina hay algunas caras nuevas y otras no tanto. Me parece muy atinado el llamado a Luis “Mago” Giménez, pues está atravesando por un muy buen momento, a pesar que hace 11 años que no viste la roja. Pienso que si Lasarte lo convoco es para que juegue y no para sentarlo en la banca.
Para terminar, quiero mencionar la desprolijidad o desatino, que tuvo la convocatoria de dos jugadores de la Segunda División, Cesar Pérez y Julián Alfaro (valorizados ambos en USD 200 mil aprox) del club Magallanes. Me parece muy bien llamar jugadores de otras divisiones, en algunas oportunidades ya se ha hecho, pero lo que no me parece es que debido a la cercanía del presidente de los “manojitos de claveles”, con el director deportivo de la ANFP y con otros representantes, justo se llamaran a dos jugadores de esa institución.
Lo único que me hace pensar que todo esta en orden, es la seriedad del técnico Martin Lasarte, pero no hay que olvidarse, que “no solamente hay que serlo, sino que también, parecerlo”. No demos la oportunidad a que huela mal.
Gonzalo Mingo Ortega.
Santiago.- Quizás hace dos 1 semana atrás, este partido no hubiese tenido tanta trascendencia, se hubiese jugado por cumplir, Universidad de Chile hace mucho tiempo que dejó de pelear en los puestos de avanzada, pero la salida de José Rojas se robó todas las miradas en el Estadio Nacional.
El reloj marcaba las 18:00 horas y la pelota comenzaba a rodas en el gramado ñuñoino, sabido era que Lasarte y su cuerpo técnico no seguirían en el club por ende el charrúa se jugaba su último partido con las ganas de triunfar.
El primero que daría el golpe sería la misma escuadra azul, al minuto 18 Ubilla pondría el 1 a 0 y al parecer mostraba que sería una jornada trnquila, sobre todo que al minuto 30, el Leo Valencia pondría el 2 a 0 que los dejaba mejor posicionados en el partido, así se iban al primer tiempo.
Comenzaba la segunda etapa y algo más quería Huachipato, pero rápidamente perdían el balón, lo que impedía que pudiesen llegar con claridad al arco de Miguel Jiménez, quien fue titular en el encuentro.
Minuto 54 y en el nacional se viviría una jornada muy emocionante, José Rojas sería sustituido por Gonzalo Espinoza y el estadio se cayó en ovación, el «pepe» estaba emocionadísimo, sus compañeros lo despedían dándole un hasta pronto. La hinchada entendía que este debía ser un momento muy íntimo y los cánticos no dejaban de escucharse en Ñuñoa.
Ya en la pelotita, el partido seguía en un trámite, los equipos no se jugaban mucho por ende estaba en una taza de leche. Por su parte Lasarte también vivía un partido aparte entendiendo que debía irse con un triunfo, y hasta en su último partido lo dejó todo para que saliera esto adelante.
Para la estadística quedará el gol de Huachipato al minuto 90, obra de Vásquez, que no le alcanzó para empatar el encuentro que concluyó 2 por 1.