Los cruzados viajarán al norte para medir fuerzas ante los granates.
Un nuevo año comienza para los universitarios que tendrán su debut por torneo nacional ante Deportes La Serena en el estadio La portada este domingo a las 18:00 horas. Un 2026 que la UC aspira a los títulos y por su puesto de consolidación con su entrenador Garnero que ya tiene cerrado su plantel. Si bien el inicio de la Católica no fue de los mejores porque en la Supercopa supo imponerse 4-2 ante Huachipato en el desenlace dando como resultado el pasaje a la final ante Coquimbo Unido con los piratas hicieron una mala presentación con poco poderío ofensivo y rendimiento individuales bajos. Es decir el primer fracaso ya se dio.
Es por esto que el DT le dijo a sus dirigidos que den vuelta la página y a pensar en el torneo local que se medirán ante un siempre complicado Deportes La Serena. En esta ocasión la franja tendrá sólo 3 bajas por lesiones: Zuqui, Arancibia y Canales. El resto estaba todos en condiciones de jugar. Asumimos al DT le consultaron ayer en conferencia sobre si tiene claro a quien pondrá Colo juvenil y esto dijo: “La verdad que es un tema que, como vamos a tener tanta competencia, no nos urge quizás en estos primeros partidos poner sí o sí a un sub-20”.
En otras palabras probablemente no veremos de titular a ningún joven deduciendo de las palabras que dio el director técnico. Por lo mismo uno podría pensar que el entrenador busca más la línea de la adaptación y consolidación del once inicial porque tiene que ir probando variantes y esquemas.
La probable oncena que uno podría pensar es con Bernedo en el arco, línea de cuatros defensores como lateral izquierdo Mena, centrales González y Ampuero y lateral derecho Cerezo (Asta-Buruga) en el mediocampo los dos de corte con Medel y Jhojan Valencia por la banda izquierda Montes, Palavecino como creativo y por lado derecho Cuevas. Para dejar en ofensiva a Zampedri. Un once que podría variar en cuanto a alguno que otro nombre.
De esta manera veremos si Daniel Garnero es capaz de sacarle el mismo rendimiento a sus jugadores que cuando llegó. Ya que ahora tiene un plantel mucho más amplio y con más alternativas.
𝐌𝐀𝐑𝐓𝐄𝐒 ⚽⚪🔵
Vamos #LosCruzados, nos enfocamos para el domingo 🎯 pic.twitter.com/6ZT0ne0aQc
— Universidad Católica (@Cruzados) January 27, 2026
/Nissn Alvo R
Después de semanas marcadas por la incertidumbre institucional y la expectativa pública, el 2026 comienza a delinear un nuevo horizonte para la Selección Peruana de Fútbol. Aunque el anuncio oficial aún está pendiente, una conferencia de prensa programada para esta tarde activó las alertas en torno a la inminente presentación del nuevo entrenador de la Bicolor. A ello se sumó la confirmación de diversos periodistas, que adelantaron el nombre del elegido: Mano Menezes será el encargado de liderar el proyecto que la FPF impulsa con la mirada puesta en el próximo Mundial.
El desafío que asume Menezes es estructural y simbólico a la vez. Recibe a un equipo emocionalmente golpeado tras una de las campañas más deficitarias de su historia reciente. El último proceso clasificatorio se convirtió en una pesadilla estadística para Perú, que cerró en un doloroso penúltimo lugar (9°) con apenas 12 puntos en 18 jornadas. Más que un fracaso aislado, el registro expuso grietas profundas en la planificación deportiva y en la competitividad del plantel.
Los números —2 victorias, 6 empates y 10 derrotas— no solo sellaron la eliminación mundialista, sino que evidenciaron la necesidad de una reingeniería integral. En ese contexto, la elección recae en un técnico curtido en procesos de reconstrucción. Menezes no es ajeno a la presión de las grandes camisetas: dirigió a Brasil entre 2010 y 2012, ciclo en el que acumuló 21 victorias en 33 partidos, experiencia que lo formó en la gestión de vestuarios complejos y de expectativas desbordadas, un atributo que la dirección deportiva de la FPF habría priorizado sobre otros perfiles con mayor proyección pero menor recorrido.
A nivel de clubes, su trayectoria lo posiciona como un especialista en rescatar proyectos en crisis, un rasgo que dialoga con la coyuntura actual de la Blanquirroja. Su consolidación comenzó en Gremio, institución a la que tomó en la Segunda División en 2005 para devolverla a la élite y sostenerla competitiva durante tres temporadas. Ese antecedente construyó la imagen de un técnico capaz de imponer orden, disciplina táctica y resultados en escenarios adversos.
El siguiente capítulo fue Corinthians, donde reafirmó su perfil ganador al conquistar la Serie B y, posteriormente, la Copa de Brasil. Su énfasis en estructuras defensivas sólidas y en la optimización de recursos también rindió frutos en Cruzeiro, donde sumó nuevos títulos y reforzó su reputación como estratega eficaz en torneos cortos y de eliminación directa, formatos en los que Perú ha mostrado fragilidades recientes.
La carrera de Menezes también incorpora experiencias fuera del eje sudamericano. Su paso por el Shandong Luneng de la Superliga China y por el Al Nassr de Arabia Saudita amplió su lectura del juego en contextos culturales y competitivos diversos, dotándolo de una perspectiva global acorde con la evolución del fútbol contemporáneo. Esa exposición internacional es interpretada como un activo para gestionar planteles híbridos y adaptarse a nuevas dinámicas de preparación.
En su etapa más reciente, el entrenador se mantuvo activo en el Brasileirão al frente de clubes como Internacional, Fluminense y en un retorno a Gremio hasta finales de 2025, confirmando su vigencia en una de las ligas más exigentes del continente. Ese recorrido inmediato refuerza la idea de un técnico actualizado, con contacto permanente con la alta competencia.
La presentación oficial está prevista para esta tarde en un hotel de San Isidro, habitual centro de operaciones de la selección. Allí, ante cámaras y reflectores, Mano Menezes ofrecerá sus primeras declaraciones como conductor de la Bicolor. Más que un acto protocolar, el evento simboliza el inicio de una etapa que promete orden metodológico y reconstrucción progresiva, con la aspiración de que los 12 puntos del último ciclo queden como referencia de un pasado a superar en el camino hacia 2030.
La directiva de Blanco y Negro tomó una decisión clave en el mercado de pases.Colo Colo entró en tierra derecha en el mercado de pases. Esta jornada arribó al país Lautaro Pastrán, quien se convertirá en el quinto refuerzo del equipo para la temporada 2026.
Tras la llegada del atacante chileno-argentino, la dirigencia se reunió este miércoles para analizar otros temas, entre ellos, la posible incorporación de nuevos jugadores, donde los nombres de Víctor Dávila y Diego Valdés asomaban con fuerzas para suplir la salida de Lucas Cepeda.
En ese contexto, el directorio de Blanco y Negro tomó una decisión clave, la cual seguramente no dejará del todo conforme al cuerpo técnico encabezado por Fernando Ortiz.
Si bien se rumoreó con que uno de los exseleccionados nacionales llegaría al Estadio Monumental para reforzar la ofensiva de Colo Colo, finalmente Blanco y Negro descartó el arribo de ambos jugadores. ¿La razón? Su alto valor, lo cual provocaría que el club se salga de su presupuesto.
La opción de Diego Valdés era la más complicada, puesto que desde Vélez Sarsfield estaban dispuestos a un préstamo por un precio muy elevado. Sin embargo, la alternativa de Víctor Dávila parecía más favorable, ya que América estaba abierto a cederlo siempre y cuando el Cacique se hiciera cargo de una parte de su sueldo.
Esto finalmente no ocurrirá, debido a que la dirigencia optó por no insistir por ninguno de los dos futbolistas nacionales, por lo que Fernando Ortiz no sumará nuevos jugadores en ataque.
Esta no es la única decisión que adoptó Blanco y Negro. Y es que si bien todo indicaba que llegaría más de un nombre además de Luciano Pastrán, esta posibilidad se ve cada vez más lejana.
La idea de Ortiz era sumar a un portero para pelear el puesto con Fernando De Paul, pero según pudo averiguar Al Aire Libre, la concesionaria presidida por Aníbal Mosa optó por no acceder a dicha petición.
En caso de que llegue un nuevo refuerzo sería en la zona del mediocampo para cubrir la salida de Vicente Pizarro, y en caso de concretarse, sería la última incorporación para la temporada 2026.
/AlAireLibre
Colo Colo vivió una agitada jornada de miércoles, pues se llevó a cabo una nueva reunión de directorio en Blanco y Negro y se aprobó la salida de Cristián Zavala.
Y es que el atacante ha protagonizado una de las teleseries del verano en el Cacique, tras su bullada salida de Coquimbo Unido. Sin embargo, el extremo regresará a los Piratas en calidad de préstamo.
Así lo confirmó Aníbal Mosa, presidente de la concesionaria, quien aseguró que solo resta definir un par de detalles para sellar la cesión del ex Curicó Unido al actual campeón del fútbol chileno.
De esta manera se cumple el anhelo del jugador, quien tenía el deseo de continuar en el barco Pirata de cara a este 2026 y estará a préstamo por todo el año.
/ESPN