Incluso, de persistir en el reclamo ambos clubes corren el riesgo de ser desafiliados del fútbol profesional chileno
El debate en torno al futuro de Unión Española y Deportes Iquique para la temporada 2026 continúa escalando en intensidad, en medio del reclamo reglamentario impulsado por ambos clubes, quienes sostienen que debe primar la tabla de promedios, criterio que —a su juicio— les permitiría mantenerse en la Primera División.
En las últimas horas comenzó a circular una versión que agrega un nuevo elemento de tensión al escenario. Ante la posibilidad de que el conflicto escale a instancias judiciales, se abrió la hipótesis de una ampliación excepcional de la máxima categoría del fútbol chileno a 18 equipos para 2026, incorporando tanto a hispanos como a nortinos. Según este planteamiento, la fórmula contemplaría que Unión Española y Deportes Iquique no disputen la Copa de la Liga y que, además, reciban los ingresos por concepto de televisión correspondientes a un club de Primera B.
De acuerdo con este antecedente, Deportes Iquique estaría dispuesto a aceptar dicha alternativa como una salida al conflicto, mientras que en Unión Española la propuesta genera escepticismo y no convence del todo a la dirigencia instalada en Santa Laura.
Sin embargo, desde la ANFP la respuesta fue categórica. Según información de ADN Deportes, al ser consultados en Quilín descartaron de plano esa posibilidad. “Ninguna posibilidad”, fue la frase utilizada desde la sede del fútbol chileno, aunque sin cerrar completamente el abanico de escenarios, considerando que un eventual fallo judicial podría ir en contra de la voluntad de la dirigencia central.
En paralelo, al interior de la ANFP reconocen que el reclamo de Unión Española y Deportes Iquique ha generado un creciente malestar en otros clubes. Entre ellos aparecen Limache y Universidad de Chile, instituciones que incluso podrían articular una carta formal de rechazo a la opción de que ambos equipos permanezcan en Primera División bajo esta modalidad.
Según consignó ADN Deportes, en Quilín no descartan llevar el tema al Consejo de Presidentes y, en un escenario de máxima tensión, evaluar incluso una eventual desafiliación de Unión Española y Deportes Iquique como consecuencia del reclamo presentado. Un conflicto que, lejos de descomprimirse, amenaza con abrir un nuevo frente político y jurídico en el fútbol chileno.
La batalla por evitar el descenso no terminó en la cancha. Unión Española y Deportes Iquique inician una ofensiva jurídica que podría modificar por completo el mapa de la Primera División. Ambas instituciones buscan anular su caída a la B, amparadas en una contradicción entre las Bases del torneo y el Reglamento General de la ANFP, un vacío normativo que se arrastra desde 2019 y que hoy aparece en escena.
Según las cifras que manejan los equipos involucrados, los dos peores promedios del período 2022-2024 son los de Deportes La Serena (0,90) y Deportes Limache (1,03). En tercer lugar aparece Unión La Calera (1,11). Más arriba recién asoman Unión Española (1,16) y Deportes Iquique (1,20). En ese escenario, ninguno de los dos protagonistas de esta pulseada descendería. Los sacrificados serían La Serena y Limache, ambos actualmente considerados parte del torneo 2026.
El origen del conflicto está en los artículos 90 y 91 del Reglamento, que fueron aprobados nuevamente en junio de 2024 sin modificaciones. Allí se establece que los descensos deben definirse por el promedio de puntos de las últimas tres temporadas, un mecanismo que se agregó tras el estallido social, cuando el campeonato se interrumpió y se congelaron los descensos. El artículo especifica que cada año perderán la categoría dos clubes, calculándose su permanencia según el rendimiento trianual.
Ese criterio no coincide con lo que establecen las Bases del Campeonato 2025, donde la norma es completamente distinta, ya que dice que bajarán el último y el penúltimo de la tabla del torneo. Es decir, el sistema que se aplicó en la cancha y que hoy deja a Unión Española e Iquique en la B.
La interpretación de ambos clubes es directa. Si el Reglamento tiene prioridad, tal como indica el artículo 91, que prohíbe que las Bases contradigan el texto reglamentario, entonces los descensos deberían definirse por promedio. Y bajo esa fórmula, los equipos que caerían no son los que perdieron en el campo de juego.
Mientras tanto, los clubes movilizan sus equipos legales. Unión Española, a través de su propietario Jorge Segovia, ya dejó señales públicas de que está evaluando esta vía. En un intercambio en redes sociales, el dirigente afirmó que “el Reglamento parece ser muy claro”, en respuesta a un hincha que señalaba la contradicción normativa y defendía que el club no debía perder la categoría. En Iquique la postura es similar.
/LaTercera
Otra vez Álvaro «El Chanchito» Ramos le dio la victoria a Los Dragones, que de esta manera llegan con vida a la última fecha, donde recibirán a Universidad de Chile en el Tierra de Campeones.
En una tarde soleada en Viña del mar se esperaba un partido con dientes apretados de dos equipos, Everton y Deportes Iquique, que están en el fondo de la tabla .
Incidencias del partido
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