Opinión

Brasil es un caramelo

Brasil es un caramelo

Otra vez la Diosa Fortuna (que harta mala nos debe tener) nos pone frente a frente a Brasil en una etapa decisiva de un Mundial. Y tal como ocurrió en las veces anteriores existe una confianza desmesurada en que Chile se paseará ante los pentacampeones del mundo…

Columna de Opinión por Christian Ayala Rojas
cayala@todofutbol.cl

Todos creíamos que Brasil es un caramelo...

Todos creíamos que Brasil es un caramelo…

La noche en París era muy helada, pero poco importaba para el gran puñado de hinchas que esperábamos haciendo fila a las afueras del Parque de Príncipes, el hermoso estadio donde días después Chile se mediría nada menos que ante Brasil por los octavos de final de la Copa del Mundo de 1998. Iba a ser una noche muy larga, mal que mal las ventanillas se abrirían recién a las 9 de la mañana del día siguiente, pero valía la pena hacer cualquier sacrificio para poder acceder a esas valiosas entradas que, después de muchas incertidumbres, se pondrían por fin a la venta.

Seguramente, todos los chilenos que estuvieron conmigo en esa fila tendrán el mismo recuerdo imborrable. La alegría era inmensa y poco importaba el frío, que también se pasaba con algo de malicia «para calentar el cuerpo». Todos unidos, todos amigos, todos festejando y todos absolutamente convencidos que le ganaríamos a Brasil. ¿Ronaldo? ¿Quién es Ronaldo?, Salas y Zamorano son reales delanteros de otro planeta. ¿Qué Brasil es un grande? qué importa si Chile casi le ganó a Italia, otro grande, si no hubiera sido por el ladrón de Beaucherdau, el árbitro de Níger que nos cobró un penal inexistente con el que nos empataron casi al final.

Y entonces surgió el cantito que nos acompañaría por un par de días. «Un caramelo…Brasil es un caramelo…Un carameeeelo…Brasil es un caramelo», todo con un lindo tono de Bossa Nova, que a esa hora de la noche sonaba bien desafinado y con un tufillo a cantina de puerto. Insisto, de verdad que creíamos ciegamente en que le ganaríamos a Brasil y no sólo eso, sino que además sería un mero trámite.

Así llegó el esperado partido y por esas cosas de la vida, me tocó quedar entremedio de puros hinchas brasileños. Pero la situación no era tan mala como podrían haber pensado, porque la verdad que eran muy simpáticos, amables y además me tocó junto a unas garotiñas bien contundentes. De verdad se vivía una fiesta y lógicamente todos me agarraban para el leseo, pero él que más me jodía -pero siempre con buena onda- era un brasileño que estaba sentado en la fila de adelante, el típico brasileño moreno alto, gordo, lo más parecido al rey Momo que puede haber. «Señores pasajeros, bienvenidos a Santiago de Chile», me decía muerto de la risa. Yo íntimamente me decía «sí brasileño chuchatu…ya vai a ver cuando Salas y Zamorano te metan la pelota por…». De verdad que creía que Chile le ganaría a Brasil.

Eso hasta que empezó el partido. Diez minutos nos duró la ilusión, sí sólo 10 minutos. Pero esos 10 minutos parecían que iban encaminados a ser históricos, porque Chile le jugó de igual a igual a Brasil y hasta se creó un par de ocasiones que pudieron haber cambiado la historia, pero para variar nos faltó ese toque final. Los hinchas brasileños que me rodeaban se notaban nerviosos y preocupados, no se esperaban ese inicio de La Roja y seguramente los jugadores del scratch tampoco. Lo malo es que después de esos 10 minutos despertaron…y con furia.

Minuto 11 y una falta contra Rivaldo por el costado izquierdo. Dunga que lo ejecuta de manera precisa y César Sampaio que se eleva entre los centrales y saca un testazo inatajable para Nelson Tapia. Sí, para variar nos hacían un gol de cabeza, como tantas veces antes nos habían convertido y como tantos años después nos siguen haciendo.

Con la anotación, a mi alrededor se desató la locura y como no, todas las celebraciones me tenían a mí como principal objetivo. Con ese gol Brasil se destapó y comenzó a hacer lo que quiso en la cancha, sumando luego el segundo gol, nuevamente por intermedio de Sampaio y recién a los 26 minutos y ahí sí que me agarraron firme para el tandeo.

Después, casi al final del primer tiempo, un penal de Tapia le permitió a Ronaldo anotar el 3 a 0 y con eso yo cada vez estaba más hundido en mi asiento masticando la rabia de la frustración y sobre todo de la desilusión. De verdad que yo creía que le íbamos a ganar a Brasil.

Pero hubo un minuto en que la luz volvió a mi cuerpo, cuando ya en el segundo tiempo, en el minuto 68, el «guatón» Vega que había entrado hace poco le metió un pase espectacular a Zamorano que casi convierte, pero afortunadamente la pelota le quedó a Salas, que de cabeza la metió adentro. Creo que pocas veces he gritado con tanta euforia un gol como esa vez, debe ser que estaba bien quemado por todo lo que me habían agarrado para el leseo, pero recuerdo que me paré de mi asiento, me tomé la camiseta y le mostré el escudo al brasileño parecido a Moma que me tenía a esa altura bien quemado y le dije de todo…creo que lo más suave fue «¿¿¿y quién es Ronaldo???? ahí tenis a un delantero de verdad ¡Grande Salas!!! ese es de verdad no como tu guatón malo!…, la memoria me falla un poco a esta altura, pero seguramente las palabras no fueron exactamente tan cordiales como las que acabo de escribir.

"Para ganarle a Brasil hay que se humildes, respetar la historia, al rival y a su calidad futbolísitica. Eso no significa que vamos a ser menos o que entraremos derrotados o que no tenemos mentalidad ganadora, como tanto pseudo hincha suele pensar.", Christian Ayala Rojas.

«Para ganarle a Brasil hay que se humildes, respetar la historia, al rival y a su calidad futbolísitica. Eso no significa que vamos a ser menos o que entraremos derrotados o que no tenemos mentalidad ganadora, como tanto pseudo hincha suele pensar.», Christian Ayala Rojas.

¡Cómo grité ese gol!, fue una sensación de venganza exquisita. Lo malo es que me duró poquito, muy poquito. Se reinició el partido y Ronaldo -sí el mismo guatón malo- agarró la pelota y se pasó a cuanto chileno se le puso enfrente para definir con un tiro cruzado ante el achique de Tapia que más parecía un condenado a muerte ante el pelotón de fusilamiento. ¡Yo no sabía donde meterme! Moma, así llamaremos al negrito- se paró de su asiento, volteó, me miró con una mueca burlesca y me tendió la mano y en un portugués muy clarito me dijo «ahí está el gordito Ronaldo»… yo, humillado a nivel Dios.

Después de eso, recuerdo poco, sólo que seguramente esa noche igual celebramos, no sé qué, pero todo era buena excusa para disfrutar de la noche parisina, aún con el dolor de una derrota tan dura. «Pero perdimos antes Brasil», nos decíamos para quitarle dramatismo a la cosa.

Sé que en el Mundial del 62, por lo que me han contado, también había el mismo sentimiento de que a Brasil se le ganaba en semifinales y lo mismo aconteció en Sudáfrica, donde todos auguraban que esta nueva generación y con Bielsa todo cambiaría. Lo que pasó en ambos partidos todos lo sabemos.

¿A que voy con todo esto?, quizás a hacer un llamado a ser más humildes, porque lamentablemente los chilenos confundimos el hecho de ser ganadores con ser soberbios. Nosotros a nivel de selección no hemos ganado nunca algo importante, nunca, sí nunca, ni siquiera una Copa América y de la noche a la mañana ¿somos tan increíbles que vamos a eliminar fácilmente a una selección como Brasil que lo ha ganado todo , y además en su casa y en su Mundial?.

Para ganarle a Brasil hay que se humildes, respetar la historia, al rival y a su calidad futbolísitica. Eso no significa que vamos a ser menos o que entraremos derrotados o que no tenemos mentalidad ganadora, como tanto pseudo hincha suele pensar. Este equipo y este plantel de jugadores han demostrado que tienen hambre de triunfo y ya han demostrado que son capaces de torcerle la mano al destino, pero esa frase del paso a paso para mí sigue siendo clave. Con eso basta para tener la fe intacta en el equipo y atesorar la ilusión con cierto asidero de que al menos podemos disputarle la clasificación a Brasil de igual a igual.

Recuerdo algo que me dejó bien marcado. Eliminatorias de 1998, 7 de septiembre de ese año y Chile recibía a Brasil en el Nacional. Para variar en nuestro país había un ánimo tan triunfalista que ya se había ganado el partido antes de jugarlo y lo peor, es que los medios de prensa se habían sumado a esa «fiebre» de manera irresponsable, tanto así que un diario capitalino en portado había puesto que esa tarde le enseñaríamos a los brasileños a bailar. Esa tarde, los brasileños nos dieron flor de baile y terminaron goleándonos (una vez más) por 3 a 0.

Pero lo que no olvidaré es que una vez que se retiraron los vencedores del camarín que ocuparon en el sector norte del Estadio Nacional, los brasileños escribieron en la pizarra: «Hay que respetar a la mejor selección del mundo» y pegaron al lado una portada del diario La Cuarta del día domingo que se burlaba de sus dos máximas figuras Ronaldinho y Robinho.

Días después sería el propio Robinho el que reconocería ser el autor del rayado y nos mandó otro mensaje cuando a la fecha siguiente, el scratch debía enfrentar a Bolivia el peor equipo de esa eliminatoria :»No podemos hacer lo mismo que Chile, que no nos respetó y sufrió una goleada. Sería hipócrita decir que ellos (Bolivia) tienen una selección espectacular, pero incluso aunque sean los últimos, los respetamos y no creemos que el partido será fácil», tan tan.

Así piensan los ganadores, los cracks, los realmente grande, los que le han ganado a alguien…y de eso todavía no hemos aprendido ni un poquito.

Pinche para agregar su comentario

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Opinión
@chayalar

Periodista, Director de Todofutbol.cl y fundador de Radio Sport Chile. En su carrera también ha pasado por medios como La Tercera, Chilevisión, Canal 13, El Mercurio, Radio Bío Bío y Radio Nacional entre otros. Además es profesor universitario de periodismo.

Más de Opinión

El Tobi Vega le puso nota máxima al «Gato» Lucero por sus goles en Temuco

Victoria Robles24 junio, 2022

Las Nota del Toby Vega tras la derrota de Chile en Corea del Sur

Victoria Robles7 junio, 2022

Las notas del Tobi Vega para los jugadores de Colo Colo: Leonardo Gil el mejor, Falcon el peor

Victoria Robles26 mayo, 2022

A. Italiano: Una buena presentación que dejó en evidencia que con aplicación y entrega se pueden alcanzar resultados positivos

Guido Mateluna21 mayo, 2022

Claudio Borghi: «Aunque duela, hay que aceptar que no estamos para pelear la Libertadores»

Victoria Robles20 mayo, 2022

¿Para ver a esta Universidad de Chile?…mejor que juegue sin público

Sebastián Alonso29 abril, 2022

¿Hasta cuándo vamos a aguantar a estos delincuentes? En San Carlos, agredieron a mansalva a los hinchas de Flamengo

Gerardo Ayala Pizarro29 abril, 2022

¿Son Salah, Mané y Luis Díaz el mejor tridente del planeta en este momento?

Freddy Bustos28 abril, 2022

Serio riesgo de castigo para el Monumental: falta de seguridad, la nota negra de la jornada copera

Gerardo Ayala Pizarro28 abril, 2022

Copyright © 2016 Time Out Chile Group.