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Jul 5, 6 años ago

El Madrid va a ganar la Liga a punta de penales: 1-0 en Bilbao

El Real Madrid sigue su relación de amor con el VAR en esta Liga exprés. Otra victoria blanca con el videoarbitraje como protagonista de ese triunfo merengue. Tres puntos sumados gracias a un penalti de VAR de Dani García sobre Marcelo por un pisotón que el árbitro tuvo que ir a ver al monitor para señalar los 11 metros. Algo que no pasó después cuando Sergio Ramos pisó a Raúl García en el área del Madrid. Cosas del VAR y de los árbitros que va camino de convertirse en un expediente X de este campeonato.

Sea como fuere, el penalti lo transformó Sergio Ramos en el minuto 73 para adelantar al Real Madrid ante el Athletic en un duelo que hasta entonces era muy disputado, quizás con los de Zidane mandando un poco más en la segunda mitad. La primera fue muy igualada, con los dos equipos mandando por fases en esos 45 minutos. Los de Zidane tuvieron tres ocasiones más o menos claras, mientras el Athletic tuvo un par. Entre Unai Simón y Courtois y la falta de acierto de los delanteros provocaron que no hubiesen goles en un encuentro disputado y al que le faltó el ambiente en las gradas de estos duelos en San Mamés.

 Marco Asensio, titular por primera vez tras su grave lesión, fue el protagonista del Madrid en esa primera parte ya que de sus botas nacieron las ocasiones blancas. Por parte vasca, Raúl García y Williams fueron los que más peligro generaron con Muniain y Unai López llevando el mando de las operaciones del equipo vizcaíno. Fue un primer acto con juego lento, marcado sin duda por el hecho de jugar a las 14.00 horas, pero disputado y que acabó sin goles en el marcador.

La segunda mitad comenzó con el Real Madrid dando un paso adelante. Presionó más la salida del balón de un Athletic que tenía poco el balón y que lo fiaba todo a la contra. Los de Zidane apretaron en el inicio de esos segundos 45 minutos. El Madrid daba más sensación de peligro, pero lo cierto es que tampoco generaba ocasiones excesivamente claras para adelantarse en el marcador.

Aparece el VAR

Hasta que llegó el minuto 70 cuando una jugada de ataque del Real Madrid volvía a acabar en nada. Pero no fue así. El colegiado González González se echó mano a su oreja para escuchar las indicaciones del VAR y fue al monitor para ver una jugada que bien podía ser una acción de Militao sobre Raúl García o una de Dani García sobre Marcelo. Fue esta última y poco tardó el colegiado en ver las imágenes y señalar el punto de penalti por un pisotón sobre el lateral del Real Madrid. Sergio Ramos no falló y puso el 0-1 en el marcador en el minuto 73. Enfado en las filas del Athletic que aumentó cuando poco después del penalti señalado a favor del Madrid, Ramos pisó a Raúl García en el área del Madrid y ahí, ni VAR, ni revisión de imágenes ni nada.

El gol le dio tranquilidad a los blancos y nervios y precipitación al Athletic que quiso pero no pudo empatar el duelo ante un Real Madrid al que Zidane refrescó dando entrada a Lucas y Vinicius y control de juego con Kroos. Garitano también refrescó el ataque del Athletic buscando el empate. La victoria se la llevó el Real Madrid que es más líder gracias, eso sí, a una nueva acción del VAR

/Escrito por Manuel Bruña para Mundo Deportivo

Jul 2, 6 años ago

El Real Madrid sufre pero gana de penalti al Getafe

  • Sergio Ramos marcó el gol que deja a los blancos cuatro puntos por encima de Barcelona


Aún queda mucha Liga, es cierto, pero también es verdad que tras el triunfo del Real Madrid ante el Getafe, los blancos lo tienen de cara para acabar conquistando el titulo. Los de Zidane están cuatro puntos por encima del Barcelona con 15 por disputar y eso a día de hoy, parece mucho. El equipo blanco aprovechó el empate del Barcelona ante el Atlético de Madrid para poner tierra de por medio con los azulgrana, aunque les costó un mundo.

Los de Zidane no pudieron superar al Getafe hasta el minuto 79 con el gol de penalti de Sergio Ramos. Una pena máxima provocada por Carvajal y que cometió Olivera y que cosas del destino, de los árbitros y del VAR, en el minuto 35 de partido, se fue al limbo un penalti de Carvajal a Olivera. Una acción que pudo ser decisiva y que no lo fue.

El partido no fue nada fácil para el Real Madrid porque el Getafe fue el Getafe de siempre y el Real Madrid es el Real Madrid de este retorno del campeonato. No juega bien, pero gana.

El equipo blanco no supo imponerse hasta ese minuto 79 a un Getafe que salió a ‘comerse’ a los blancos que con un juego muy lento y con muchos fallos, eran incapaces de salir de su propio campo. El equipo azulón agobiaba de lo lindo a los de Zidane que tuvieron a Courtois a su salvador con tres paradas, especialmente una a Etxeita. El Madrid no apareció por el área de Soria hasta el minuto 23 –salvo un espejismo en forma de disparo de Benzema en los minutos iniciales–cuando Vinicius tuvo el gol en sus botas, pero Soria lo evitó con una gran parada que repitió minutos después a disparo de Isco. Una ocasión del Madrid que nació de un penalti de Carvajal a Olivera que se fue al limbo.

Llega el gol de Sergio Ramos

El equipo blanco mejoró en el último cuarto de hora del primer tiempo, pero se llegó al descanso sin goles. La segunda mitad fue como la primera, el Getafe agobiando a un Madrid lento, sin ideas y cometiendo muchos fallos en la medular y en defensa, donde Mendy lo hizo todo mal. Zidane, viendo que tenía que reaccionar, quitó del campo a Isco, Modric y Vinicius para dar entrada a Marco Asensio, Valverde y Rodrygo. Tres jugadores que le cambiaron la cara al Real Madrid. Le dieron velocidad de balón y fuerza física y por ahí se salvó el equipo blanco. Bien es cierto que el Getafe acusó el tremendo esfuerzo físico y lo aprovechó el Real Madrid.

Las ocasiones blancas iban llegando hasta que en el minuto 78, Carvajal se fue por la banda y Oivera cometió penalti que nadie de Getafe protestó. Sergio Ramos no falló y puso el 1-0 en el marcador en el minuto 79 de partido.

Con el viento a favor, el Real Madrid jugó más tranquilo, más cómodo ante un Getafe que ya no presionaba ni tan bien ni tanto. Eso provocó que los de Zidane incluso dispusieran de algunas ocasiones para aumentar el marcador. Al final, no llegaron más goles y el Real Madrid acabó ganando un partido muy complicado que le deja el título de Liga más cerca.

/MundoDeportivo

 

 

Jun 30, 6 años ago

A punta de penales (uno cometido por Vidal) el Atlético le saca dos puntos decisivos al Barça

LaLiga del confinamiento llega a su recta final y el Barcelona cada vez está más lejos de luchar por el título. Al empate en Vigo le ha seguido otro ante el Atlético que le puede dejar a cuatro puntos del Real Madrid si los de Zidane ganan al Getafe. No es que jugara mal el cuadro de Setién, pero se midió a un rival en racha y mejor físicamente que fue merecedor al empate. Los de Simeone no acaban de asegurar la plaza de Champions pero no se les puede escapar jugando así. Un gol en propia puerta y tres penaltis no deslucieron un partido vibrante en el que los jugaron a ganar sin especulaciones. La tarde ya empezó mal para el Barcelona con la derrota en la final de la Liga Endesa ante Baskonia. Fue todo un presagio de un día para olvidar.

El partido empezó a jugarse ya una hora antes con el anuncio de las alineaciones. Sorpresas en ambos onces con Griezmann y Joao Félix suplentes. Una declaración de intenciones de ambos entrenadores con la presencia de Riqui Puig en el Barça buscando más velocidad en el ritmo de juego y de Correa en el Atlético de cara a un equipo más físico de inicio. La presencia del canterano culé provocó un cambio se sistema a un 4-4-2 con rombo dejando a los amigos Suárez y Messi en la punta de ataque.

El menú elegido para el inicio del duelo sorprendió ya que se pasó directamente al primer plato saltándose los entrantes de los minutos de tanteo.Barcelona y Atlético se conocen de sobra y el partido no estaba para florituras. A diferencia de otros enfrentamientos entre ellos en el minuto siete ya podían haber marcado ambos. Primero los visitantes, con una falta sacada por Carrasco que no encontró rematador pero rozó el poste de la meta de Ter Stegen y, después, los de Setién con un disparo de Rakitic que desvió Oblak. El partido estaba desatado y el gol era cuestión de minutos. Llegó en el 11′ tras un córner de Messi que Diego Costa no atinó a despejar y se marcó en su propia puerta. Mala suerte para el de Lagarto que tuvo la opción de redimirse poco tiempo después merced a un claro penalti de Arturo Vidal sobre un Carrasco que no paraba de crear peligro por la banda. Pero el hispano-brasileño falló, o mejor dicho Ter Stegen acertó, y todo parecía que se iba a quedar igual hasta que apareció el VAR por primera vez. El meta alemán no estaba pisando la línea de fondo en el momento del lanzamiento y éste se tenía que repetir. No sirvieron de nada las protestas de los 11 jugadores del Barça rodeando a Hernández Hernández y tras una amarilla a Piqué por las protestas Saúl no falló en la repetición. Vuelta a empazar a los 18 minutos.

No bajó nada el ritmo del juego pese a los goles. Era un duelo de ida y vuelta. Messi tuvo el 2-1 con un magistral disparo de rosca que se fue fuera por muy poco. Los del Cholo lo seguían teniendo muy claro y salían con velocidad hacia campo contrario cada vez controlaban un balón en medio del campo. La pausa de hidratación tuvo más expectación que nunca, pero viendo a Messi escuchar a Sarabia y ver que Setién habla todo quedó aclarado. A punto de llegarse al descanso una falta de Thomas sobre Riqui Puig dio una buena opción a Messi para romper la igualdad. Y el duelo entre el Pichichi y el Zamora de LaLiga lo ganó el meta desviando a córner un lanzamiento que se envenenó tras desviarlo Saúl desde la barrera.

La segunda parte comenzó tan movida como la primera. Internada de Semedo en el área, leve contacto de Felipe y penalti para el Barcelona. Messi lo transformó con gran maestría picando el balón ante la estirada al lado contrario de Oblak. El 2-1 fue un chute de moral para un Barça pero los de Simeone seguían llegando y Costa pudo empatar con un cabezazo a centro de Arias.Lo hizo unos minutos después tras el tercer penalti de la noche. Semedo derriba a Carrasco y Saúl logra el 2-2 con algo de suspense ya que Ter Stegen estuvo cerca de detener el lanzamiento. No había tregua y Arturo Vidal rozó el 3-2 con un fuerte disparo que rozó la escuadra ya con Joao Félix en el campo.

Con diez minutos para el final el Barça sólo había hecho un cambio con la entrada de Sergi Roberto por Rakitic. Simeone, en cambio, sacó todo su arsenal con Morata, Vitolo y Lemar y el Atlético acabó mejor físicamente. La reacción de Setién fue apostar por Ansu Fati en lugar de Busquets con Griezmann calentando toda la segunda parte en la banda. La temporada del francés es para reflexionar. Salió al campo en el 90′. No hubo tiempo para más y merecido punto para los de un Simeone que sigue sin ganar en Liga al Barcelona.

/Escrito por Fernardo Carnerero para Marca de España

Jun 30, 6 años ago

La lucha y el despliegue salvan a Vidal del penal cometido

El FC Barcelona no pudo aprovechar el gol en propia portería de Diego Costa y vio como Saúl igualaba el marcador desde el punto de penalti después de que el colegiado, a instancias del VAR, obligara a repetir la pena máxima. El primer lanzamiento de Diego Costa había sido detenido por Ter Stegen, que no pisó la línea de gol por milímetros. Blaugrana y colchoneros llegaron al descanso con igualdad en el marcador.

El equipo blaugrana no dispuso de demasiadas ocasiones, aunque Messi volvió a ser el factor desequilibrante. Provocó el 1-0 con su lanzamiento de córner y fue un dolor de cabeza para Oblak. Sólo le faltó el gol.

8

Ter Stegen, portero

Protagonista

El alemán apareció para detener el primer lanzamiento de Diego Costa desde el punto de penalti, pero la pena máxima volvió a lanzarse a instancias del VAR y no pudo repetir la parada ante Saúl.

6

Semedo, defensa

Dinámico

El lateral portugués se prolongó constamente por su banda, pero no encontró situaciones para hacer daño a la defensa colchonera. Le faltó precisión y se tuvo que emplear a fondo en defensa ante Lodi y Carrasco.

6

Gerard Piqué, defensa

Exigido

No se le vio excesivamente cómodo, pero no perdió la compostura y fue valiente en todo momento. Aportó el carácter habitual y se llevó una amarilla por protestar la repetición del penalti.

7

Clement Lenglet, defensa

Baluarte

El francés estuvo a un buen nivel y se mostró muy atento en el corte. Mostró su oficio habitual y no cometió errores. Siempre es un seguro para su equipo.

6

Jordi Alba, defensa

Atento

La situación y el rival le exigieron en esta ocasión estar muy atento en las ayudas y no despistarse. Subió con asiduidad, pero no encontró situaciones claras.

6

Ivan Rakitic, centrocampista

Ofensivo

El croata se proyectó en ataque y puso a prueba a Oblak con un disparo desde la frontal tras un balón robado por él mismo en la frontal. En esta ocasión Setién le situó como interior por la izquierda.

6

Sergio Busquets, centrocampista

Distribuidor

Los partidos ante el Atlético nunca son cómodos para un mediocentro como él. Le tocó desplegarse constamente en defensa y trató de mover el balón con criterio.

6

Riqui Puig, centrocampista

Valiente

El canterano se mostró impreciso con el balón en los primeros compases y le costó cogerle el hilo al partido. Volvió a ser titular por segundo partido consecutivo. Con el paso de los minutos se fue creciendo y acabó realizando intervenciones de mérito.

5

Arturo Vidal, centrocampista

Luchador

Provocó el penalti que permitió al Atlético igualar el marcador. Dejó el pie y derribó Carrasco. Luchó y se desplegó en todos los frentes como siempre, pero no tuvo el punto de fortuna necesario.

7

Leo Messi, delantero

Intimidador

El argentino volvió a ser decisivo al provocar el gol de Diego Costa en propia portería con un lanzamiento de córner envenenado al corazón del área. Previamente había estado a punto de sorprender a Oblak con una falta directa desde una posición cercana a la línea de fondo. Siempre es un factor intimidador y fue un dolor de cabeza para el meta colchonero.

5

Luis Suárez, delantero

Desconectado

Tuvo poca presencia en ataque, salvo un remate nada más comenzar el partido que Oblak detuvo. Conectó pocas veces con su socio habitual y los centrocampistas tampoco le encontraron. Le tocó zafarse con dos centrales de gran nivel como Giménez y Felipe.

/escrito por Francesc Jimeno para Sport de Barcelona

Jun 28, 6 años ago

Con un golpe de taco, el Madrid le saca dos puntos al Barcelona

Zidane introducía cuatro cambios en el equipo. Es ya una costumbre. Mantiene la columna vertebral y modifica algo entre la media y la delantera que determina particularidades del ataque. Es como un complemento que señala el estilo. Esta vez iba a ser Isco, que fungiría de creador libre en el 4-3-3.

El Espanyol, desesperado y con Rufete en el banquillo (gran do de pecho en la banda), respondía con velocidad. Con el intento de ser veloz. En el minuto 2 hubo una ocasión de Darder. Embarba trataba de sorprender a la espalda de Casemiro (lo hizo al principio) y Wu Lei, pegado en la banda derecha, hacía sufrir a Marcelo.

Estaba vivo el partido, vivo el rival, y el Madrid desplegaba, como una cohorte romana, su poderío en la media, esa ocupación latinizadora del campo con los tres medios más Benzema y más Isco, quien, con esa mezcla suya tan particular de personalidad y parsimonia, se hacía con el mando del juego, impregnando el futbol del Madrid y apareciendo aquí y allá en la creación.

El Madrid tuvo unos buenos minutos iniciales, brillantes por momentos, control, posición, pero como suele suceder con Isco, se fue desventando un poco. No se usaban las bandas, arrendadas a la explotación de los laterales, y Hazard y Benzema no aparecían.

Aunque, hay que reconocerlo, el Español dejaba de llegar, Casemiro se convertía de nuevo en el gran imantador de balones y el fútbol perico se taponaba por completo hasta la altura de los minutos 24 y 25 en que Wu Lei tuvo un par de ocasiones: una, tras un balón que De Tomás ganó por alto a Casemiro; otra, aprovechando la lentitud de Marcelo en la banda. Pero cuando tuvo que estar, Courtois estuvo.

EL partido se fue así a la pausa de hidratación. El saldo de lo nuevo en el Madrid aún era dudoso: Casemiro estaba bien, pero Marcelo e Isco parecían lentos y Hazard ausente. La suplencia de Vinicius era un lujo en ese instante.

No había mucho, salvo control por el Madrid (aunque ya asomó Benzema en el 35 con un clásico tiro suyo en el que se le veían las intenciones), cuando, justo al final de la primer parte, el Madrid se sacó de la blandura con dos puñetazos de fútbol: una ocasión en el 45, barullo en el área que salvó Diego López con mucho mérito; y el que quizás sea el gol del campeonato: pase de Marcelo al desmarque de Benzema que, al ver con el ojo místico la llegada de Casemiro, le pasó la pelota con un tacón que a la vez era caño al rival. Casemiro alcanzó la pelota como un tráiler. Ese gol tenía mucho: era la confirmación de Benzema como gran inteligencia creadora del Madrid, incontestable en pases y goles que dan la razón a sus valedores y «fandom», que se dice ahora, y a la vez revelaba el relativo éxito en el modo de sustitución de Cristiano, pues era el quinto gol de Casemiro. Funciona así la solidaridad en defensa (ahí están los números) y en el ataque con el reparto y cooperativa del gol.

El coronafútbol, al comprimir la temporada y el fútbol, devuelve lo mejor del Madrid de Zidane, que creíamos pasado, ofreciendo en tarrito pequeño la vieja esencia. Le beneficia también la ausencia de ambiente, con Butragueño y su discurso de señorío-zen como única voz en el estadio. En el puro fútbol, el fútbol liofilizado, gana el Madrid.

Courtois, los centrales, Casemiro, Kroos y Zidane son la percha o el maniquí del Madrid. Es el elemento estable en el que se cuelgan luego tres o cuatro prendas que modifican tono, estilo y maneras. Pero lo estable no falla.

Y esa columna, más el yoyó de Isco, controló igual el partido durante la segunda parte y para cuando el cansancio pudo empezar a notarse entraron Vinicius y Rodrygo, lo que habla del opulento banquillo madridista.

El Madrid tiene experiencia, controla la pelota, manda por alto, es serio en defensa y rara vez descuida ya el centro del campo. No tiene tanto gol, Hazard no rompe, pero se suman Ramos y los medios, y el conjunto, plástico y cambiante en las rotaciones, es un equipo de fútbol disfrutable y reconocible (memorable, por tanto) que va directo al campeonato liguero.

El Madrid mantenía el partido dentro de un tuyamía entre Casemiro Benzema (los mejores del partido). Sin ocasiones, pero con absoluta confianza, y con el Espanyol ya cerca del jadeo.

Agotó los muchos cambios Rufete, como si diese oportunidad a todos para una despedida. Zidane, mientras, ni pensó en agotarlos para perder el tiempo. Disfruta de una forma de plenitud y cada partido suma a alguien o mejora algo. Es el Madrid de los anticuerpos, autoritario en los estadios mudos.

/ABC de España

Jun 27, 6 años ago

El 1×1 del Barcelona ante el Celta

Messi dejó para su historia particular una falta magistral, pero no bastó para ganar


El FC Barcelona solo pudo empatar en su visita a Balaídos ante el Celta. Los dos goles de Suárez y las genilalidades de Suárez no fueron suficientes para derrotar a un equipo vigués, que aprovechó las lagunas defensivas del Barça, en especial de Umtiti.

7/10

Ter Stegen, portero

Resolutivo

Inició algo dubitativo con un error en la salida del balón, pero tapó suficiente para evitar el gol de Brais y el rebote fue al palo. En un final alocado no colocó bien la barrera en el gol de Aspas, pero salvó dos tantos de Nolito, el segundo cantado.

7/10

Semedo, defensa

Aleccionado

En los últimos partidos había carecido de profundidad y en Vigo dio un pase adelante táctiamente. Subió con peligro y únicamente le faltó decidir mejor en el centro decisivo.

7/10

Gerard Piqué, defensa

Valeroso

Puso cáracter y empuje para tirar del equipo en los peores momentos. En la estrategia ofensiva creó muchos problemas, cabeceando un balón al larguero

5/10

Samuel Umtiti, defensa

Desorientado

Acusó en exceso la falta de partidos en cuanto a la colocación en el campo. Rompió el fuera de juego en el palo de Brais y estaba fuera de sitio en el gol del Celta. Tuvo algunos detalles interesantes en cuanto a agresividad.

7/10

Jordi Alba, defensa

Portentoso

Físicamente está en un momento dulce, aunque acabó notando el desgaste y tuvo que ser sustituido. Atacó y defendió de forma constante, dando aire al equipo en el carril zurdo.

7/10

Ivan Rakitic, centrocampista

Dominante

Se sintó muy cómodo actuando de pivote por delante de la defensa. La tendencia de Arturo Vidal y Riqui Puig de ir al ataque lo llevó a tener que cubrir mucho espacio. Gran derroche del croata.

6/10

Arturo Vidal, centrocampista

Bullicioso

No paró de moverse por el campo, cubriendo agujeros y ofreciéndose, pero le faltó mayor finura en al combincación.  El chileno aporta equilibrio con su fortaleza, aunque en el medio campo se requiere de más acierto.

7/10

Riqui Puig, centrocampista

Ambicioso

Tuvo personalidad para adueñarse del balón, probar arrancadas y pases verticales. En el primer gol del Celta estuvo tibio en la presión y en defensa debe mejorar, pero el canterano respondió a la titularidad.

9/10

Leo Messi, delantero

Maestro

Aunque el empate final fue un jarro de agua fría, solo por la falta que deja para su álbum de acciones magistrales, hay que sacarse el sombrero. Dio las dos asistencias de los goles y fue el líder del equipo.

7/10

Ansu Fati, delantero

Dañino

Arrancó con una inercia muy positiva por la banda izquierda, desbordando y con velocidad. Creó ocasiónes y fue sustituido a la que se le acabó la gasolina.

8/10

Luis Suárez, delantero

Resurgido

Marcó dos goles después de cinco meses y medio sin poder saborear esta sensación por culpa de la lesión. Estuvo en el sitio oportuno en el primero y en segundo se revolvió con fuerza y convicción.

6/10

Martin Braithwaite, delantero

Fajador

Salió para aportar músculo en la izquierda y en defensa tuvo influencia, pero en ataque no se le vio.

4/10

Antoine Griezmann, delantero

Invisible

Salió en la foto por marcar el palo de la barrera en el tanto de Asapas y se limitó a correr para atrás cuando el equipo necesitaba sus goles.

5/10

Junior Firpo, defensa

Testimonial

El carril izquierdo no ganó en intensidad cuando reemplazó a Alba y se sumó a una dinámica negativa.

4/10

Arthur Melo, centrocampista

Gafe

Tiene un pie fuera del club y solo entrar vio como el Celta empataba. No tiene suerte en el Barça.

/Sport

Jun 27, 6 años ago

En el final se le va el triunfo (¿Y la Liga) al Barcelona en Vigo

El Barça tenía el triunfo en la mano pero no supo sujetarlo hasta el final, dejando escapar dos puntos fundamentales. El equipo azulgrana quería meter presión al Real Madrid y lo hizo casi todo bien menos defender el 1-2 con el que había llegado a los minutos finales. Forzó una falta que no era y encajó un gol que le complica el camino hacia el título. Otra vez, un frenazo fuera de casa. El empate, que le da ventaja 69 a 68 sólo servirá si los blancos pierden este domingo ante un Espanyo l que parece desahuciado. El doblete de Luis Suárez y la enésima exhibición de Messi servirá esta vez de poco.

Quique Setién satisfizo las demandas populares que reclamaban la presencia de los jugadores del filial en el once. Sin el sancionado Busquets, el más esencial en sus alineaciones, el técnico cántabro reordenó la media situando a R akitic en su puesto y entregando la organización al aclamado Riqui Pui g. Delante, sacrificó a Griezmann por segundo partido consecutivo fuera de casa para darle minutos a Ansu Fati. Arthur lo observaba todo en el banquillo. Desde el otro, Òscar revolucionaba su sistema poblando la defensa para subsanar algunas bajas.

Fue un Barça muy distinto al que titubeó en la segunda parte de Sevilla y al que divagó frente al Athletic. Con más chispa, alegría y movilidad, los azulgrana gobernaron el encuentro durante toda la primera mitad, gracias al ímpetu de Riqui y a la inacabable magia de Messi. El principal peligro, sin embargo, partió de la estrategia. La primera vez, en un saque de esquina que Piqué cabeceó desde el primer palo al larguero ante un petrificado Rubén. La segunda, en una fabulosa idea gestada por Leo y ejecutada por su amigo Suárez en un lanzamiento de falta y la tercera, en un intento de gol olímpico del gran capitán.

CETA BARCELONA EN IMÁGENES

Durante la semana, Òscar barruntó cómo evitar los tantos de falta de Leo. Después de repasar todos los intentos, diseñó su particular estrategia. Dio instrucciones para colocar una barrera de tres, colocó a dos jugadores en cada palo y en medio situó a otros tres. Lo que nadie esperaba es que el argentino, listo como siempre, centrase al interior para que el uruguayo rematase de cabeza. Minutos antes, los dos habían estado hablando brevemente. La carrera que se dio Leo para abrazar a Suárez lo decía todo.

El guión de un Barça convencido de su superioridad técnica incluyó también un par de aproximaciones claras. Ambas con todo a favor, pero Messi lanzó altó su colocado disparo y a Ansu le estorbó el celtiñ a Araujo. Todas las ideas surgían de buenos movimientos, de la presión, el dinamismo y una actividad ofensiva formidable, sobre todo por la izquierda. Espoleado por sus últimos resultados positivos, el Celta no se rindió y replicó con sentido, todo en una misma jugada. Un remate de Brais Mendes que el hombro de Ter Stegen despejó al palo y un disparo cruzado posterior de Iago Aspas después de correr por la explanada.

Pero todo lo ganado en los primeros cuarenta y cinco minutos, el Barça lo malgastó en los primeros cuatro de la segunda. Un error en la transición de Rakitic permitió una contra letal celeste. Okay y Smolo se plantaron en un dos contra uno ante Piqué, que rompió el fuera de juego. La asistencia del centrocampista permitió al ruso marcar a portería vacía. El tanto venía precedido de un despiste defensivo de Umtiti, que supo solventar anticipándose a Aspas, aunque rozando por milímetros el penalti. Tocó balón claramente el francés.

No era el mismo Barça, pero a partido, entretenido en el fondo, le faltaba el ingrediente del VAR, obligado a revisar un posible penalti de Jorge Sáenz Messi. Nadie lo vio, al entender que el argentino ya había disparado cuando recibió el impacto del defensa. La acción entró en la carpeta de las dudas razonables.

La polémica no dio para entretenerse ni despistarse porque otra vez el tándem Messi-Luis Suárez se afanaron en buscar la victoria. En el minuto 67, después de varios intentos, el uruguayo firmó el doblete con la puntera tras otro pase del argentino. Incansable en la lucha, Leo había robado un balón en campo contrario.

El 1-2 fortaleció al Barça. El componente psicológico resultaba fundamental. No era un partido de etiqueta sino de trabajo y de prestar mucha atención. Como en una jugada entre Aspas y Nolito, con chut final del ex del Betis y también ex del Barça, que T er Stegen desvió. Viendo sus opciones, Òscar aligeró la defensa para poner un delantero, el cuarto. El Barça reculó y perdió entonces el balón. Mala señal.

En una falta que no era, en el minuto 87, una genialidad de Iago Aspas logró el empate final (2-2). Con el exterior de la barrera, con la zurda, con Ter Stegen estático, logró dar vida a un Celta que lleva dos victorias y un empate consecutivo.

Y pudo perder, en el último instante, si el alemán no hubiera salvado un remate de Nolito. Se hablará del arbitraje de Cuadra Fernández. Hay tres penaltis de VAR a Messi, Ansu y Piqué que no han sido señalados. Y la falta de Piqué a Rafinha que ha supuesto el 2-2 parece inexistente.

FICHA TÉCNICA

CELTA: Rubén Blanco; Kevin Vázquez, Araujo (Araujo, 73’), Aidoo, Jorge Sáenz, Jacobo (Santi Mina, 80’); Okai (Brandaric, 60’), Brais Méndez (Rafinha, 60’), Denis Suárez; Iago Aspas y Smolov (Nolito, 60’)

FC BARCELONA: Ter Stegen; Semedo, Piqué, Umtiti, Alba (Junior, 80’); Arturo Vidal, Rakitic, Riqui Puig (Arthur, 85’); Messi, Luis Suárez (Griezmann, 80’)y Ansu Fati (Braithwaite, 68)

GOLES: 0-1: Luis Suárez (20’); 1-1: Smolov (49’); 1-2: Luis Suárez (67’) y 2-2: Aspas (87’)

ARBITRO: Cuadra Fernández. Amonestó a Alba (12’), Brais Méndez (33’), Araujo (62’), Aspas (88’) y Piqué 95’)

/Escrito por Gabriel Sanz para Mundo Deportivo

Jun 24, 6 años ago

Otra victoria polémica del Real Madrid, que retoma la punta de la Liga

Otra vez más. Una más. Es la historia de siempre, desesperante para sus rivales, entre ellos, el Barça, que sufre desde la distancia un regalo tras otro a los blancos. Cuatro jornadas disputadas tras el parón por el coronavirus y siete regalos. La moneda siempre cae de cara para el Madrid.

El primer tiempo fue igualado, en ocasiones y juego. El balón lo tuvo mucho más el Mallorca ante un conjunto blanco en el que Zidane juntó a Bale, Hazard, Vinicius y Benzema. Los dos últimos fueron un peligro constante para los baleares, sobre todo a la contra, en velocidad. A los seis minutos, se la comió por alto Sedlar, Benzema controló con el pecho y Reina tuvo que despejar el disparo a bocajarro del francés. El balón le cayó a Bale, que volvió a probar al meta del Mallorca con un trallazo desde fuera del área.

La respuesta del equipo de Vicente Moreno fue contundente. Baba se sacó de la chistera un disparo que se abría camino de portería y Courtois salvó el gol con la punta de los dedos. Luego fue Kubo quien probó al belga.

 

OTRO REGALO ARBITRAL

Antes del enésimo regalo arbitral, Vinicius la tuvo dentro del área, pero se le hizo de noche. Hasta que Melero López miró para otro lado cuando Carvajal derribó en el centro del campo a Dani Rodríguez. La falta era clarísima, meridiana. El balear salía a la contra y Dani le derribó con el cuerpo, olvidándose el balón. «Jueguen, juguen», dijo el colegiado. Lo que pasó después estaba cantado. El balón cayó en las botas de Vinicius, que superó con talento y clase a Reina.

Benzema, a los pocos minutos, buscó en su maleta de trucos un pase mágico para Vinicius, que la envió al larguero. Pudo ser el segundo y, esta vez sí, habría sido limpio, sin necesidad de hurtar a su rival.

El Mallorca no se vino abajo, pese a habría una respuesta humana a lo ocurrido en el 1-0. De hecho, se vino arriba, con ilusión y sobre todo, un Lago Junior peligrosísimo que forzó a Carvajal en cada una de sus acciones. Tanto que a Bale se le vio más ayudando a su compañero que atacando.

GOLAZO DE RAMOS

En el Madrid, casi en exclusiva, quienes atacaban eran Benzema y Vinicius. Kubo, jugado del Real Madrid cedido al Mallorca, apuntaba más que convencía. El partido acabó cuando Raíllo cometó manos en la frontal y Ramos marcó de falta directa con un lanzamiento que habría firmado Schuster. A los pocos minutos Budimir remató de cabeza a las manos de Courtois buscando meter a su equipo en el partido. También lo probó Kubo de jugada personal.

Pero no pasó nada más. Muchos cambios, algún susto en ambas áreas y poco más. Lo más destacado, el debut de Luka Romero en el Mallorca, que, con 15 años, es el jugador más joven de la historia en debutar en LaLiga.

/Escrito por Iván San Antonio para Sport

Jun 23, 6 años ago

Gracias a Rakitic, el Barça respira ante el Athletic

El Barça respira después de haber sumado tres puntos que no podía permitirse ceder sufriendo ante un Athletic Club valiente que estuvo cerca de sorprender. Los cambios que introdujo Setién fueron determinantes. Ansu, Riqui y Rakitic dieron un impulso extra a un equipo que había caído en la espesura. Revolucionaron el juego azulgrana y acabaron por abrir un partido que se resistía. El croata culminó una combinación con Messi, muy activo pero atrapado en la maraña vasca hasta que se liberó con la ayuda de los refuerzos.

El tanto de Rakitic permite al barcelonismo celebrar la ‘revetlla’ de Sant Joan con cierta alegría y a Messi, su cumpleaños con un suspiro de alivio. Soplará las velas aspirando aún a reeditar el título de Liga.

 Costó mucho al equipo de Setién sacar adelante el partido. El Athletic jugó sus bazas, demostró su poderío a balón parado y fue capaz de contener al Barça hasta bien entrado el segundo tiempo. Podría decirse que el primero fue, a los puntos, del conjunto vasco, mientras que el Barça reaccionó en el segundo.

BARÇA-ATHLETIC CLUB, EN IMÁGENES

Un buen Athletic

El Athletic Club se plantó en el Camp Nou sin complejos, dispuesto a apurar sus opciones. No salió con una presión excesivamente alta, pero a los tres minutos ya había dejado un recadito en el área de Ter Stegen al obligar al meta alemán a intervenir tras un centro envenenado de Unai López desde la izquierda. El Barça respondió de inmediato, con una jugada coral de todo el ataque que Luis Suárez no pudo rematar por poco. El rechace de la zaga acabó en remate lejano de Sergio Busquets que Yeray rechazó.

Ordenado en defensa con un 4-4-1-1 y buscando a Williams en las contras rápidas, una de las cuales acabó en chut del delantero al lateral de la red, el conjunto vasco cerró espacios a los azulgrana, que hicieron muy poco uso de las bandas. Todo el juego buscaba a Messi por el centro. Demasiada gente en pocos metros cuadrados y pocas ocasiones reales de gol para el Barça, con la excepción de un chut lejano de Suárez que se fue desviado o una contra con remate de Vidal sin peligro, una contra que llegó después de que Busquets evitase un remate de Williams en el área pequeña.

A ratos atacando de forma embotellada por el centro y a ratos en situaciones no deseadas de ida y vuelta, el choque se le hizo antipático a los muchachos de Setién, mientras el Athletic le cogía el tranquillo al Camp Nou sin público. Sancet hizo un trabajo muy valioso exigiendo a Busquets tanto en ataque como en defensa. El de Badia, con amarilla por ese cara a cara con el joven centrocampista vasco, se jugó la segunda cartulina en el segundo tiempo, con un pisotón también a Sancet. A balón parado, el conjunto vasco generaba ocasiones de gol, como un remate de Yeray de cabeza tras un saque lateral de Unai López, encargado de mandar los balones peligrosos al área.

La sequía del Barça

Entre pitos y flautas, al descanso el Barça acumulaba ya 166 minutos sin marcar, desde el segundo tanto ante el Leganés. Muchos minutos. Griezmann pudo romper la sequía al recibir un pase al espacio de Messi, en una de las pocas ocasiones en que sorprendió a la zaga vizcaína. El francés remató al cuerpo de Unai Simón, que salió bien a cubrir el espacio.

Setién apostó por la juventud de Riqui Puig, primero, y poco después Ansu Fati, que entró al mismo tiempo que Rakitic, en busca de una chispa que encendiese al Barça. Sacrificados un Arthur muy espeso y Busquets, que fue de más a menos y se había jugado la segunda tarjeta ante Sancet. La entrada de nuevas energías impulsó al conjunto azulgrana y dio un vigor extra al ritmo de juego azulgrana. Rakitic, fresco, rompió por fin la sequía barcelonista. Robó un balón en la frontal del área, combinó con Messi vigilado por Yeray y, entrando como un cohete en el área, remató a la red.

Habían pasado 192 minutos desde el segundo gol ante el Leganés, de Messi de penalti.

Al Barça le tocó apretar los dientes tras el 1-0, con la obligada reacción del Athletic. Raúl García no llegó a rematar un balón centrado que se había comido Ter Stegen, pero Messi, más liberado tras los cambios, generó dos disparos que salieron fuera por poco. Arturo Vidal, con rechace de Unai Simón, y Ansu Fati, al palo, tuvieron el segundo en sus botas.

FICHA TÉCNICA

FC Barcelona: Ter Stegen (2); Semedo (2), Piqué (3), Lenglet (2), Jordi Alba (2); Arturo Vidal (1), Sergio Busquets (2) (Rakitic (3), 65’), Arthur (1) (Riqui Puig (3), 56’); Messi (3), Suárez (1) (Braithwaite (s.c.), 85’), Griezmann (2) (Ansu Fati (3), 65’)

Athletic Club: Unai Simón (2); De Marcos (2), Núñez (2), Yeray (3), Balenziaga (2); Unai López (3) (Dani García (2), 57’), Vesga (2); Lekue (2) (Capa (2), 69’), Sancet (2) (Raúl García (s.c.), 78’), Córdoba (2) (Muniain (2), 57’); Williams (2) (Villalibre (2), 69’)

joan poqui mundo deportivoGoles: 1-0, Rakitic (71’), ;

Árbitro: Gil Manzano (Comité Extremeño). Tarjetas a Sergio Busquets (32’), Unai Núñez (62’), Rakitic (90’)

Estadio: Camp Nou

/Escrito por Joan Poquí para Mundo Deportivo

Jun 21, 6 años ago

Con polémico triunfo en San Sebastián, el Madrid pasa a comandar la Liga de España

El Real Madrid sufrió en San Sebastián, como se esperaba. Encontró a un héroe inesperado, Vinícius, que fue una tortura para la Real. La sorpresa de Zidane en la alineación resultó decisiva para salir de San Sebastián con el liderato en el maletero del autocar. También el VAR tuvo un papel estelar, que chequeó las dos acciones decisivas del Madrid sin encontrar irregularidad alguna y anuló un gol de Januzaj por fuera de juego de Merino. Si Piqué pretendía influir en decisiones inmediatas de los árbitros la jugada le ha salido regular. Al menos de momento.

Zidane no se le puede negar su capacidad para tomar decisiones. La ocasión demandaba un once reconocible, con los hombres más en forma en los dos triunfos. Ya. Ni Hazard ni Modric. James Rodríguez, que no jugaba desde la pifia copera contra la Real en octubre, y Vinícius al verde. Un golpe de entrenador para un desafío notable. La Real hizo lo contrario. Más allá de Gorosabel por el sancionado Zaldua, Imanol dispuso el plan mas lógico, con todos sus peloteros al frente: Merino, Portu, Odegaard, Oyarzabal e Isak. Un lujazo.

Un tercio de partidos se escurrió sin que pasara apenas nada. Un fogonazo al inicio de Valverde con un pase atrás dejó solo a Vinícius, que metió la derecha cuando el balón pedía zurdazo, fue la opción más clara de todo el primer tiempo, y ocurrió en el minuto dos. La Real presionó arriba cegando la salida por el camino de Kroos. Con James desterrado al extremo derecho, no había salida salvo el pelotazo a Vinícius. Courtois sirvió uno muy decente exigiendo a Gorosabel, apurado por la velocidad del brasileño.

La Real corrió mucho y ofreció buenas sensaciones sin balón, pero con la pelota sólo lanzó fuegos artificiales. Un detalle de Isak en banda, una arrancada sin destino de Portu y pare usted de contar. Poco, muy poco de Oyarzabal y Odegaard. Ni un remate entre los tres palos. Zubeldia sujetó bien a Kroos, así que destacó la polivalencia de Valverde. Robó una que preparó una contra de tres contra dos, pero se escurrió al dar el pase y Benzema acabó, con poco ángulo, al cuerpo de Remiro. Zidane recuperó al soldado James para ayudar en la salida y el Madrid acabó el primer tiempo dominador, pero sin punta. Lógico, sin el mejor socio de Benzema, Eden Hazard.

El factor ‘Vini’

Quedó claro que la vía más clara del Madrid para hacer daño era el sector de Vinícius. La continuación confirmó la situación, con el 25 sperandoa a su par y errando en el último pase. A la segunda tuvo más suerte. Buscó la espalda de Gorosabel, superó a Llorente y cuando iba a definir, quién sabe a dónde, notó el contacto de Llorente al armar la derecha. Estrada pitó penalti, revisó el VAR y confirmó el veredicto. Sergio Ramos transformó con la seguridad del defensor más goleador en la historia de la Liga.

Fue casi la despedida del capitán, que taponó a Isak en el área y chocaron las rótulas, con peor suerte para la izquerda del camero, que tuvo que pedir el cambio. Militao a escena.

Imanol movió el manzano para cambiar el decorado. Relevó a Gorosabel por Elustondo, lógico, y sorprendió retirando a Oyarzabal. La calidad no se discute, pero ante el Madrid pasó inadvertido.La entrada de Januzaj agitó a los donostiarras, que empujaron bien y con criterio. En una acción por derecha Januzaj largó un derechazo monumental que entró junto al palo. En el camino estaba Merino, en fuera de juego. No tocó, pero Estrada interpretó que estorbó a Courtois. Gasolina para las redes. Y si el incendio era pequeño, en plena indignación realista, Valverde se escabulló por la derecha, tiró un globo que mató Benzema con el pecho y resolvió a media vuelta. Un golazo que reclamaron los blanquiazules como mano. De nuevo el VAR sentenció a favor del Madrid.

El 0-2 tenía aroma de sentencia. Y más con los cambios de Imanol, que quitó a Odegaard o Isak, Zidane también entendió algo similar, quitando a Benzema. Poco después de los cambios, Zubimendi buscó el segudno palo, no encontró a Willian José y Merino, imperial, resolvió con la zurda. Ocho minutos más la prolongación. Otros seis minutos. Una vida entera.

Intentó Zidane enfriar el partido agotando cambios. Modric reemplazó a un agotado Valverde, y Mendy entró por Marcelo. Uno para amarrar la pelota, el otro para cerrar la banda a cal y canto. Reculó el Madrid en busca de una contra que casi pesca Mariano. Remató a la grada. Los minutos pasaron lentos, y un centro de Merino encontró un cabezazo desviado de Elustondo. Fue el último esfuerzo de un equipo que ha vuelto de la pandemia escaso de fuelle y de juego. Peleó el partido hasta el último suspiro. Para ser líder hay que sufrir y acertar.

/Escrito por José María Rodríguez para Marca de España

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