Hace dos años, el mundo conoció la historia de Silvia Grecco y su hijo Nickollas. Las cámaras de la televisión oficial captaron el momento preciso en que ella iba narrándole el partido del ‘Verdao’ contra el Corinthians a su pequeño con discapacidad visual y autismo, pero un verdadero apasionado del fútbol y del Palmeiras.

Este sábado, en el Estadio Maracaná, escenario de la final de Copa Libertadores 2020 donde jugaba su equipo tras 20 años en búsqueda del segundo título de su historia, estuvieron presentes Silvia y Nickollas, siendo parte de ese pequeño aforo del 10% permitido por la Conmebol.

Ambos celebraron con el equipo de sus amores el título de la Copa Libertadores que le ganaron a Santos en un cierre de partido épico, pues el encuentro en sí no tuvo muchas luces en cuanto a remates al arco de ambos equipos, pero un cabezazo de Bruno Lopes cambió el libreto de un alargue casi tatuado.

Palmeiras presionó más, con la velocidad y el desequilibrio por las bandas de Rony, pero sin llegar a inquietar a John. La coacción verde fue más efectiva para evitar la circulación de la pelota en el mediocampo del Peixe, y, de paso, ablandar a golpes al movedizo y activo Marinho.

Los mayores éxtasis vinieron de amagues de rifirrafes y peleas en la tercera final brasileña de la historia copera, tras las disputadas por Sao Paulo y Athletico Paranaense en 2005, con victoria paulista, y entre Internacional y Sao Paulo en 2006, con triunfo colorado.

Palmeiras ganó su segundo título, tras la alzada en 1999 contra el Deportivo Cali de Colombia, con un equipo que supo mezclar la experiencia de internacionales como Weverton, el paraguayo Gustavo Gómez y el uruguayo Matías Viña, y atacantes pullantes como Luiz Adriano y Rony, y con una base prometedora en la que sobresalieron Menino, Danilo o Patrick de Paula.

/Depor