Posiblemente sea tarde, pero la reacción del Barça llegó en Villarreal, con un partido completísimo. Volvió Griezmann y completó su mejor actuación desde el confinamiento y una de las mejores de la temporada, con un golazo y participación en otro, el que abría la lata.
Con Messi, que tiró una falta al palo, en modo repartidor de asistencias, el conjunto barcelonista no marcó más goles (fueron cuatro) porque Asenjo lo impidió. Incluso, ya al final, fue protagonista de un paradón increíble a chut de Braithwaite.
Con goles de Pau Torres en propia puerta, Suárez, Griezmann y Ansu Fati, el Barça resolvió un partido trepidante en el primer tiempo y decidido ya en el segundo. Gerard Moreno marcó el momentáneo empate, antes de ser reservado en la segunda parte. El mejor partido desde la llegada de Setién.
El técnico cántabro parece haber encontrado un sistema en el que este Barça se siente cómodo. Intervino en la pizarra y lo hizo con eficacia en un partido trepidante, de ritmo alto, en el que el conjunto barcelonista ganó la partida táctica a un sorprendido ‘Submarino Amarillo’, que no encontró la fórmula para frenar a Messi entre líneas ni para evitar el gran primer tiempo del todavía campeón. Griezmann recuperó mejores sensaciones y formó tridente con Messi y Suárez, y además marcó un golazo, con una vaselina a la escuadra y asistencia de tacón de Leo, un día más estelar como generador de juego y asistente.
La puesta en escena del Barça fue sorpresiva. Setién mantuvo el 4-4-2 con el centro del campo en rombo, pero con Messi en la mediapunta, donde en el partido anterior estuvo Riqui Puig, esta vez en el banquillo. Tras los cambios del segundo tiempo, volvió al 4-3-3. Otro cambio, que sorprendió al Villarreal, fue el uso de dos interiores de llegada, Arturo Vidal y Sergi Roberto, que además jugó por la izquierda. Y delante, la pareja Griezmann-Suárez, con dinamismo y mucha más participación del francés, en sus mejores minutos del post-confinamiento.
Ritmo alto y goles
Precisamente, protagonistas de esa mini-revolución de Setién pusieron por delante al Barça. Sergi Roberto rompió por dentro desde el interior izquierdo y abrió para Jordi Alba, cuyo centro envenenado fue desviado a gol por Pau Torres cuando Griezmann, que había estado en ‘off-side’ sin intervenir en la primera fase de la jugada, llegaba al remate.
El 1-0 fue el premio a un gran arranque del Barça, con ritmo alto de juego, posesión de balón efectiva y llegadas peligrosas tanto por dentro como por banda, sobre todo la de Jordi Alba, con Semedo algo más gris por la derecha. El Barça estuvo fino en la construcción, pero volvió a sufrir con las transiciones del rival.
En la primera que fue capaz de montar el Villarreal, un pase largo a Alcácer desde la derecha permitió al delantero valenciano, en posición dudosa que revisó el VAR, ganar la espalda a los centrales y ceder a Cazorla, cuyo remate fue inicialmente rechazado por Ter Stegen. Gerard Moreno recogió el rebote y marcó.
Hubo otras ocasiones para el Villarreal a la contra fruto del posicionamiento ofensivo del Barça, como un chut de Chukwueze desviado y un remate de Bacca, sustituto de un Alcácer lesionado, que rechazó Ter Stegen. Pero el Barça continuó mandando. Hubo un chut de Arturo Vidal al muñeco que rechazó Asenjo y, sobre todo, dos golazos.
Luis Suárez volvió a poner por delante al Barça con un chut impresionante de rosca, después de una gran jugada de Messi por el centro. Sorteó rivales y dejó el balón al uruguayo, cuyo lanzamiento fue sutil.
Muy parecido al que sirvió a Griezmann para romper su sequía goleadora. No marcaba desde la ida de Champions, en el campo del Nápoles. Y, con todo lo que se ha hablado en los últimos días, le hacía falta este gol. Esta obra de arte.
El golazo de Griezmann
Griezmann remató de vaselina, colocando el balón en la escuadra, lejos del alcance de Asenjo una gran jugada colectiva del Barça que llegó a Messi. El argentino, en la frontal, se sacó de la chistera un taconazo a Griezmann, detrás suyo, que de primeras, con la izquierda, logró uno de los goles de la Liga.
Calleja introdujo cambios pronto. Dejó a Moreno, autor del gol ‘groguet’, en el banquillo y dio la sensación de pensar más en lo que vendrá, mientras Setién puso a Rakitic por un gris Semedo y Riqui Puig en lugar de Luis Suárez con media hora por delante, pasando Sergi Roberto al lateral y Messi a una pareja de delanteros con Griezmann. Poco cambió: el control y las llegadas siguieron siendo para el Barça.
Asenjo rechazó un chut de Arturo Vidal tras una contra montada por Messi y, casi a continuación, otro remate de Jordi Alba. Antes del carrusel de cambios con el que Quique Setién dio descansos, que afectaron entre otros a Griezmann (que no necesita mucho), Leo consiguió un golazo rematando una asistencia de Sergi Roberto tras jugada colectiva que pudo ser el cuarto, pero fue anulado por fuera de juego de Arturo Vidal en la jugada previa a la jugada final de Leo.
El cuarto finalmente fue de Ansu Fati, que formaba el tridente del tramo final junto a Messi y Braithwaite tras recoger un pase profundo de Alba desde la izquierda, entrar en el área, recortar a Albiol y marcar. Otro golazo.
Villarreal CF: Asenjo (3); Mario Gaspar (2), Albiol (1), Pau Torres (1), Alberto Moreno (3); Chukwueze (2), Anguissa (2), Iborra (1) (Bruno (1), 46’), Cazorla (3) (Trigueros (2), 56’); Gerard Moreno (3) (Moi Gómez (1), 46’), Alcácer (2) (Bacca (2), 36’) (Niño (1), 70’)
FC Barcelona: Ter Stegen (3); Semedo (2) (Rakitic (2), 60’), Piqué (3) (Araujo (2), 82’), Lenglet (3), Jordi Alba (3); Sergi Roberto (3), Sergio Busquets (3) (Bratithwaite (2), 72’), Arturo Vidal (2); Messi (4), Suárez (3) (Riqui Puig (3), 60’), Griezmann (3) (Ansu Fati (3), 72’)
Goles: 0-1, Pau Torres, p.p. (3’); 1-1, Gerard Moreno (13’); 1-2, Suárez (20’); 1-3, Griezmann (45’); 1-4, Messi (67’); 1-4, Ansu Fati (87’)
Árbitro: Del Cerro Grande, Comité Madrileño. Tarjeta amarilla a Pau Torres (17’), Eder Sarabia (segundo de Setién), 86’)
Estadio: La Cerámica
/Escrito por Joan Poquí para Mundo Deportivo
Una vez finalizado el triunfo del Inter de Milán sobre Brescia por un categórica 6-0, Alexis Sánchez recibió una serie de elogios por parte de la prensa deportiva italiana y también de medios partidarios al cuadro lombardo.
Passioneinter por ejemplo lo eligió como la figura del encuentro, poniéndole nota 8 después de haber participado en el gol de Ashley Young y luego haber anotado desde los 12 pasos. «Este automóvil continúa subiendo las revoluciones del motor: ¡Alexis está en llamas!», sostienen.
Tuttomercato por su parte, sostiene que cuando Sánchez «está bien como esta noche es más que una segunda opción» para el ataque del Inter.
«Una asistencia y un gol en los primeros veinte minutos para el delantero chileno, que será un peón fundamental para el Inter desde ahora hasta el final del campeonato. Con la esperanza, entonces, de que el Manchester United pueda arrepentirse y extender el préstamo también para toda la Europa League», agregan.
Finalmente Calciomercato también evalúa a Alexis Sánchez con un 8, la nota más alta de su equipo, resaltando que el chileno se nota «alegre».
«Sin duda, el delantero más en forma del Inter después de la reanudación del campeonato», concluyen tras las victoria sobre Brescia
/24 horas
El FC Barcelona no pudo aprovechar el gol en propia portería de Diego Costa y vio como Saúl igualaba el marcador desde el punto de penalti después de que el colegiado, a instancias del VAR, obligara a repetir la pena máxima. El primer lanzamiento de Diego Costa había sido detenido por Ter Stegen, que no pisó la línea de gol por milímetros. Blaugrana y colchoneros llegaron al descanso con igualdad en el marcador.
El equipo blaugrana no dispuso de demasiadas ocasiones, aunque Messi volvió a ser el factor desequilibrante. Provocó el 1-0 con su lanzamiento de córner y fue un dolor de cabeza para Oblak. Sólo le faltó el gol.
8Protagonista
El alemán apareció para detener el primer lanzamiento de Diego Costa desde el punto de penalti, pero la pena máxima volvió a lanzarse a instancias del VAR y no pudo repetir la parada ante Saúl.
6Dinámico
El lateral portugués se prolongó constamente por su banda, pero no encontró situaciones para hacer daño a la defensa colchonera. Le faltó precisión y se tuvo que emplear a fondo en defensa ante Lodi y Carrasco.
6Exigido
No se le vio excesivamente cómodo, pero no perdió la compostura y fue valiente en todo momento. Aportó el carácter habitual y se llevó una amarilla por protestar la repetición del penalti.
7Baluarte
El francés estuvo a un buen nivel y se mostró muy atento en el corte. Mostró su oficio habitual y no cometió errores. Siempre es un seguro para su equipo.
6Atento
La situación y el rival le exigieron en esta ocasión estar muy atento en las ayudas y no despistarse. Subió con asiduidad, pero no encontró situaciones claras.
6Ofensivo
El croata se proyectó en ataque y puso a prueba a Oblak con un disparo desde la frontal tras un balón robado por él mismo en la frontal. En esta ocasión Setién le situó como interior por la izquierda.
6Distribuidor
Los partidos ante el Atlético nunca son cómodos para un mediocentro como él. Le tocó desplegarse constamente en defensa y trató de mover el balón con criterio.
6Valiente
El canterano se mostró impreciso con el balón en los primeros compases y le costó cogerle el hilo al partido. Volvió a ser titular por segundo partido consecutivo. Con el paso de los minutos se fue creciendo y acabó realizando intervenciones de mérito.
5Luchador
Provocó el penalti que permitió al Atlético igualar el marcador. Dejó el pie y derribó Carrasco. Luchó y se desplegó en todos los frentes como siempre, pero no tuvo el punto de fortuna necesario.
7Intimidador
El argentino volvió a ser decisivo al provocar el gol de Diego Costa en propia portería con un lanzamiento de córner envenenado al corazón del área. Previamente había estado a punto de sorprender a Oblak con una falta directa desde una posición cercana a la línea de fondo. Siempre es un factor intimidador y fue un dolor de cabeza para el meta colchonero.
5Desconectado
Tuvo poca presencia en ataque, salvo un remate nada más comenzar el partido que Oblak detuvo. Conectó pocas veces con su socio habitual y los centrocampistas tampoco le encontraron. Le tocó zafarse con dos centrales de gran nivel como Giménez y Felipe.
/escrito por Francesc Jimeno para Sport de Barcelona
El ídolo de Colo Colo y campeón de la Copa Libertadores 1991, se refirió a la búsqueda de Blanco y Negro por encontrar al sucesor de Mario Salas en la banca del Estadio Monumental y se atrevió a soñar en grande: Traer de regreso al país a Marcelo Bielsa.
Otra vez más. Una más. Es la historia de siempre, desesperante para sus rivales, entre ellos, el Barça, que sufre desde la distancia un regalo tras otro a los blancos. Cuatro jornadas disputadas tras el parón por el coronavirus y siete regalos. La moneda siempre cae de cara para el Madrid.
El primer tiempo fue igualado, en ocasiones y juego. El balón lo tuvo mucho más el Mallorca ante un conjunto blanco en el que Zidane juntó a Bale, Hazard, Vinicius y Benzema. Los dos últimos fueron un peligro constante para los baleares, sobre todo a la contra, en velocidad. A los seis minutos, se la comió por alto Sedlar, Benzema controló con el pecho y Reina tuvo que despejar el disparo a bocajarro del francés. El balón le cayó a Bale, que volvió a probar al meta del Mallorca con un trallazo desde fuera del área.
La respuesta del equipo de Vicente Moreno fue contundente. Baba se sacó de la chistera un disparo que se abría camino de portería y Courtois salvó el gol con la punta de los dedos. Luego fue Kubo quien probó al belga.
Antes del enésimo regalo arbitral, Vinicius la tuvo dentro del área, pero se le hizo de noche. Hasta que Melero López miró para otro lado cuando Carvajal derribó en el centro del campo a Dani Rodríguez. La falta era clarísima, meridiana. El balear salía a la contra y Dani le derribó con el cuerpo, olvidándose el balón. «Jueguen, juguen», dijo el colegiado. Lo que pasó después estaba cantado. El balón cayó en las botas de Vinicius, que superó con talento y clase a Reina.
Benzema, a los pocos minutos, buscó en su maleta de trucos un pase mágico para Vinicius, que la envió al larguero. Pudo ser el segundo y, esta vez sí, habría sido limpio, sin necesidad de hurtar a su rival.
El Mallorca no se vino abajo, pese a habría una respuesta humana a lo ocurrido en el 1-0. De hecho, se vino arriba, con ilusión y sobre todo, un Lago Junior peligrosísimo que forzó a Carvajal en cada una de sus acciones. Tanto que a Bale se le vio más ayudando a su compañero que atacando.
En el Madrid, casi en exclusiva, quienes atacaban eran Benzema y Vinicius. Kubo, jugado del Real Madrid cedido al Mallorca, apuntaba más que convencía. El partido acabó cuando Raíllo cometó manos en la frontal y Ramos marcó de falta directa con un lanzamiento que habría firmado Schuster. A los pocos minutos Budimir remató de cabeza a las manos de Courtois buscando meter a su equipo en el partido. También lo probó Kubo de jugada personal.
Pero no pasó nada más. Muchos cambios, algún susto en ambas áreas y poco más. Lo más destacado, el debut de Luka Romero en el Mallorca, que, con 15 años, es el jugador más joven de la historia en debutar en LaLiga.
/Escrito por Iván San Antonio para Sport
El Barça respira después de haber sumado tres puntos que no podía permitirse ceder sufriendo ante un Athletic Club valiente que estuvo cerca de sorprender. Los cambios que introdujo Setién fueron determinantes. Ansu, Riqui y Rakitic dieron un impulso extra a un equipo que había caído en la espesura. Revolucionaron el juego azulgrana y acabaron por abrir un partido que se resistía. El croata culminó una combinación con Messi, muy activo pero atrapado en la maraña vasca hasta que se liberó con la ayuda de los refuerzos.
El tanto de Rakitic permite al barcelonismo celebrar la ‘revetlla’ de Sant Joan con cierta alegría y a Messi, su cumpleaños con un suspiro de alivio. Soplará las velas aspirando aún a reeditar el título de Liga.
Un buen Athletic
El Athletic Club se plantó en el Camp Nou sin complejos, dispuesto a apurar sus opciones. No salió con una presión excesivamente alta, pero a los tres minutos ya había dejado un recadito en el área de Ter Stegen al obligar al meta alemán a intervenir tras un centro envenenado de Unai López desde la izquierda. El Barça respondió de inmediato, con una jugada coral de todo el ataque que Luis Suárez no pudo rematar por poco. El rechace de la zaga acabó en remate lejano de Sergio Busquets que Yeray rechazó.
Ordenado en defensa con un 4-4-1-1 y buscando a Williams en las contras rápidas, una de las cuales acabó en chut del delantero al lateral de la red, el conjunto vasco cerró espacios a los azulgrana, que hicieron muy poco uso de las bandas. Todo el juego buscaba a Messi por el centro. Demasiada gente en pocos metros cuadrados y pocas ocasiones reales de gol para el Barça, con la excepción de un chut lejano de Suárez que se fue desviado o una contra con remate de Vidal sin peligro, una contra que llegó después de que Busquets evitase un remate de Williams en el área pequeña.
A ratos atacando de forma embotellada por el centro y a ratos en situaciones no deseadas de ida y vuelta, el choque se le hizo antipático a los muchachos de Setién, mientras el Athletic le cogía el tranquillo al Camp Nou sin público. Sancet hizo un trabajo muy valioso exigiendo a Busquets tanto en ataque como en defensa. El de Badia, con amarilla por ese cara a cara con el joven centrocampista vasco, se jugó la segunda cartulina en el segundo tiempo, con un pisotón también a Sancet. A balón parado, el conjunto vasco generaba ocasiones de gol, como un remate de Yeray de cabeza tras un saque lateral de Unai López, encargado de mandar los balones peligrosos al área.
La sequía del Barça
Entre pitos y flautas, al descanso el Barça acumulaba ya 166 minutos sin marcar, desde el segundo tanto ante el Leganés. Muchos minutos. Griezmann pudo romper la sequía al recibir un pase al espacio de Messi, en una de las pocas ocasiones en que sorprendió a la zaga vizcaína. El francés remató al cuerpo de Unai Simón, que salió bien a cubrir el espacio.
Setién apostó por la juventud de Riqui Puig, primero, y poco después Ansu Fati, que entró al mismo tiempo que Rakitic, en busca de una chispa que encendiese al Barça. Sacrificados un Arthur muy espeso y Busquets, que fue de más a menos y se había jugado la segunda tarjeta ante Sancet. La entrada de nuevas energías impulsó al conjunto azulgrana y dio un vigor extra al ritmo de juego azulgrana. Rakitic, fresco, rompió por fin la sequía barcelonista. Robó un balón en la frontal del área, combinó con Messi vigilado por Yeray y, entrando como un cohete en el área, remató a la red.
Habían pasado 192 minutos desde el segundo gol ante el Leganés, de Messi de penalti.
Al Barça le tocó apretar los dientes tras el 1-0, con la obligada reacción del Athletic. Raúl García no llegó a rematar un balón centrado que se había comido Ter Stegen, pero Messi, más liberado tras los cambios, generó dos disparos que salieron fuera por poco. Arturo Vidal, con rechace de Unai Simón, y Ansu Fati, al palo, tuvieron el segundo en sus botas.
FC Barcelona: Ter Stegen (2); Semedo (2), Piqué (3), Lenglet (2), Jordi Alba (2); Arturo Vidal (1), Sergio Busquets (2) (Rakitic (3), 65’), Arthur (1) (Riqui Puig (3), 56’); Messi (3), Suárez (1) (Braithwaite (s.c.), 85’), Griezmann (2) (Ansu Fati (3), 65’)
Athletic Club: Unai Simón (2); De Marcos (2), Núñez (2), Yeray (3), Balenziaga (2); Unai López (3) (Dani García (2), 57’), Vesga (2); Lekue (2) (Capa (2), 69’), Sancet (2) (Raúl García (s.c.), 78’), Córdoba (2) (Muniain (2), 57’); Williams (2) (Villalibre (2), 69’)
Goles: 1-0, Rakitic (71’), ;
Árbitro: Gil Manzano (Comité Extremeño). Tarjetas a Sergio Busquets (32’), Unai Núñez (62’), Rakitic (90’)
Estadio: Camp Nou
/Escrito por Joan Poquí para Mundo Deportivo
El actual comentarista para la TV italiana y ganador del Balón de Oro, dijo que Alexis “puede que aproveche lo que queda de campeonato”.
Mire que no iba escribir de esto, me lo había propuesto firmemente, pero es que no puedo escuchar tanta opinión y mirar para otro lado. Como son cuestiones de apreciación y en este sentido vale todo (menos la del hombro de Benzema, que es clarísima, acción reglamentaria), pues cada uno defiende con la misma vehemencia su postura y se puede decir poco. Lo único, respetar al árbitro (como figura de justicia en el deporte) que para eso está, precisamente para apreciar y decidir esas jugadas en las que la cuestión no está tan clara. El VAR decide otras, las obvias, como el gol del Atlético (Vitolo), por ejemplo, al Valladolid. El balón entró y se vio claro. No hay polémica posible, se comprobó cómo el balón había entrado en su totalidad a través de las cámaras y no se pudo discutir. ¡Gol!
Pero claro, cuando llegamos a la cuestión de la apreciación, como es el caso en al menos dos de las tres jugadas polémicas del Real Madrid ante la Real Sociedad, ya entra en el vocabulario la palabra robo. Una autentica falta de respeto a un colectivo arbitral cada vez más profesional, cuando los colegiados están mejor preparados y más ayudados que nunca por medios audiovisuales.
Mire, querido lector, nos gusta casi más una discusión arbitral que el fútbol. Es una conclusión a la que voy llegando con el tiempo poco a poco. Me voy a mojar en las tres acciones según mi apreciación, después de verlo por la tele mil veces. Sin bufanda, sin tener papel que defender más allá de mi opinión de cuarenta años viendo fútbol e importándome muy poco casi todo. No tengo que cumplir con nadie, ni quedar bien ni mal con nadie.
1. Para mí hay contacto en la acción de Vinícius y, por lo tanto, penalti. Y no entro ya en si fue penaltito, mucho o poco contacto, o en que si se queda sin pitar tampoco pasa nada. Vi un desequilibrio provocado por un contacto y entiendo que el colegiado lo señale. 2. Chutazo de Januzaj desde fuera del área que entra pegado al palo y que Courtois no llega a detener. La consideración de fuera de juego posicional que aprecia el árbitro, observando, además, cómo el jugador de la Real se retira un poco, es absolutamente razonable. Para mí tiene influencia en la jugada. Está en la trayectoria del estupendo disparo y yo estoy con el árbitro, pudo apreciar la influencia. Pero también entiendo al que piense que no influyó. Así es esto. 3. Ya lo he dicho, la zona donde le da a Benzema el balón antes de su gol no es mano.
¿Dónde está la ayuda arbitral? El Madrid no solo es líder porque ganó en San Sebastián, sino también porque el Barcelona empató ante el Sevilla, que se nos olvida. A mí me da igual, pero poner en entredicho a los árbitros acusándoles de premeditación me molesta mucho.
Siempre lo digo y lo voy a a repetir: el día que sepa que un juez sale al campo decidido a equivocarse a favor o en contra de un club o jugador, dejaré de seguir el deporte. Hay muchos errores, pero eso es una cosa y otra, conjugar con excesiva facilidad el verbo robar. A mí, en el deporte, me gustan otro tono, otro vocabulario y esos valores que tanto pregonamos. Me gustaría vivir en un clima de mayor concordia.
De poder discutir sin faltarnos al respeto y apasionarnos con argumentos más que con tramas ocultas para que unos ganen y otros pierdan. Aceptemos que a veces hay errores, como los hay en la vida cotidiana, y sigamos disfrutando de lo que tanto nos gusta que es el fútbol.
/Escrito por Amalio Moratalla para Marca de España
Que lo apaguen ya, que dejen de reírse de los aficionados al fútbol unos señores sentados en unas sillas viendo muchas pantallas. No me puedo creer que unos señores que han forjado su carrera pitando partidos en campos de tierra, ascendiendo y puntuando para llegar a arbitrar en el fútbol de primer nivel se dejen influenciar de esta manera. El VAR ha muerto, que pongan a otro.
Tanta historia con un sistema que tenía que ser justo, que venía a convertir el fútbol en algo lejos de la polémica, pues más de lo mismo. Y la pandemia ha permitido que el VAR actúe aún con más impunidad, es que sin la presión del público del Reale Arena, el dúo Estrada Fernández en el campo y Martínez Munuera no han tenido presión alguna para arbitrar a su antojo.
El Real Madrid ha visto cómo gracias a los monitores de televisión le validaron un penalti sobre Vinicius por una rozadura… mientras tenemos que ver los tacos marcados en Leo Messi de Diego Carlos.
También le ha anulado un gol a la Real Sociedad por tapar la visión a Courtois, yo si fuera el oftalmólogo del portero me preocuparia cuando le tuviera que tapar un ojo por si me fueran a quitar la licencia médica y para rematarlo, habrán descubierto un nuevo músculo en el cuerpo entre el brazo y el hombro que no se considera parte de la extremidad para regalarle un gol a Benzema.
El Barça ha cedido el liderato y el empate del Pizjuán se ha pagado caro en forma de pérdida del liderato pero cuando la maquinaria blanca se pone en marcha parece y el equipo deja una pequeña grieta por la que colarse el movimiento blanco, hay que ponerse a temblar.
Cuando Piqué advirtió al acabar el partido contra el Sevilla algunos pensamos que se había puesto la venda antes que la herida, pero vaya si hay sangre y mucha. O paran la sangría que está abriendo el VAR o va a perder toda su autoridad.
/Escrito por Xavier Ortuño para Sport de Barcelona

El miércoles 17 de junio del 2020, quedara en la historia del futbol italiano y también Mundial. El Napoli se corono campeón de la Copa Italia al vencer via penales (4×2) a la Juventus. El Estadio Olímpico de Roma, que lucía un aspecto fantasmal, fue el mudo testigo al ver titularse al primer campeón de una liga importante, en medio de esta tragedia y drama planetario que es la Pandemia Covid-19. Lo grave estuvo postpartido
Recordemos que el título copero italiano se define en partido único con sede neutral. En las tribunas oficiales del Olímpico de Roma, estaban los propietarios o dueños de ambos clubes. Por un lado, los del Napoli, liderado por Aurelio De Laurentis, empresario ligado al mundo cinematográfico y por la Juve, Andrea Agnelli, reconocido por su ligazón al sector automotriz, propietarios de la Fiat y participación en Ferrari. Todos con sus familias como corresponde la tradición italiana.
El comienzo pudo ser mas obra de un guion del mismísimo De Laurentis, que de un pleito por una final. Lo que ocurrió cuando el italiano Sylvestre, famoso cantante por su éxito ‘Amici di Maria De Filippi’ y por su participación en el Festival de San Remo, se olvidó durante unos segundos de la letra del himno de Italia durante su interpretación previa, La pausa no deseada de Sylvestre en el Estadio Olímpico de Roma, con todos los jugadores de Nápoles y Juventus formados en el césped, fue una tragicomedia, observada por millones de televidentes.
Del partido poco que hablar, resulto ser un exceso de tácticas por ambos cuadros, que estaban más preocupados de no perder, que, de ganar, con dos o tres llegadas claras por equipo durante los 90 minutos. Aparecieron en mi mente en “El cerrojo suizo” y el Catenaccio”, sistemas ultra defensivos de los años 60.
Me quiero detener un momento para compartir un dato de la causa y para hacer el punto de lo observado. La Vecchia Signora, como se le llama a la Juventus, su plantel de futbolistas está conformado por 27 jugadores de 15 nacionalidades, incluida la italiana que aporta con 8, le siguen Brasil 3, Argentina 3, Francia 2, Croacia 1, Suecia 1, Colombia 1, Portugal 1, Uruguay 1, Gales 1, Alemania 1, Bosnia Herzegovina 1, Turquía 1, Países Bajos (Holanda) 1, Polonia 1.
En la vereda del frente tenemos a los Gli Azzurri así apodan al Napoli, que está integrado por una plantilla de 26 futbolistas de 17 nacionalidades, aportando Italia con 5 integrantes, seguidos por España 3, Polonia 2, Alemania 2, Grecia 2, Bélgica 1, México 1, Eslovaquia 1, Macedonia del Norte 1, Brasil 1, Argelia 1, Albania 1, Serbia 1, Portugal 1, Francia 1, Colombia 1, y Senegal 1.
Curioso es por ejemplo que el precio más alto del Campeón Napoli es su defensa central de 29 años, el senegalés Kolidou Kouliubaly tasado en $ 63.000.000 USD, curioso repito porque casi siempre, por no decir siempre los valores altos, están en jugadores de la mitad de la cancha para arriba. En su momento Chile tuvo su máximo valor en un defensa central, me refiero a Don Elías Figueroa Brander, elegido tres veces el mejor jugador de Sudamérica y está en el podio de los tres mejores defensas centrales de la historia del futbol mundial.
Al termino podemos concluir que este encuentro no le falto nada, un partido disputado por un popurrí de jugadores en que participaron desde el vamos solo 5 italianos, tribunas vacías, con la sola presencia de las dos familias dueñas de los equipos, parecía más el Coliseo Romano que un estadio de futbol. A esto le agregamos el olvido del himno del cantante Silvestre, el partido malo como ya dijimos, un Cristiano Ronaldo escondido como siempre en instancias definitorias,
En la premiación ningún dirigente presente para “colgarles” las medallas a los perdedores. Con un Diego Armando Maradona desde B Aires, celebrando el título de su Napoli y más lucido que nunca, con muy buen aspecto. O sea, cartón lleno, pero no podía faltar lo que no queríamos ver, una multitud se volcó a las calles de Napoli celebrando sin ninguna precaución, sin mascarillas, ni guardando la distancia física adecuada, ni nada. El Vice de la OMS dijo son unos “Miserables Desgraciados”, creo que es muy fuerte para una autoridad de la salud Mundial.
No se hizo esperar la respuesta del alcalde de la Ciudad, Señor Di Magistri, quien le espeto “Gano el contagio de la felicidad”. Ni lo uno ni lo otro, pero esta vez no falto ni el escándalo.
Gonzalo Mingo Ortega
