Comentando el gol del empate del Sevilla ante Elche – que se produjo tras una habilitación de taco del chileno- el técnico se deshizo en elogios para el tocopillano
«Estoy convencido que ayudará mucho al equipo y tendremos una gran relación”, dijo el otro chileno del conjunto sevillano. “Siempre me ha gustado, porque salen fichajes raros de última hora como el de Alexis Sánchez al Sevilla“, dijo el joven crack del Barcelona refiriéndose al cierre del Libro de Pases en España
Tres puntos de oro para este Sevilla Fútbol Club tan cogidito con alfileres y una peregrinación al lugar que sea necesario para agradecer el emparejamiento con el Girona antes del cierre del mercado. El calendario enfrenta al final a todos contra todos, eso es una verdad impepinable, pero a los sevillistas les hacía falta una inyección de ilusión antes de que su plantilla quede conformada de manera definitiva y lo consiguieron con solvencia en su visita a Montilivi.
Porque era fundamental espantar tantos malos rollos y comprobar, al menos, que existen otros equipos de la Primera División con tantos problemas, o más, como los propios nervionenses. Es cierto que en la recta final la figura de Nyland creció a la hora de salvar algunos goles cantados, lo que impidió que el Girona pudiera meterse en el partido, pero es igualmente verdad que los hombres que vestían de negro habían sido muy superiores en todos los sentidos, sobre todo en las áreas.
Esta vez sí fueron capaces de dejar su portería a cero, pese a los claros déficits defensivos. Kike Salas estuvo muy bien en los despejes, Castrín también ayudó y ni siquiera la presencia de un Marcao que ya es mejor ayudante de Almeyda que futbolista pudo conducir a un final que no alterara los corazones de todos aquellos que sienten la fe balompédica radicada en el sevillanísimo barrio de Nervión. Nyland apareció con tres paradones salvadores en la segunda mitad (52’, 69’ y 94’) para garantizar que los tres puntos ya figuren en el casillero clasificatorio de los sevillistas. Simple apunte de un dato objetivo que ya nadie podrá cambiar.
Igualmente trascendente fue la eficacia en dos contras perfectamente lanzadas que nacieron en el borde del área visitante y que fueron conducidas de manera perfecta hasta la definición del debutante Alfon y de Isaac en los dos goles. El lebrijano debió firmar un doblete, pero estrelló un balón en el poste antes del descanso cuando lo más fácil era anotar.
Cogido con alfileres
El Sevilla se iba a plantar en Gerona cogidito con alfileres. Matías Almeyda, más que idear un equipo, se tenía que manejar con lo puesto, con remaches por aquí y por allá y prácticamente con los once futbolistas justos de la primera plantilla, además de Juanlu, que se quedaba en el banquillo. El resto de los jugadores son descartes, hombres que no contaban al comienzo de la pretemporada, pero que no han podido salir de la plantilla y, lógicamente, el entrenador argentino tiene que utilizarlos.
Almeyda desprotegió de nuevo el centro del campo para buscar más pegada arriba con cuatro hombres de ataque
A la espera de los dos días que restan para el cierre del mercado, ésa es la cruda realidad de un equipo que es fiel reflejo de la ruina que es actualmente toda la entidad nervionense gracias a la pésima gestión de José María del Nido Carrasco, el hombre que llegó por la herencia de su padre, no se olvide este dato; de José Castro, el vicepresidente que cobra su buena soldada también; y del resto de los consejeros, que son igualmente cómplices de que la entidad haya caído hasta los avernos.
Pues de esa manera arrancaba el encuentro en Montilivi con dos de los fichajes ya inscritos, Suazo y Alfon, para paliar la gran cantidad de ausentes por los problemas físicos que aterrorizan a una plantilla en la que precisamente ésa es una de las principales carencia, el físico. El siguiente en caer era un Ejuke que había partido por la derecha y que no fue capaz de rematar un caramelito de Suazo en el minuto 1. El nigeriano tenía el disparo a gol franco, pero no ni siquiera le dio a una pelota que llegaba tensa, como tiene que ser en un centro lateral.
La segunda aproximación también la tuvo Ejuke, pero no fue capaz de leer una prometedora jugada en el minuto 6. Después se lesionaría muscularmente, otro más, en una ayuda defensiva y el planteamiento seguía siendo el mismo con Juanlu en esa posición, aunque el sevillano sí tenía algo más de trabajo hacia atrás.
Los sevillistas fueron arriba desde el principio, pero después sufrieron atrás hasta el contragolpe del 0-1
Pero el Sevilla era incapaz de aprovechar el estado de nervios del Girona y comenzó a dar pasos hacia atrás para que todo se desarrollara demasiado cerca de Nyland, lo que provocaba la inquietud. Sin embargo, a la media hora un córner en contra se convertía en el primer gol del partido a favor de los sevillistas. Agoumé lo ganó en el forcejeo, Isaac prolongó la jugada hacia Vargas y éste aprovechó las facilidades recibidas para darle el pase a un Alfon que definió de manera perfecta. Supo esperar para colocar el balón imposible para Gazzaniga.
Isaac debió dejar todo liquidado antes del descanso, pero estrelló el tiro en el poste y después se resarció
Ese tanto dio lugar a una recta final del primer tiempo que les debió servir a los visitantes para sentenciar el litigio antes del periodo de descanso. Fueron varias las aproximaciones prometedoras, pero la más clara de todas la tuvo Isaac con un disparo a bocajarro que se estrellaba en el poste cuando lo más fácil hubiera sido cantar el segundo gol (44’). Estaba absolutamente solo gracias a una recuperación muy arriba de Alfon.
Otro contragolpe letal
Afortunadamente para el Sevilla, ese error no iba a tener ninguna trascendencia, entre otras cosas porque el propio Isaac se iba a encargar de quitársela. El lebrijano sacó otro contragolpe después de una acción defensiva de Kike Salas, combinó con Vargas y supo esperar el momento justo del pase del suizo para lanzar un disparo cruzado que esta vez sí entró con calidad.
El Sevilla se había puesto con un cero a dos y eso debía servirle para acabar con el emoticono de la sonrisa por primera vez en el presente curso. Lo hizo con algún sufrimiento, concediendo llegadas claras del Girona, pero tampoco se le puede afear esta cuestión que entra dentro de la lógica. Al menos, los blancos se van al parón con tres puntos y con las expectativas de qué plantilla será capaz de confeccionar Antonio Cordón en estos dos días. Casi genera más ilusión eso que los tres puntos, pero ganar siempre es bueno para trabajar con ilusión.
2 Sevilla FC: Nyland; José Ángel, Andrés Castrín, Kike Salas, Suazo; Ejuke (Juanlu, 18′), Gudelj, Agoumé (Marcao, 84′), Alfon; Vargas (Manu Bueno, 78′) e Isaac (Peque, 84′).
Goles: 0-1 (30′) Alfon marca con la derecha tras un contragolpe que llevan Isaac y Vargas. 0-2 (55’) Isaac cruza con la izquierda una contra con Vargas con gran pase.
Árbitro: Miguel Ángel Ortiz (comité madrileño). Amonestó a Nyland (92′).
Incidencias: Partido de la tercera jornada de LaLiga EA Sports disputado ante 11.305 aficionados en el Estadi Municipal de Montilivi, en Girona.
/Escrito por Francisco José Ortega para el Diario de Sevilla
Kylian Mbappé está desatado. El francés coronó el triunfo de un Real Madrid sólido y ambicioso en el primer tiempo, comandado por Tchouaméni, pero titubeante en el segundo. Por el cansancio o por las dudas, el equipo de Xabi menguó ante el crecimiento de un Oviedo que acarició el empate con un tiro de Sibo al palo. No anotó, y Vinicius, suplente de inicio, completó el trabajo con robo y asistencia más gol al final. Puso fútbol y le sobraron algunos gestos de los suyos.
Que Xabi no es Carletto quedó claro desde el primer partido oficial, ante Al Hilal en el Mundialito. Precisamente aquel fue el último partido de Rodrygo como titular, hasta ayer. En los onces del tolosarra entran muchas más variables además de la jerarquía. Vinicius no es intocable, le encanta Mastantuono, y en el lateral derecho hay jarana de la buena entre Carvajal y Trent. Con esos parámetros se presentó el Madrid en el regreso del Oviedo a la gloria desde el barro. Sus seguidores jamás abandonaron, incluso cuando caminó por el borde del abismo en Tercera división. Dos décadas largas de sufrimiento finalizan con el retorno al jardín del Edén, el césped del Carlos Tartiere con el Real Madrid enfrente. Un orgullo encarnado en Santiago Cazorla, en el banquillo hasta el último suspiro. La noche merecía más de su magia.
El arranque pudo ser el soñado por los carbayones. Sacó rápido el Oviedo, tocó dos veces y buscó la diagonal a Ilyas Chaira. Se durmieron los centrales pero no Courtois, que evitó males mayores antes de los diez segundos. Resultó ser un espejismo, porque el Madrid agarró la pelota y se instaló en campo contrario. De menos a más en la velocidad de balón, favoreciendo la organización defensiva del Oviedo. Casi siempre por la izquierda, donde también Rodrygo fue soltándose al encarar primero a uno, después a dos, más tarde hasta irse de tres. El Rodrygo que fue hasta que dejó de ser.
Si algo intimida de este Madrid naciente no es, de momento, el juego o la precisión. Es la voracidad para recuperar la pelota. Consintió poquísimas salidas al Oviedo, las únicas por el don de Rondón para aguantar la pelota y descargar o girarse. Así sirvió una buena opción a Dendoncker que el belga, un correcaminos, quiso colocar de vaselina. Courtois y sus casi dos metros resolvieron sin mucho esfuerzo. El caso es que el Madrid presiona con sentido pero con fiereza. Tchouaméni es capitán general en este apartado, y por allí nació el 0-1. Controló Dendoncker, entró el francés con ímpetu llevándose balón y contrario, gestionó Güler la diagonal y sirvió el pase tenso para el reverso de Mbappé, que definió como los ángeles.
Pidió falta el Tartiere. Servidor la habría pitado. Gasolina para las tertulias. También se hablará de una caída de Rüdiger en un córner o o de un derribo a Mastantuono entre dos centrales. Pitable, aunque poca cosa. El argentino toca y se ofrece. Difícil de detectar. Tuvo alguna ocasión más el Madrid antes del descanso, especialmente una doble de Rodrygo y Güler que sacó la defensa bajo palos. No hubo más, y eso animó a Paunovic a mover el árbol en el descanso.
El Oviedo cambió el dibujo, cerró con cuatro y entró Hassan para explotar los extremos. El Madrid intentó acabar jugadas con remates lejanos (Valderde o Tchouaméni), pero empezó a perder el mando del partido. Se fue Rahim por derecha, centró al área y Huijsen empujó a Rondón. Aparatoso. Cabreo del respetable. Ricardo de Burgos aplica la instrucción de no pitar penaltis por contactos leves. El caso es que crecía el Oviedo, tanto que Xabi intervino en el partido. Cambio de extremos. Vinicius y Brahim al césped. Ahí la tienes, Vini.
Pudo sentenciar a la contra el Madrid tras una salida de Mbappé a todo trapo que remató Fede Valverde, desde cerca. Aarón Escandell metió la mano de la noche. Fue un chispazo. El Oviedo salía con soltura, y los blancos (sólo de camiseta, rarísimo el uniforme) empezaron a cometer errores. Especialmente Huijsen, en su actuación más discreta como madridista.
Se llegó a intuir el empate. Lo acarició el Oviedo, insistente en el ataque hasta que Dendoncker dejó atrás y Sibo colocó con el interior en el palo. Entró Gonzalo, que aportó trabajo en la presión. Vinicius no parecía estar fino. Perdió sus dos primeros balones, y en el tercero vio amarilla por tirarse en el área. El brasileño se enfadó, robó a Hassan en salida, abrió a Mbappé y el francés se colocó como Pichichi, empatado a Buchanan. Vini se giró y empezó a despotricar, quién sabe contra quién. Le tapó Kylian la boca. Allí se selló el destino de un partido que aún vio un paradón de Courtois, reflejo del bajón evidente del Madrid; la aparición de Cazorla, que merecía más minutos; y la sentencia de VInicius, que celebró echándose la mano a la oreja. En estado puro
El entrenador argentino ya dio el visto bueno y sólo faltan los exámenes medico para que el ex Colo-Colo y Toulouse se incorpore al archirrival del Betis de Pellegrini
Matices, pequeños detalles son los que llevan al triunfo o la derrota según el seleccionador español
Luis de la Fuente arrancó la rueda de prensa dando el pésame a la familia de un aficionado español fallecido durante el partido. «Les he recordado el orgullo que tenemos de poder haber peleado por un título y que para mí es un orgullo trabajar con ellos. Ahora solo nos queda pelear por el Mundial», afirmó el seleccionador. Siguió hablando por Lamine. «El cambio fue porque le queríamos dar más energía al parido. La competición ha sido muy dura para él y para todos. Tiene 17 años. Ha llegado el momento de sustituirle y nada»
La decisión de los penaltis
Ha llegado el momento de sustituirle y nada” Explicó como ha sido la decisión de tirar los penaltis. “Todos los lanzadores han tenido un gran nivel, y si Morata ha fallado es porque se ha atrevido. Morata es un campeón y un referente para nosotros. Lamento mucho que hay sido él quien ha fallado, pero el responsable soy yo porque se lo he pedido.”
¿Qué ha salido mal?
«Al terminar el partido hemos hablado con los rivales y todos me han dicho que España es el mejor equipo contra el que han jugado. Ha habido las alternancias lógicas en un partido de ese nivel. Si no hubieran marcado el segundo gol quizás la historia seria distinta».
Que ha decidido el partido
«Ante Portugal hemos tenido más posesión que ante Francia y el otro día logramos cinco goles. El fútbol hoy en día está muy igualado y al final se deciden por detalles y eso es lo que ha pasado ante Portugal».
Sentimiento de selección
Después de los penaltis se reunió con sus jugadores sobre el césped. «Era el momento de recordarles que tenemos que estar orgullosos de esta selección, de lo que está haciendo. Les recordé que yo estoy orgulloso de tenerles a ellos. Ahora debemos pensar en el Mundial. Sigo contando con todos, con los que están y con los que no han podido venir o estar aquí como Carvajal o Rodri«.
Haciendo historia
Se rinde ante su equipo. «No hay duda de lo que están logrando. Está marcando una época, un estilo y lo va a seguir haciendo y no por mí y sí por los jugadores que hay».
Sebastián Errázuriz y Juan Eduardo Edwards están en Breslavia por expresa invitación del Ingeniero, con el que los une una amistad desde hace casi 40 años
No fue el Barça eléctrico e imprevisible de toda la temporada, pero bastó una versión a cámara lenta, más propia de otros tiempos no muy lejanos, para ganar el derbi al Espanyol (0-2) y conquistar la Liga por fin.
El equipo merengue cayó en un partidazo por 4-3 ante el Barcelona. Los tres tantos los convirtió el astro francés que llegó a 40 anotaciones en su primera temporada en el Madrid, superando a BamBam que había anotado 37 goles en la 1992-93, su primer año en la Casa Blanca